16 de octubre de 2019
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  • 5 de septiembre de 2009

    Zapatero dice que no hay "nada cerrado" en la subida de impuestos

    MADRID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

    El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, subrayó este sábado que "no hay nada" cerrado en el plan de subida de impuestos en el que actualmente trabaja el Ejecutivo, por lo que no cerró la puerta a una subida fiscal para las sociedades de inversión de grandes patrimonios, denominadas sicavs.

    "Estamos abiertos a lo que se proponga. Nada está cerrado", subrayó Zapatero en una entrevista a Onda Cero recogida por Europa Press sobre la subida de impuestos en estas sociedades, pero insistió en que no se subirán los impuestos a las empresas ni a las personas físicas (IRPF).

    Las sicavs son sociedades que invierten en activos financieros y que requieren un capital mínimo superior a los dos millones de euros y un número de accionistas igual o superior a los 100.

    La vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, afirmó el pasado miércoles que no era la "intención" del Gobierno subir impuestos a las rentas más altas, y apuntó a las rentas del capital como las que "mayores posibilidades" tienen de sufrir cambios en su fiscalidad.

    Asimismo, la ministra recordó que el Gobierno "nunca ha cuestionado" la decisión que el Gobierno del PP tomó en 2003 de fijar en el 1% la tributación de las sociedades de inversión colectiva (sicav), y recalcó que se encuentra en el mismo nivel que otros países del entorno europeo.

    Zapatero incidió este sábado en que la subida de impuestos va a ser temporal y limitada y confió en que la sociedad entienda que debe hacer un esfuerzo para salir de la crisis y continuar manteniendo la política social.

    "Es un esfuerzo de solidaridad que hace este país y la inmensa mayoría de los ciudadanos estará de acuerdo con ello para atender las situaciones de grave dificultad que viven los que han perdido el empleo", subrayó.

    Asimismo, insistió en que para el Gobierno es prioritario mantener las prestaciones sociales e hizo hincapié en que debe hacerse un ajuste fiscal en un momento en el que la crisis ha reducido los ingresos públicos. "El Gobierno ha elegido mantener la política social. Como los ingresos han retrocedido y hay dificultades serias, tenemos que hacer un ajuste", añadió.

    En este sentido, recordó que España tiene una de las presiones fiscales más bajas de Europa y que una vez se recupere la economía lo impuestos volverán a descender. Asimismo, insistió en que el Gobierno anunció que no iba a subir los impuestos este año y que por esta razón lo va a hacer en el futuro. "Tenemos que hacer un pequeño esfuerzo para mejorar las cuentas públicas. Los ciudadanos lo van a entender", insistió.

    EL GOBIERNO NO HA RECTIFICADO CON LOS 420 EUROS

    Zapatero también aseguró que entiende que se le pida al Gobierno concreción en las medidas que va a adoptar, al tiempo que reconoció que en ocasiones la sociedad recibe mensajes aislados, pero defendió que el Ejecutivo sí tiene un "discurso único" y que el Gobierno no rectificó en la ayuda de los 420 euros a los desempleados.

    En este sentido, subrayó que su entrada en vigor ha sido objeto de polémica pero que el Gobierno no "ha rectificado" la medida, sino que la aprobó para que entrara en vigor en agosto y tuvo que extender su vigencia al 1 de enero tras las peticiones de los sindicatos, que reclamaron que tuviese un carácter retroactivo.

    "No es rectificar, es buscar diálogo y el consenso social. Estamos acostumbrados a escuchar que los gobiernos deciden e imponen. No, nosotros queremos, si es posible, buscar el máximo consenso social. Esta prestación espero que salga con el apoyo inmesamente mayoritario del Parlamento", subrayó.

    ESPAÑA SALDRÁ CON LOS DEMÁS

    Respecto a la salida de la crisis, el presidente del Gobierno también resaltó que se debe tener cuidado con los pronósticos sobre la recuperación pero confió en que España pueda salir al mismo tiempo que el resto de los países, preservando las políticas sociales y logrando un crecimiento económico "robusto".

    En este sentido, señaló que el desempleo es la "cara mas amarga y mas dura de esta crisis" y que constituye la "principal preocupación" del Ejecutivo, al tiempo que se mostró confiando en que cuando comience el crecimiento económico también se iniciará la recuperación del empleo.

    El presidente también subrayó que el diálogo social ha funcionado muy bien en los últimos años pero que en julio se rompió porque la CEOE quiso introducir medidas, como el abaratamiento del despido, que chocaban con la posición de los sindicatos.

    "Creo que la CEOE debería saber que éste es un terreno difícil", indicó Zapatero, quien reconoció que en la reunión que mantuvo ayer con los representantes empresariales y de los sindicatos acordaron trabajar en una Ley de Economía Sostenible que suponga "la gran palanca" para poner las bases de sectores prioritarios innovadores y productivos.

    Zapatero también se refirió a la crisis financiera y defendió que los banqueros no pudieron pronosticar la dimensión de la crisis, ya que de lo contrario, no habrían tomado algunas de las decisiones que llevaron a cabo, y resaltó la buena situación del sistema financiero español, que no ha visto quebrar ningún banco.

    "Somos la gran excepción, pero ahora el G20 ha puesto en marcha toda una agenda de reformas para el control del sistema financiero que se va aplicar a nivel internacional para que no vuelva a ocurrir", subrayó Zapatero, quien insistió que nunca "ha engañado a nadie" y que cuando se negaba a reconocer que España estaba en crisis, era porque no lo estaba.