28 de noviembre de 2020
7 de diciembre de 2006

RSC.- Greenpeace denuncia la intención de algunas autoridades de retrasar la implantación de la Ley del Bosque Nativo

La ONG cree que "se está tratando de desvirtuar el espíritu original de la Ley, que es el de consensuar producción y conservación"

MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

La organización Greenpeace Argentina denunció la pasada semana que el gobernador de la provincia de Misiones, Carlos Rovira, ha tratado de impulsar cambios drásticos en el proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección del Bosque Nativo, que fue aprobada recientemente, permitiendo así "destruir los últimos bosques nativos de la región y el desalojo de cientos de comunidades campesinas e indígenas en todo el país".

Según Geenpeace, algunos diputados del Partido Oficialista en Misiones, "pretenden reemplazar la figura del Estudio de Impacto Ambienta (EIA), por una simple declaración jurada, sin peso técnico, que permitiría rápidamente los desmontes".

En este sentido, el director político de Geenpeace Argentina, Juan Carlos Villalonga, denunció que "el gobernador de Misiones ha pedido expresamente a los diputados del Frente para la Victoria, que reemplacen una cláusula crítica del proyecto de ley de emergencia forestal, porque "hay grupos y empresas que no quieren ningún obstáculo para ampliar sus beneficios económicos en detrimento de los últimos bosques nativos y su habitantes".

Asimismo, señaló que "el remplazo propuesto implica facilitar un marco jurídico que daría una licencia para destruir los bosques y crear zonas libres para desmontes y desalojos".

La iniciativa, apoyada por gran parte de los diputados del Frente para la Victoria y de Alternativa por una República de Iguales (ARI), fue impulsada por Geenpeace, Fundación Vida Silvestre Argentina, y Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Además, esta iniciativa ha sido apoyada por distintas organizaciones campesinas e indígenas como la Federación Agraria Argentina, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE), y la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA).

LEY DE BOSQUES NATIVOS

Esta norma establece una moratoria en los desmontes hasta que cada provincia desarrolle un ordenamiento territorial en sus bosques nativos para que el territorio sea utilizado de manera racional, compatibilizando las necesidades sociales, económicas y medioambientales, y estableciendo un régimen de presupuetos mínimos para la protección de los bosques nativos.

También incluye diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo, y establece como prioridad, cuidar especialmente los bosques que actualmente están habitados por comunidades indígenas campesinas.

Villalonga indicó además, que "es urgente aprobar la ley de bosques ya que algunas provincias, como Salta, están acelerando el proceso de entrega de permisos de desmontes en las últimas horas".

AUNAR PRODUCCION Y CONSERVACION

Por otra parte, el coordinador de la Campaña de Bosques de Geenpeace, Hernán Giardini, afirmó que "se está tratando de desvirtuar el espíritu original de la Ley, que es el de consensuar producción con conservación".

Asimismo señaló que "es necesario frenar los desmontes temporalmente y hacer un ordenamiento territorial de los bosques nativos en cada provincia", y añadió que "necesitamos que se apruebe el proyecto original, ya que sin este instrumento, la Ley de Bosques pierde sentido".

Según Giardini, los desmontes irracionales son cada vez más frecuentes en el norte de nuestro país y "producen pérdida de biodiversidad, desertificación e inundaciones". Además, cientos de campesinos e indígenas son desalojados de sus casas, por lo que esta ley "protegerá a los tradicionales ocupantes de los bosques nativos", indicó.

Según Greenpeace, cada año se desmontan 250.000 hectáreas de monte nativo, principalmente en las regiones que comprenden la zona del Chaco Seco, donde se produce el 70% de la deforestación por la expansión agrícola --especialmente por el monocultivo de soja transgénica-- y ganadera.

Otras áreas amenazadas son la zona del Chaco Húmedo y la selva pedemontana de las Yungas. La Selva Misionera acoge la más alta biodiversidad del país, pero sólo queda un 7% de la superficie original, y la mayor parte se encuentra destruida.