27 de junio de 2019
  • Miércoles, 26 de Junio
  • Martes, 25 de Junio
  • 4 de marzo de 2018

    Académicas, periodistas y mujeres del sector editorial promueven manifiestos de apoyo a la huelga feminista del 8M

    Académicas, periodistas y mujeres del sector editorial promueven manifiestos de apoyo a la huelga feminista del 8M
    COMISIÓN 8M - ARCHIVO

    MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

    Mujeres que trabajan en el ámbito de la universidad y en el sector editorial, así como periodistas y comunicadoras de toda España han promovido distintos manifiestos de apoyo a las convocatorias de huelga general feminista del próximo jueves 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

    Inspiradas por sus "compañeras periodistas" que hicieron público su manifiesto esta semana, profesionales del mundo del libro han lanzado el suyo para respaldar la huelga y su "voz a la de todas las mujeres que van a salir a clamar" por sus derechos fundamentales en las manifestaciones.

    Bajo el titulo #LasMujeresdelLibroParamos --impulsado por la editora Patricia Escalona, la ilustradora Paula Bonet y un grupo de escritoras de toda España--, indican que sus reivindicaciones "no son diferentes a todas las que se hacen desde distintos colectivos sociales".

    Así, las trabajadoras del sector del libro piden la eliminación de la brecha "exigiendo transparencia salarial" para conocer la "verdadera situación de las mujeres en la industria y empezar a poner nombre y cifras reales a la desigualdad". Además quieren igualdad en el acceso a los cargos de responsabilidad.

    "La proporción media en cualquier editorial está entre un 70/30 y un 80/20 de mujeres frente a hombres, según datos del Gremio. El sector editorial está dirigido en un 80% por hombres empresarios, porcentaje que se invierte en los puestos de menor responsabilidad", indican.

    Al mismo tiempo, reclaman la denuncia "sin paliativos" del acoso sexual y laboral; la participación igualitaria en las plataformas de difusión y promoción de la literatura; y la corresponsabilidad en la conciliación familiar y cuidados. "Este trabajo recae, con pocas excepciones, en las compañeras profesionales que ya soportan una carga importante debido a sus obligaciones laborales", apostillan.

    Las profesoras e investigadoras que trabajan en la universidad también se suman a la huelga del 8M. "Esta huelga resignifica a lo grande el propio concepto de trabajo y de huelga porque supone un paro en el trabajo fuera de la casa, además de un paro de cuidados, de consumo y de estudiantes, siendo convocada a escala planetaria", señalan.

    Según explica este colectivo de mujeres, pararán porque reciben salarios "más bajos", su carrera académica está "más llena de obstáculos" que la de sus compañeros, con contratos "más precarios" y menor financiación a las investigaciones que ellas encabezan.

    También aseguran que el 8 de marzo van a parar porque "los sesgos implícitos de género discriminan a las mujeres" en la percepción de méritos en los procesos de evaluación, acreditación, selección y promoción, en la revisión y aceptación de artículos, en la evaluación de proyectos de investigación e incluso en el volumen de citas recibidas por sus trabajos académicos.

    "A pesar de ser mayoría entre las personas graduadas, somos minoría tanto entre las personas que ocupan puestos de mayor remuneración y prestigio (solo hay un 21% de mujeres catedráticas en España y 3 rectoras entre las universidades públicas) como entre las personas galardonadas con premios y distinciones o entre las personas invitadas a impartir conferencias", agregan.

    Además, quieren que la perspectiva de género se integre en los programas de las asignaturas y en las metodologías docentes de todos los programas de grado y de postgrado.

    Reclaman que las medidas de conciliación de la vida y el trabajo de la negociación colectiva se pongan en práctica y que se promueva la corresponsabilidad en los cuidados; y una cultura universitaria "libre de acoso sexual, sexista, LGBTIfóbico, racista, capacitista y clasista", donde se respeten sus cuerpos e ideas.

