8 de julio de 2020
7 de mayo de 2020

Deloitte apuesta por una recuperación progresiva que comenzará en el cuarto trimestre del año

Prevé un crecimiento del sector de la alimentación del 10% y una caída del 80% para el 'retail' en mayo

Deloitte apuesta por una recuperación progresiva que comenzará en el cuarto trimestre del año
Clientes en la terraza de la cafetería Bon Temps. Formentera empieza este lunes, 4 de mayo, la fase 1 del plan de desescalada que ha elaborado el Gobierno de España. Esta fase permitirá a los habitantes de esta isla celebrar reuniones de hasta un máximo d - EUROPA PRESS

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Deloitte prevé que las restricciones impulsadas por el Gobierno desde el pasado mes de marzo se prolongarán entre otros 4 y 5 meses más para contener la propagación del virus, al tiempo que las ayudas públicas van evitando un mayor daño en el tejido productivo español que permitan el inicio de un nuevo periodo de recuperación económica a partir del último trimestre del año.

Según estima el informe 'El camino de la recuperación de la industria de consumo', elaborado por Monitor Deloitte, el índice de confianza del consumidor sufriría "las mayores caídas mensuales históricas", al pasar del 86% en febrero de este año al 50% en abril.

La firma de servicios profesionales cree que el periodo de confinamiento generalizado en los hogares durará dos meses aproximadamente y que, el periodo de distanciamiento social severo, se prolongará entro otros 2 o 3 meses, hasta julio o agosto, aunque recuerda la necesidad de mantenerlas en el tiempo para evitar rebrotes.

En este escenario planteado, las medidas de apoyo y ayudas públicas limitarían una parte del daño, contribuyendo a la reactivación paulatina de la actividad, eso sí, a costa de una "gran inestabilidad" de las finanzas públicas.

RECUPERACIÓN EN TODOS LOS SECTORES

Por sectores, Deloitte vaticina un fuerte crecimiento de la alimentación, que alcanzará el 10% frente a 2019, por el acopio al inicio del aislamiento y, sobre todo, por la captura de la cuota del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías), que será total en el confinamiento y parcial el resto del año.

Aunque cree que el sector irá recuperando la normalidad con la reanudación de la movilidad y la actividad laboral, prevé un impacto a la baja en Navidades, que serán más austeras debido al menor gasto de las familias.

En el 'retail', durante el confinamiento la demanda se reduce al canal 'online', que de media absorberá un 15% aproximadamente de la demanda total, con vistas a que la recuperación de la movilidad y la reapertura de tiendas marquen el inicio de la recuperación del sector, pasando de caer un 80% en mayo a solo un 20% en diciembre respecto a 2019.

En cuanto a la restauración, ahora la demanda está mayoritariamente limitada a servicios a domicilio y 'take-away' hasta la primera quincena de junio, cuando abrirán los primeros establecimientos con aforo limitado. La caída, que fue del 95% en abril, se limitará al 40% en diciembre.

Para el sector turístico, prevé que la caída pase del 95% en abril en los viajes y hoteles al 55% en diciembre, ya que espera que, durante el verano, se aprecie una ligera recuperación del turismo doméstico, principalmente peninsular, que contará con la conversión del turismo emisor español a doméstico, es decir, españoles que viajaban al extranjero irán ahora a destinos nacionales.

LA AUTOMOCIÓN CAERÁ UN 45% EN 2020

Del lado del sector de la automoción, la firma pronostica que el primer impacto de la recuperación vendrá motivado por la reapertura de los concesionarios y la demanda diferida, pasando de una caída del mercado del 69% en marzo y del 97% en abril a una del 45% en el conjunto del año.

"La recuperación vendrá, sobretodo, marcada por la confianza del consumidor y las ofertas de los fabricantes, todo ello favorecido por la menor propensión del consumidor al transporte público por el miedo al contagio", asegura el estudio.

Deloitte también ha considerado un segundo escenario, menos probable, en el que las medidas de contención habrían fracasado y la pandemia no remitiría hasta que se dispusiera de vacunas y tratamientos de manera generalizada.

En este supuesto, las medidas públicas no lograrían evitar importantes daños al tejido productivo y empresarial y se requerirían por tanto varios años de estímulo para la reconstrucción.

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