15 de octubre de 2019
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  • 18 de febrero de 2009

    Economía/PIB.- (Ampliación) La menor demanda interna llevó a la economía española a la recesión en el cuarto trimestre

    Se destruyeron 602.000 empleos en la última parte de 2008 y 112.100 en el conjunto del ejercicio

    MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El PIB español se contrajo un 1% entre octubre y diciembre en tasa intertrimestral, con lo que, como ya avanzó el Instituto Nacional de Estadística (INE) hace unos días, la economía española entró oficialmente en recesión en el cuarto trimestre de 2008, impulsada por la desaceleración del consumo de los hogares y de la inversión.

    Se entiende por recesión cuando la economía registra dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. En el tercer trimestre de 2008, el PIB español retrocedió un 0,3% en tasa intertrimestral, a lo que se ha sumado una nueva contracción, siete décimas mayor, en el cuarto trimestre.

    De esta forma, España pasa a engrosar la lista de países que ya se encuentran en una situación de recesión, como es el caso de Estados Unidos, Italia, Portugal y Alemania entre otros. La última vez que la economía española entró en recesión fue en el primer trimestre de 1993, cuando el PIB se contrajo un 1,1% en tasa intertrimestral, después de haber caído un 0,4% en el cuarto trimestre de 1992.

    Además, según los datos de Contabilidad Nacional publicados hoy por el INE, la economía española decreció en el cuarto trimestre un 0,7% en tasa interanual, frente el crecimiento positivo del 0,9% que experimentó en el tercer trimestre. La economía española no experimentaba una contracción de su tasa interanual desde el tercer trimestre de 1993, cuando retrocedió un 0,6%.

    Así, teniendo en cuenta que los dos primeros trimestres del año tuvieron un mejor comportamiento, el organismo estadístico estima que el PIB creció en términos reales un 1,2% en el conjunto del año 2008, frente al 3,7% de 2007, y que el empleo decreció un 0,6%, con la pérdida de 112.100 empleos. En 2008, la contribución de la demanda nacional al PIB se moderó más de 4 puntos, hasta 0,1 puntos, en tanto que la demanda externa aportó 1,1 puntos, frente a los -0,7 puntos de 2007.

    El INE atribuyó la mayor desaceleración del PIB en el cuarto trimestre a la menor demanda nacional, que aumentó su contribución negativa al PIB trimestral desde los -0,2 a los -3 puntos, dato que se vio algo compensado por la mejora en 1,2 puntos de la contribución del sector exterior (desde 1,1 a 2,3 puntos).

    El PIB a precios corrientes creció a una tasa interanual del 1,8% en el cuarto trimestre, desacelerando 2,5 puntos su ritmo de avance. De esta manera, el deflactor implícito de la economía se situó en el 2,5%, nueve décimas menos que en el trimestre anterior. En todo 2008, el PIB a precios de mercado creció un 4,2%, tasa inferior en 2,8 puntos a la de 2007, moderándose el deflactor implícito hasta el 3%.

    DESACELERACIÓN DEL CONSUMO.

    En el cuarto trimestre de 2008, el gasto en consumo final de los hogares aceleró su crecimiento negativo 2,1 puntos, hasta el -2,3%, en línea con su menor renta disponible. De hecho, la remuneración de los asalariados, principal ingreso familiar, se desaceleró en la última parte del año desde el 4,4% hasta el 1,6%. El comportamiento más negativo del gasto de los hogares españoles se dio en los bienes duraderos y en los servicios.

    Frente al menor consumo familiar, el gasto en consumo final de las administraciones públicas aceleró dos décimas su tasa interanual de crecimiento en el cuarto trimestre, hasta el 6,3%, debido al notable crecimiento en la compras de bienes y servicios y en la remuneración de los asalariados de estas administraciones.

    En el conjunto de 2008, el gasto en consumo final de la economía se desaceleró 2,4 puntos, hasta el 1,4%, debido a la moderación del gasto de los hogares (0,1% frente al 3,4% de 2007) y de las instituciones sin fines de lucro, frente al de las administracione, que repuntó un 5,3% (4,9% en 2007).

