27 de febrero de 2021
21 de enero de 2021

Desempleo, precariedad e incertidumbre: barreras que frenan la natalidad

Desempleo, precariedad e incertidumbre: barreras que frenan la natalidad
Dos mujeres pasean con sus bebés en carrito - MARTA FERNÁNDEZ JARA - EUROPA PRESS - ARCHIVO

   MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

   La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) ha publicado un trabajo sobre la evolución de la natalidad en España en el que se señalan como barreras para el aumento de los nacimientos en el país el desempleo, la precariedad laboral y la incertidumbre sobre el futuro, entre otras.

   Teresa Castro-Martín (CSIC), Teresa Martín-García (CSIC), Julia Cordero (UCM) y Marta Seiz (UNED) son las autoras de este estudio en el que se muestra que, desde hace varias décadas, España se caracteriza por tener una fecundidad de las más bajas y tardías no solo de Europa sino del mundo.

   Según señalan las investigadoras, a mediados de los años 70, la tasa de fecundidad del país se situaba en los 2,8 hijos por mujer, por encima de la media europea (2,1) y, desde entonces, ha experimentó "un rápido y sostenido descenso" hasta el nivel actual de 1,23 hijos por mujer.

   Según explican, este descenso de la fecundidad ha sido acompañado por un significativo retraso de la maternidad. Así, durante las tres últimas décadas, la edad media de las mujeres en el momento de tener su primer hijo se ha incrementado desde 25,1 hasta 31,1 años y la de los hombres desde 30 hasta 34,4 años.

   "El descenso de la fecundidad es un proceso ligado al desarrollo económico y al progreso social que se observa en prácticamente todas las sociedades", indica el estudio. Desde esta perspectiva, apuntan las expetas, España no es una excepción, aunque sí es atípico que la fecundidad descienda hasta niveles que están más próximos a un hijo que a dos hijos por mujer.

   Hasta el momento, señalan, este fenómeno se concentra en el sur y este de Europa (España, Italia, Grecia y Ucrania) y en Asia Oriental (Corea del Sur, Taiwan y Singapur).

   Pero, el estudio también indica que, a pesar del marcado descenso de la fecundidad, las preferencias reproductivas de los españoles han permanecido sorprendentemente estables durante las últimas décadas.

   Según explican, el número medio de hijos deseados, tanto por mujeres como por hombres, sigue situándose en torno a dos, al igual que ocurre en la mayoría de los países europeos. Además, la brecha existente entre deseos y realidades reproductivas apunta a la existencia de barreras que dificultan que muchas personas y parejas puedan hacer realidad su proyecto vital y familiar.

   Entre estas barreras, indican las investigadoras, se encuentran el desempleo, la precariedad laboral y la incertidumbre sobre el futuro, el escaso apoyo institucional a las responsabilidades de crianza, y la desigualdad de género en el ámbito laboral y familiar.

   En cuanto a posibles formas de incentivar la fecundidad, las autoras indican que los incentivos económicos no han funcionado muy bien en este campo, posiblemente porque incluso cuando son generosos cubren solo una pequeña parte de los costes de crianza.

   La experiencia internacional apunta, más bien, a que la clave estaría en la adopción de unas políticas sociales que faciliten la emancipación residencial y económica de los jóvenes a edades más tempranas, que redistribuyan los costes y responsabilidades de la crianza entre las familias y el Estado y favorezcan eficazmente la conciliación, garantizando entre otras cosas el acceso universal a escuelas infantiles a un coste asequible, así como en el fomento de la igualdad de género y la corresponsabilidad en los cuidados dentro de la esfera familiar.