21 de agosto de 2019
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  • 28 de junio de 2008

    Villar Mir da por concedida la prórroga a Serrabal por "silencio administrativo" pero la Xunta aún estudia la renovación

    Exige cambiar el trazado del AVE porque por cada año de extracción en la mina se podría producir energía equivalente a una central nuclear

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El presidente del Grupo Villar Mir, Juan Miguel Villar Mir, remitió al "silencio administrativo" para dar por concedida la prórroga de la concesión por treinta años a la mina de Serrabal, ubicada entre los ayuntamientos coruñeses de Vedra y Boqueixón, mientras que la Xunta continúa adelante con el proceso de renovación.

    En una entrevista concedida a Europa Press, Villar Mir explicó que, tal y como establece la vigente Ley de Minas, Ramsa --del Grupo Villar Mir-- solicitó la prórroga tres años antes de vencer la concesión --en enero de 2005-- y, puesto que "la Xunta no contestó", considera "adjudicado" el permiso para seguir explotando la mina "con arreglo a derecho".

    Para reforzar esta teoría, apeló a la opinión de sus letrados y de los "catedráticos de más prestigio de España" y sumó al "silencio administrativo" otras dos "condiciones regladas" que, a su entender, no ponen en duda la renovación de la concesión. Por un lado, "sigue habiendo reservas" en Serrabal y, por el otro, la explotación de la mina es "adecuada a los usos mineros".

    La concesión de Serrabal venció el pasado 7 de enero y, pese a que el plazo inicial para resolver si se renovaba o no esta concesión también concluía en esa fecha, la Consejería de Industria acordó tomarse un tiempo de tres meses para adoptar una decisión, después de que la propia empresa solicitara el 14 de diciembre un aplazamiento de la entrega del estudio de impacto ambiental.

    DECLARACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL.

    Sin embargo, independientemente de que existan zonas que sí están amparadas por un informe ambiental previo, la Consejería de Medio Ambiente considera que el proyecto de prórroga presentado por la propia empresa debe ser sometido en su integridad a la evaluación de impacto ambiental. Así figura en una respuesta del departamento que dirige Manuel Vázquez a la Consejería de Industria.

    En el mes de abril, esta cartera nacionalista remitió una resolución a la concesionaria de Serrabal en la que confirma la continuación provisional de la explotación hasta que Medio Ambiente resuelva la evaluación de impacto ambiental.

    Paralelamente, se abrió un plazo de exposición pública, que terminó la pasada semana, del estudio ambiental presentado por la empresa a tres direcciones generales, los organismos de cuenca, el Ministerio de Fomento, los ayuntamientos de Vedra y Boqueixón, la organización ecologista Adega y a la Sociedade Galega de Historia Natural.

    A partir de ahí, el proceso establece treinta días de prórroga para la emisión de informes por parte de estos órganos, a los que seguirá un plazo máximo de seis meses en el que Industria tendrá que remitir a Medio Ambiente el expediente completo. El departamento que dirige Manuel Vázquez dispondrá de dos meses para formular la declaración de impacto ambiental y remitirla a Industria para que resuelva la prórroga de la concesión.

    IMPRESIÓN DE VILLAR MIR.

    La "impresión" del empresario Villar Mir es que la Xunta dilató la concesión con el objetivo de "evitar la prórroga" en la parte de la mina que ocupará el AVE y, en consecuencia, "facilitar la expropiación". "Tres años después ha surgido la idea de anular la concesión en la parte que quiere ocupar el Adif", razonó, y añadió que, a su juicio, la Xunta "está viendo si puede justificar que no se prorrogue".

    "Pero nada de eso se ajusta a derecho y confío en que no prosperará", resolvió. Además, rechazó que él pretenda cobrar una indemnización mayor por la afectación del AVE a la mina sino que insistió en que lo que "siempre" ha pedido es la modificación del trazado. En esta línea, reiteró que renunciará a cualquier indemnización y "regalará" los terrenos de esta concesión afectados si se varía el trazado y se desplaza un máximo de 500 metros, tal y como se preveía en 2001.

    Al respecto, insistió en que esta "pequeña modificación" entre Santiago y Ourense para salvar la mina de Serrabal es compatible con la llegada del AVE a Galicia en 2012. Así, se mostró "de acuerdo" con el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, para que la alta velocidad ferroviaria llegue a Galicia "cuanto antes", pero negó que el cambio del trazado "alargue" este proceso.

    RESOLUCIÓN PARLAMENTARIA.

    Puesto que "sobra tiempo", reiteró la necesidad de abordar el cambio en el trazado del tren de alta velocidad "para que no se meta en la mina". Para defender un trazado alternativo, el empresario remitió en varias ocasiones al consenso existente en Galicia para salvar Serrabal y, en concretó, aludió al acuerdo parlamentario aprobado por unanimidad de PPdeG, PSdeG y BNG el 27 de junio de 2007 para compatibilizar los empleos y el AVE.

    "Pido que se cumpla esa resolución", proclamó Villar Mir, que recordó que el trazado el AVE gallego se modificó en Pontevedra, Vigo y Ourense, pese a que en estos casos, comparó, "no había ninguna petición del Parlamento autonómico".

    A cambio de variar el trazado del AVE "sólo unos metros", Villar Mir calcula reservas en la mina "para treinta años" y ofrece convertir a Galicia en líder de producción de silicio de calidad solar fotovoltaica. Según sus cálculos, por cada año de extracción en Serrabal, se podría producir energía fotovoltaica equivalente a una central nuclear de 1.000 megawatios.