18 de junio de 2019
  • Lunes, 17 de Junio
  • 5 de julio de 2016

    Esade avisa: El 'Brexit' añade "más presión" a los riesgos que entorpecen la recuperación

    Esade avisa: El 'Brexit' añade "más presión" a los riesgos que entorpecen la recuperación
    EUROPA PRESS

    MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

    Los expertos económicos de la escuela de negocios Esade advierten de que todavía existen "numerosos riesgos" que constatan una "lenta recuperación económica plagada de interrogantes", como el 'Brexit', que añade "más presión" sobre esos riesgos y puede dificultar los procesos de integración política y fiscal dentro de la UE, lo que afectaría negativamente a la economía.

    Así consta en el Informe Económico y Financiero elaborado por Esade en colaboración con el Banco Sabadell, correspondiente al primer trimestre del año y presentado por los profesores de la escuela David Vegara y Josep Comajuncosa.

    El análisis pone de manifiesto que, aunque el entorno económico global, europeo y español se halla en "vías de recuperación", todavía existen numerosos factores que constatan una "lenta recuperación económica", ya que la economía mundial sólo crecerá este año alrededor de un 3%.

    En concreto, señala como principales riesgos para la economía global en el corto y medio plazo la inestabilidad de los mercados financieros, la evolución del precio del petróleo, el cambio de tendencia de la política monetaria en los Estados Unidos, el cambio de modelo de crecimiento económico en China y el éxito de las medidas expansivas iniciadas por el Banco Central Europeo (BCE).

    Pata mitigar los riesgos en la Eurozona, los profesores de Esade subrayan la necesidad de que el BCE continúe con su política monetaria expansiva hasta que se consoliden unas cifras más elevadas de crecimiento e inflación, a cambio del compromiso de los gobiernos de continuar con la agenda de reformas estructurales.

    A pesar de la necesidad de reducir la deuda y el déficit fiscal, abogan por hacerlo "gradualmente" y que las políticas fiscales "no sean demasiado restrictivas", ya que esto podría afectar al crecimiento. También recomiendan seguir adelante con la unión bancaria.

    EL PRINCIPAL RIESGO, UNA "MALA SOLUCIÓN" AL 'BREXIT'.

    Sobre el 'Brexit', Vegara ha explicado que en el contexto de recuperación "muy modesta", el 'Brexit' añade "más presión sobre los riesgos de deterioro económico", si bien ve dos velocidades en el efecto de la salida del Reino Unido de la UE.

    En este sentido, ha advertido de que el 'Brexit' provocará un aumento de la incertidumbre y de la volatilidad en las próximas semanas o incluso meses, pero a medio y largo plazo puede haber una interrupción del comercio internacional que afectará más a Reino Unido que a la UE.

    De hecho, Vegara ha afirmado que una "mala solución" al 'Brexit' es el "principal riesgo" de la economía española y del resto de Europa.
    En todo caso, Vegara ha apuntado que "a fecha de hoy el impacto no es positivo, pero es relativamente reducido", como en las cotizaciones de los bancos europeos, que sí "han sufrido mucho", pero por ahora la devaluación de la libra "ha sido importante, pero no lo que se esperaba".

    "Los efectos directos pueden entenderse como relativamente limitados", ha agregado Vegara, quien ha matizado que si la decisión de los británicos no tuviese ningún "coste", podría ser algo "extremadamente perjudicial" para el futuro del proyecto europeo.

    Sobre la economía española, Vegara ha pedido que no se desvíe el foco de atención sobre si la Comisión Europea va a ampliar o no el plazo para cumplir con los objetivos de déficit, en vez de cómo cuadrar los ingresos y los gastos.

    Además, ha pronosticado que el crecimiento de la economía española podría estar por debajo del registrado en 2015 (+3,2%), ya que, a pesar de los "razonablemente buenos" datos del paro y y una curva de tipos de cambio por debajo de lo esperado, los factores de impulso del año pasado "probablemente van a ser menores" este año, como las variaciones en el tipo de cambio y en política fiscal.

    GUERRA DE DIVISAS Y TURBULENCIAS FINANCIERAS.

    En relación a la Reserva Federal, los expertos alertan de que es probable que el tipo de interés oficial no registre más de dos subidas de un cuarto de punto en 2016, localizadas en el segundo semestre, y añaden que un aumento demasiado rápido de los tipos "podría afectar negativamente a las economías emergentes, muy especialmente a las latinoamericanas".

    Por otro lado, podría darse que la voluntad simultánea de llevar a cabo políticas monetarias expansivas por parte de las grandes economías desarrolladas, como Estados Unidos, la Eurozona y Japón, y algunas grandes emergentes como China, pueda desembocar en situaciones parecidas a "una guerra de divisas".

    Para evitar esta situación, los expertos ven necesario coordinar las políticas de los grandes bancos centrales.

    En cuanto a los mercados financieros, no descartan que se repitan las turbulencias en los próximos meses, sobre todo si aumentan las dudas acerca de la fortaleza de la recuperación y los inversores corrigen a la baja las valoraciones de los activos financieros con riesgos.

    "Es un riesgo que va a estar ahí todo el año", ha advertido Comajuncosa, quien ha abogado por que las políticas monetarias se concentren en el objetivo de reactivar y mantener el flujo de crédito.

    El informe también recomienda prestar atención a China, porque una ralentización mayor de la esperada de la economía del gigante asiático causaría un impacto negativo a nivel global.

    Respecto al petróleo, los expertos apuntan que la disminución de su precio debería ser "una buena noticia" para todas las economías dependientes de éste, si bien la velocidad de la disminución ha generado "distorsiones".

    Además, apunta que se prevé que el precio aumente "un poco" en la segunda mitad del año como consecuencia de la mejora de la actividad global, aunque el exceso de producción debería impedir que supere los 50 dólares. A largo plazo, el precio se debería situar en un nivel similar al de la media de las últimas décadas, en torno a los 55 dólares por barril.