22 de agosto de 2019
5 de junio de 2019

Los arrozales que participan en el programa Origins de Kellogg elevan su producción en un 15%

Usa arroz producido en España para la elaboración de sus cereales de desayuno de las marcas Choco Krispies y Special K

Los arrozales que participan en el programa Origins de Kellogg elevan su producción en un 15%
KELLOGG

MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los arrozales que participan en Origins, el programa global de agricultura sostenible de Kellogg, han elevado su producción en un 15% y han incrementado la rentabilidad una media de 285 euros por hectárea cultivada en los últimos seis años, según ha informado la multinacional en un comunicado.

En concreto, en la última cosecha, recogida en otoño de 2018, este rendimiento medio del cultivo de arroz en las parcelas que participan en este programa ha alcanzado un incremento del 33% con respecto a la media de la zona.

Tras una positiva y constante evolución, el 30% de la superficie de cultivo de arroz del Delta del Ebro ya se beneficia de este programa, mejorando su sostenibilidad al favorecer los medios de vida de los agricultores, reducir el impacto medioambiental y aumentar el rendimiento de los cultivos.

Desde hace casi cuatro décadas, Kellogg utiliza arroz producido en España para la elaboración de sus cereales de desayuno de las marcas Choco Krispies y Special K, entre otras, en su planta de producción situada en Valls (Tarragona).

En el Delta del Ebro, actualmente 68 agricultores aplican las 10 mejores prácticas Origins en sus cultivos. Más de la mitad son menores de 40 años, lo que permite el relevo generacional, y participan nueve mujeres, lo que promueve su empoderamiento activo en la agricultura.

En el aspecto medioambiental, se utilizan técnicas respetuosas con el entorno, como el control de plagas con enemigos naturales, la optimización de fitosanitarios o el fomento de la biodiversidad. También se implementan técnicas de optimización del uso del agua y de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Estos datos se han dado a conocer coincidiendo con la presentación que ha hecho Kellogg Company de sus nuevos compromisos para abordar la seguridad alimentaria mundial, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS), y coincidiendo con la publicación de su 11 Informe de Responsabilidad Corporativa.

La multinacional está impulsando el crecimiento a través del propósito, abordando los problemas interconectados de bienestar, seguridad alimentaria y cambio climático para ayudar a acabar con el hambre y crear 'Better Days' para 3.000 millones de personas para fines de 2030.

APOYO A UN MILLÓN DE AGRICULTORES

Entre los compromisos que se ha marcado la compañía incluye el apoyo a un millón de agricultores, especialmente a mujeres pequeñas propietarias y trabajadoras; conservar los recursos naturales a lo largo de la cadena de valor, desde el abastecimiento responsable de ingredientes y la reducción del desperdicio de alimentos, hasta la utilización de envases reciclables, reutilizables o compostables.

Las actividades de campo del programa Origins de Kellogg están coordinadas por técnicos del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA) de la Generalitat de Catalunya que colaboran con los agricultores en la implantación de mejores prácticas: análisis de suelo, recomendaciones de siembra, fertilización y manejo del agua, así como métodos de identificación y control de malas hierbas, plagas y enfermedades.

La investigadora del IRTA y coordinadora de Origins en el Delta del Ebro, Mar Catalá, ha subrayado que los resultados obtenidos después de estos seis años "demuestran la relevancia del programa". "El programa Origins es una gran oportunidad para transferir las mejoras tecnológicas al sector y ayudarles en los retos venideros", ha precisado.