    En el cuarto trimestre de 2008, la formación bruta de capital fijo intensificó su contracción, desde el -4,1% del tercer trimestre al -9,3% en el cuarto, situación que se notó en todos sus componentes: bienes de equipo, construcción y otros productos.

    En concreto, la inversión en bienes de equipo acentuó su caída, desde el -1,3% del tercer trimestre al -9,7% en el cuarto, en consonancia con el comportamiento de la producción industrial y de otros indicadores. Dentro de los bienes de equipo, la inversión en material de transporte registró un crecimiento negativo del 16,3%, mientras que la inversión en maquinaria cayó un 6,6%.

    Asimismo, la inversión en construcción continuó retrocediendo en el cuarto trimestre, con una tasa negativa del 10,9%, superior en más de 3,5 puntos a la del tercer trimestre (-7,3%). Esta desaceleración afectó sobre todo a la inversión en vivienda (-19,6%), aunque también se dejó notar en las obras de infraestructuras y edificios no residenciales (-1,4%). La inversión en otros productos entró en negativo en el cuarto trimestre, al caer un 3,7%.

    En el conjunto de 2008, la inversión retrocedió un 3%, con una caída del 1,1% en el caso de los bienes de equipo y del 5,3% en el de la construcción, y un avance del 1,9% en la inversión en otros productos.

    DECRECEN MÁS LAS IMPORTACIONES.

    Los datos del INE ponen de manifiesto que la demanda exterior mejoró 1,2 puntos su contribución al PIB del cuarto trimestre. Tanto las exportaciones como las importaciones retrocedieron en los últimos tres meses del año, aunque éstas últimas lo hicieron en mayor medida.

    Concretamente, las exportaciones de bienes y servicios pasaron de crecer un 1,5% en el tercer trimestre a contraerse un 7,9% en el cuarto por la menor demanda nacional de los países destinatarios.

    Las importaciones de bienes y servicios, por su lado, acrecentaron su retroceso en el cuarto trimestre, con una reducción del 13,2%, frente al decrecimiento del 2% que experimentaron en el tercer trimestre.

    En 2008, las exportaciones avanzaron un 0,7%, frente al crecimiento del 4,9% que experimentaron en 2007, en tanto que las importaciones se redujeron un 2,5%, frente al repunte del 6,2% que registraron en 2007.

    El organismo estadístico destacó que la economía española mejoró el año pasado su situación financiera frente al resto del mundo. En concreto, su necesidad de financiación superó en 2008 los 99.000 millones de euros, el equivalente al 9,1% del PIB, frente al 9,7% del PIB en 2007.

    MÁS DE 600.000 EMPLEOS DESTRUÍDOS EN UN AÑO.

    Desde la óptica de la oferta, el INE apunta que en el cuarto trimestre todas las ramas de actividad registraron un peor comportamiento que en el trimestre anterior. El valor añadido bruto de la construcción presentó en este trimestre una contracción mayor de su nivel (-8% frente al 4,6% del trimestre precedente), mientras que la rama de los servicios redujo ocho décimas su crecimiento, hasta el 1,7%.

    El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, registró en el cuarto trimestre un crecimiento negativo del 3,1%, acelerando su descenso respecto al trimestre anterior, lo que se tradujo en la destrucción de 602.000 empleos a tiempo completo en el último año.

    La productividad aparente del factor trabajo de la economía se situó en el cuarto trimestre en el 2,5% en tasa interanual, cifra siete décimas superior a la del trimestre precedente, mientras que la remuneración de los asalariados se moderó 2,8 puntos, hasta el 1,6%. De esta forma, el coste laboral por unidad de producto se desaceleró hasta el 2,6%.

    En 2008, el empleo decreció un 0,6%, tasa inferior en 3,5 puntos a la de 2007, de forma que se perdieron 112.100 empleos en el conjunto del ejercicio. La productividad aparente del factor trabajo aumentó un 1,8%, un punto más que en 2007, y la remuneración media de los asalariados se desaceleró hasta el 4,6%, dos puntos y medio menos que el año inmediatamente anterior.