8 de agosto de 2020
5 de julio de 2010

Economía/Empresas.- Moody's rebaja a negativa la perspectiva de Iberdrola tras decidir el Gobierno congelar la luz

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La agencia de calificación crediticia Moody's ha decidido rebajar de estable a negativa la perspectiva sobre el 'rating' de Iberdrola tras el acuerdo entre el Gobierno y el Partido Popular para congelar la tarifa de la luz en julio y, con ello, impedir una subida del 4% en el precio regulado de este producto.

En concreto, la decisión afecta al 'rating' a largo plazo tanto de Iberdrola como de su filial escocesa Scottish Power, situado en ambos casos en A3 (tercera nota dentro de la calidad buena). El 'rating' a corto plazo, de 'Prime 2' (calidad buena), queda reafirmado, al tiempo que Iberdrola USA y sus filiales no sufren ninguna merma en sus respectivas calificaciones.

Además de la congelación tarifaria, la agencia cita la disposición del Gobierno y del principal partido de la oposición a abordar como parte de la negociación para el pacto de Estado sobre energía una profunda revisión de los costes del sistema eléctrico.

"Estos movimientos elevan los riesgos regulatorios en el sector y podrían tener consecuencias negativas para las eléctricas españolas", indica Moody's, antes de expresar su "preocupación" por las "demasiado bajas" tarifas de la luz en el país.

"Con el objeto de cubrir tanto el déficit pasado como el que se genere en el futuro, los precios de la electricidad deberían aumentar significativamente u otras medidas deberían adoptarse para recortar los costes de la electricidad y alcanzar la suficiencia tarifaria en 2013", afirma.

A la vista de la "resistencia" para subir las tarifas, la agencia de calificación considera además "probable" que las eléctricas tengan que "soportar" parte de los recortes de costes, y que la retribución que reciben por su activida regulada forme parte de estos "sacrificios".

En el caso de Iberdrola, Moody's valora su disciplina financiera, apreciable en sus programas de dividendos, de desinversiones y de control de costes. No obstante, insiste en los riesgos asociados a "imprevisibles compromisos financieros".