    LAS PERIODISTAS SUMAN MÁS DE 5.400 APOYOS

    Por su parte, mujeres periodistas de decenas de medios y agencias de comunicación, gabinetes de prensa, y, en general, trabajadoras de medios y empresas periodísticas promovían esta semana un manifiesto de apoyo a las convocatorias de huelga general feminista.

    El documento, que ha recabado desde el jueves 1 de marzo más de 5.400 adhesiones, insta a todas las mujeres del sector de la comunicación y el periodismo a que se sumen a la movilización "en la medida de sus posibilidades y circunstancias".

    "Todas sufrimos el mismo machismo que las mujeres del resto de sectores --precariedad, inseguridad laboral, brecha salarial, techo de cristal, acoso sexual o ninguneos-- pero con las particularidades asociadas a nuestra profesión", indican.

    Según explican en el texto, conscientes de la "relevancia social" del trabajo que desempeñan, muestran su preocupación por "la visión parcial de la realidad que tantas veces ofrecen los medios y en la que falta la presencia y aportaciones de las mujeres". "El feminismo también es necesario para mejorar el periodismo", destacan.

    Por esta razón, las profesionales que han impulsado el manifiesto reivindican a los medios de comunicación y empresas periodísticas que tomen medidas en campos como la brecha salarial, frente a la que exigen "transparencia salarial y una revisión de categorías, complementos y criterios profesionales".

    Asimismo, piden frente al "techo de cristal", el "derecho" de las mujeres periodistas a ocupar puestos de poder y responsabilidad, así como a ser tenidas en cuenta en las promociones profesionales para puestos intermedios. En esta línea, afirman que los espacios de opinión y las tertulias están "masculinizados" y aseguran que "hay más que suficientes mujeres periodistas y expertas que pueden equilibrar esos espacios".

    En cuanto a las condiciones laborales, afirman que las mujeres periodistas sufren "niveles de temporalidad superiores" a los de los hombres. "De la misma manera denunciamos la inestabilidad laboral de las compañeras freelance y de las falsas autónomas, una situación de precariedad que se ha hecho habitual en los últimos años", denuncian.

    A juicio de las firmantes del manifiesto, que acuden a título personal, las dinámicas de trabajo "priorizan el presentismo y la libre disposición y son ajenas a las necesidades de cuidado que tienen todas las personas".

    "Como en otros sectores, una ausencia de conciliación real perjudica más a las mujeres, que acaban modificando o recortando sus horarios para poder cuidar e incluso abandonando su empleo o cambiando de profesión", argumentan en el texto.

    Reclaman frente a ello corresponsabilidad y flexibilidad, que "no debe ser un asunto de buena voluntad sino una prioridad que las empresas deben asumir para que estas tareas se repartan por igual entre mujeres y hombres".

    Por otro lado, denuncian que "son muchas las periodistas" que han sufrido situaciones de acoso por parte de compañeros y superiores, pero también de las fuentes. "El ninguneo, la condescendencia, el paternalismo y los mansplaining están a la orden del día en las redacciones y fuera de ellas, en nuestra actividad diaria. Como profesionales de la comunicación sufrimos acoso online, además de comentarios violentos y machistas en nuestras piezas", advierten.

    Este movimiento de mujeres periodistas prevé participar con identidad propia en la manifestación que tendrá lugar el 8 de marzo en Madrid, jornada durante la que expresarán su apoyo a las movilizaciones en redes con la etiqueta #LasPeriodistasParamos.

    La lectura del manifiesto, que está ya recabando adhesiones en www.lasperiodistasparamos.es, tendrá lugar el 8 de marzo a las 12.30 horas en la madrileña Plaza del Callao, acto que podrá reproducirse no obstante en otras ciudades españolas donde las mujeres periodistas se han organizado en torno a la convocatoria de huelga feminista.

    Piden a los partidos políticos que se abstengan de capitalizar la iniciativa y llaman a la audiencia y a lectores y lectoras a ser "cómplices" de sus demandas y reivindicaciones.

    Para leer más