25 de noviembre de 2020
14 de septiembre de 2017

La política no convencional del BCE aportó 1,7 puntos al PIB español en tres años y redujo casi 2 el déficit

La política no convencional del BCE aportó 1,7 puntos al PIB español en tres años y redujo casi 2 el déficit
LEONHARD FOEGERS/REUTERS

España habría ahorrado en pagos por intereses de la deuda en torno a un punto del PIB, unos 10.000 millones

MADRID, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

La política monetaria no convencional del Banco Central Europeo (BCE) aplicada desde el año 2014 aportó 1,7 puntos porcentuales al crecimiento real del PIB de España hasta el ejercicio 2016 y contribuyó a reducir en 1,9 puntos porcentuales el déficit público en ese periodo.

Así figura en un artículo analítico sobre el impacto de la política monetaria no convencional sobre las finanzas públicas de la Unión Económica y Monetaria (UEM), publicado este jueves por el Banco de España, en el que realiza estos cálculos sobre el efecto del programa de compras del BCE sobre el PIB, el déficit, los tipos de interés de deuda y los pagos por intereses de la deuda, tanto en España como en la UE.

De acuerdo con estas estimaciones, los efectos del programa de compras sobre el crecimiento real del PIB se cifran en un efecto acumulado entre 2014 y 2016 de 1,3 puntos porcentuales para el conjunto de la UEM y de 1,7 puntos porcentuales para el caso de España.

En concreto, estas medidas no convencionales del BCE aportaron una décima al crecimiento de España en 2014, nueve décimas en 2015 y otras siete en 2016, acumulando 1,7 puntos porcentuales en esos tres años.

Asimismo, el déficit público español se habría reducido desde mediados de 2014 debido a estas medidas en 0,9 puntos porcentuales del PIB, como resultado de los efectos directos sobre la carga de intereses, y en 0,9 puntos adicionales adicionales por el efecto macroeconómico inducido por aquellas, esto es, en un 1,9% en total.

En detalle, la política monetaria no convencional del BCE ayudó a reducir el déficit una décima en el año 2014, en ocho décimas al año siguiente y en un punto porcentual en 2016.

En el caso de la UEM, estos valores son algo más reducidos, ascendiendo a 0,5 puntos porcentuales del PIB los efectos directos, y a ocho décimas el efecto adicional indirecto derivado de la mejora inducida en la actividad económica.

RELAJACIÓN DE LAS CONDICIONES DE FINANCIACIÓN

El Banco de España destaca que la actuación del BCE ha sido "eficaz para relajar apreciablemente las condiciones de financiación de la economía".

Entre otros aspectos, subraya que estas medidas han permitido mejorar las condiciones de financiación de las administraciones públicas y su acceso a los mercados, contribuyendo a la significativa reducción observada desde 2012 de los tipos de interés a los que se financia la deuda soberana, lo que ha impactado de manera directa sobre los pagos por intereses asociados a dicha deuda por parte de los distintos gobiernos de los países de la UEM.

Asimismo, estas medidas habrían tenido efectos macroeconómicos positivos, por lo que también habrían afectado de manera indirecta a las partidas cíclicas del presupuesto público, a través del aumento de la recaudación impositiva, derivada de la mejora de las bases imponibles, y de la reducción de gastos de naturaleza más cíclica, como las prestaciones por desempleo, asociada a la mejora del empleo.

LOS TIPOS DE INTERÉS

Según el análisis, desde el comienzo de la nueva fase expansiva de la política monetaria no convencional, en junio de 2014, hasta finales de 2016, los tipos de emisión de la deuda al plazo de cinco y diez años se redujeron en unos 110 y 120 puntos básicos, respectivamente, en los casos de Alemania, Francia e Italia, cerca de 150 y 160 puntos para España, y algo más de 120 y 140 puntos para Bélgica.

Dado que en una mayoría de países la deuda pública se redujo solo marginalmente o continuó aumentando en esos años, la caída observada de la ratio de la carga de intereses de las administraciones públicas sobre el PIB en la UEM en el período de referencia se debió principalmente a la reducción de los tipos de emisión.

En concreto, la ratio de intereses de la deuda pública sobre el PIB del agregado del área del euro se redujo en 0,5 puntos porcentuales entre 2014 y 2016, de los que 0,4 puntos porcentuales se pueden atribuir a la bajada de los tipos implícitos y 0,1 a la caída de la ratio de deuda.

No obstante, el Banco de España explica que, en general, los movimientos de los tipos de interés, y en particular los de largo plazo, responden a factores de distinta índole, por lo que "no se puede atribuir el reciente descenso observado en los tipos de interés de largo plazo de la UEM solo a la política monetaria".

En particular, estos también se pueden haber reducido por otras razones, como las revisiones en las perspectivas de crecimiento económico e inflación, las condiciones cambiantes del entorno exterior, las medidas de política económica adoptadas a escala nacional en diversos ámbitos, como las reformas estructurales, así como por la propia política de consolidación fiscal llevada a cabo en buena parte del área.

Así, desde junio de 2014 hasta finales de 2016 se podría atribuir a la política monetaria cerca del 75% de la caída observada en los tipos de interés a cinco años, en el agregado de la UEM, con una significativa heterogeneidad entre países.

AHORRO EN PAGO DE INTERESES

Entre 2014 y 2016, las administraciones públicas de España y de Italia se habrían ahorrado en concepto de pagos por intereses de la deuda en torno a un punto porcentual del PIB, unos 10.000 millones de euros, en términos acumulados durante este período, como consecuencia de la puesta en marcha de las políticas monetarias no convencionales.

En otros países, como Alemania y Francia, donde el impacto de estas medidas sobre los tipos soberanos ha sido más reducido, este ahorro se habría situado entre una y tres décimas del PIB.

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