18 de junio de 2019
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  • 5 de julio de 2016

    Pascual facturó 690 millones en 2015 tras la implantación de políticas de gestión ética y responsable

    • Pascual facturó 690 millones en 2015 tras la implantación de políticas de gestión ética y responsable
    EDUARDO MENDEZ

    MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

    Calidad Pascual facturó 690 millones de euros y aumentó su rentabilidad un 1,5% en 2015 gracias a su compromiso con la innovación y la calidad, según los datos de su Informe de Creación de Valor Compartido 2015. Su presidente, Tomás Pascual, asegura que su verdadero logro durante el año pasado no han sido estas cifras, sino su gestión ética y responsable del impacto de su actividad reflejada en el Plan de Creación de Valor Compartido 2020.

    En este sentido, Pascual ha explicado que "ya no basta con ocuparse solo de la cuenta de resultados y de la eficacia productiva porque, antes de eso, tus consumidores, clientes, empleados, proveedores, ciudadanos y accionistas te van a exigir diálogo, respeto ambiental y responsabilidad empresarial", y en esos objetivos se centra la compañía con la aplicación del Plan.

    En declaraciones a Europa Press, el director de Responsabilidad Corporativa y Comunicación, Francisco Hevia, ha asegurado que la responsabilidad, el compromiso ético y la integración de la responsabilidad empresarial en la estrategia y en la gestión de la actividad se han vuelto factores reconocidos a la hora de evaluar la eficiencia de una empresa.

    El modelo de negocio de Calidad Pascual gira en torno a una 'política de responsabilidad corporativa y buen gobierno' que ha impulsado la implantación de un sistema de gestión de cumplimiento en materias con potencial riesgo legal, y el rediseño de su código de conducta que, según Hevia, facilita la transmisión de valores al conjunto de la sociedad y demuestra que "el compromiso con la responsabilidad social es real y concreto".

    Asimismo, la compañía ha llevado a cabo una política de relación con grupos de interés, para cumplir con las expectativas de éstos, y una política de excelencia con la que ha avanzado en el desarrollo de su sistema de gestión Mare Nostrum y en la creación de un área de innovación disruptiva.

    Estos esfuerzos se han visto plasmados en cifras positivas. Durante 2015, colaboraron en la cadena de valor de Calidad Pascual 456 ganaderías, 3.387 proveedores, 2.300 empleos directos y 6.000 indirectos, y 348 distribuidores. Asimismo, la empresa distribuyó cerca de 1.000 millones de envases de sus 13 categorías de productos, que en España llegaron a 117.000 puntos de venta y a 30 millones de consumidores, y presentó un ebitda (resultado bruto de explotación) de 74,7 millones de euros.

    PRINCIPALES RETOS PASADOS Y FUTUROS

    Según Tomás Pascual, en 2015 se ha cerrado una etapa que ha supuesto que la compañía sea más firme, sólida y sostenible que en 2011. Ahora, se enfrenta al reto de desarrollar y fidelizar el talento de sus 2.305 empleados, a través del refuerzo de su posicionamiento como empleador excelente y del compromiso y orgullo de pertenencia de sus trabajadores. En 2015, la compañía alcanzó 70 puntos en su encuesta de clima interno 'Great Place to Work', con un 85% de participación. El 94% de los trabajadores tiene contrato indefinido y un 40% flexibilidad horaria.

    En cuanto a los retos económicos, invirtió 14,4 millones de euros en mejoras industriales y procesos, 1,5 millones en innovación, 114 millones en retribuciones a empleados y 407,6 millones a proveedores. Alcanzó una facturación de 690 millones de euros con un ebitda de 74,7 millones, y redujo su deuda de 248,9 a 218,1 millones de euros.

    Por otra parte, el Plan de Gestión del Impacto Ambiental pretende mejorar el impacto que genera su actividad, y gira en torno a los ejes aprovisionamiento sostenible, producción eficiente, ecodiseño en los envases, movilidad sostenible, huella ambiental e implicación y visibilidad. En 2015 redujo el consumo de agua un 21,98%; el de energía eléctrica, un 21,29%, y el de energía primaria, un 16,36%. Además, redujo un 2% la huella de carbono corporativa, pese al aumento de la producción en un 4%.

    La compañía también ha asegurado que, en los próximos años, centrará sus esfuerzos en asegurar el cumplimiento de los derechos humanos a lo largo de la cadena de valor. El año pasado donó 37.388 kilogramos de producto a 23 bancos de alimentos, colaboró con más de 100 ONG y causas sociales y realizó 12 actividades de voluntariado corporativo con más de 600 participantes.

    Para los próximos cuatro años, el grupo pretende convertirse en un referente español de la alimentación equilibrada y saludable, de la innovación disruptiva, de la transformación digital y de la gestión industrial, así como consolidarse como líder en sus marcas estratégicas.

    "Nos hemos fijado como objetivos medulares alcanzar la excelencia en toda nuestra cadena de valor y acelerar nuestro proceso de internacionalización en torno a los yogures de larga vida", ha señalado su presidente, que considera que "el refuerzo ético es el ingrediente que debe impulsarnos en la búsqueda del liderazgo".