7 de agosto de 2020
26 de febrero de 2009

Economía/Empresas.- Investigadores analizan las cajas negras del avión de Turkish Airlines para esclarecer lo ocurrido

AMSTERDAM, 26 Feb. (Reuters/EP) -

Los investigadores comenzaron a analizar hoy las dos cajas rojas del avión de Turkish Airlines que se estrelló ayer al aterrizar en el aeropuerto holandés de Amsterdam-Schiphol, en el que murieron nueve personas y varias decenas resultaron heridas. Por el momento, siguen sin conocerse las causas del siniestro, aunque los testigos y los expertos parecen apuntar a un aterrizaje de emergencia por algún problema en los motores.

Las autoridades holandesas han enviado las cajas negras a París, donde las autoridades francesas aportarán asistencia técnica. Según explicó la portavoz de la Junta de Seguridad Holandesa, Sandra Groenendal, se hará una reconstrucción del accidente combinando los datos de las cajas negras y la información recabada en el lugar del accidente.

"Sabremos más después del fin de emana y probablemente tendremos pistas para determinar la dirección de la investigación y cómo proceder", añadió.

Las autoridades holandesas confirmaron que tres de las nueve víctimas mortales eran miembros de la tripulación del avión, pero no quisieron dar la identidad de las otras seis. Según explicó el alcalde de Haarlemmermeer --donde está el aeropuerto--, Theo Weterings, en total 121 personas fueron tratadas en distintos hospitales y 63 de ellas continúan ingresadas, entre ellas seis en estado crítico.

"Cuatro de ellos están en un estado tan grave que no hemos sido capaces de comunicarnos con ellos", explicó Weterings en rueda de prensa. La prioridad es identificar a las víctimas e informar a los familiares, añadió. A bordo del aparato viajaban principalmente ciudadanos turcos y holandeses. Los nombres de las víctimas no se revelarán hasta que todos estén confirmados y se haya notificado a los familiares.

El vuelo 'TK 1951', que había despegado de Estambul, se estrelló en medio de una ligera niebla mientras intentaba aterrizar en Schiphol. Según los testimonios de los pasajeros, el aparato cayó repentinamente a tierra durante el aterrizaje.

El presidente de la Junta de Seguridad, Pieter van Vollenhoven, señaló a la prensa holandesa que el avión dejó un pequeño rastro en el campo donde se estrelló, lo que indica que los motores podrían haberse parado provocando un empuje hacia delante. "Si se pierde entonces velocidad, entonces literalmente te caes del cielo", señaló.

La investigación la está dirigiendo la Junta de Seguridad Holandesa, que determinará la causa del siniestro, y la oficina del fiscal, que está investigando las cuestiones de responsabilidad. Tres representantes de Boeing, compañía fabricante del avión, y dos investigadores del fabricante de los motores, CFM International, también están ayudando a las autoridades. Además, Turkish Airlines entregará los datos de mantenimiento del aparato.