Actualizado 30/05/2014 12:06

Más de 15 millones de niñas son obligadas a casarse antes de los 18

Niña Haitiana En Zona Rural De Gressier (Haití)
Foto: LAURA RAMÍREZ/EUROPA PRESS

La ONU estima que cada año 16 millones de adolescentes dan a luz, nueve de cada diez de las cuales ya están casadas

   MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

   Más de 15 millones de niñas en todo el mundo, especialmente en África Subsahariana, se convierten cada año en esposas de hombres mayores que ellas pese a no ser mayores de edad y muchas de ellas dan a luz a edades muy tempranas, según los datos del Fondo de la ONU para la Población (UNFPA).

   De acuerdo con esta agencia de la ONU, una de cada tres niñas de países de rentas medias y bajas está casada antes de los 18 años y una de cada nueve antes de los 15. De los 41 países a nivel mundial en los que la tasa de prevalencia de los matrimonios infantiles es del 30 por ciento o más, 30 se encuentran en África.

   La práctica está especialmente extendida en África Occidental, donde dos de cada cinco mujeres son casadas antes de los 18 años y una de cada seis antes de los 15. De ahí el que la Unión Africana haya puesto en marcha este jueves una campaña para tratar de combatir esta práctica.

   El fenómeno del matrimonio infantil afecta sobre todo a las niñas pero también hay niños a los que se les casa a edades muy tempranas. Según la plataforma Girls not brides (niñas no esposas), que aglutina a más de 300 organizaciones a nivel mundial, en 2003 la proporción de niñas casadas entre los 15 y los 19 años y los niños de su misma edad era de 72 a 1 en Malí, ocho a uno en Estados Unidos y seis a uno en El Salvador.

   Según resalta el UNFPA en un comunicado, varias creencias y normas sociales, culturales, religiosas y tradicionales fomentan que se mantenga el matrimonio infantil en África, donde el factor económico también es clave, ya que casar a una hija supone una fuente de ingresos.

   El matrimonio infantil tiene un importante impacto sobre las menores, principalmente sobre su salud, su educación y sus oportunidades para explotar su potencial, pero también para la sociedad en su conjunto.

EMBARAZOS

   La principal de ellas, subraya UNFPA, es que muchas "niñas esposas" se quedan embarazadas en varias ocasiones y dan a luz antes de estar física y psicológicamente preparadas. De acuerdo con los datos de esta agencia, casi 16 millones de adolescentes en los países en desarrollo dan a luz cada año y en nueve de cada diez casos se trata de menores que ya están casadas.

   Un embarazo demasiado pronto supone un riesgo para la salud tanto de la madre como del bebé y de hecho las complicaciones en el embarazo y el alumbramiento suponen la principal causa de muerte entre las niñas de entre 15 y 19 años en África Subsahariana.

   Para el director ejecutivo del UNFPA, Babatunde Osotimehin, "ninguna sociedad puede permitirse la oportunidad perdida, malgastar el talento o la explotación personal que provoca el matrimonio infantil" que, por otra parte, constituye una violación de los Derechos Humanos.

   Para poder acabar con esta práctica, hace falta actuar a todos los niveles para cambiar las perjudiciales normas sociales y dar más poder a las menores. En particular, defiende el UNFPA, los gobiernos, la sociedad civil, los líderes comunitarios y las familias deberían respaldar la promulgación de leyes que fijen una edad mínima para contraer matrimonio.

   Pero esto solo no basta, también hay que aplicar las leyes una vez aprobadas. Asimismo, hay que promover la educación para las niñas ya que esto contribuye a que se demore la edad en la que contraigan matrimonio.

   De acuerdo con algunos estudios, está comprobado que las niñas con niveles de educación más bajos tienen más probabilidades de casarse a una edad temprana, mientras que las que estudian secundaria tienen seis veces menos posibilidades de casarse siendo aún niñas. Así pues, UNFPA defiende la educación obligatoria para todos, especialmente las niñas, como herramienta para frenar esta práctica.

ALGUNOS EJEMPLOS

   Clarisse, de 17 años, ya es madre de dos niños y vive junto a su marido y sus otras cuatro mujeres en el sur de Chad. "Intenté escapar pero me atraparon", ha explicado, relatando lo que ocurrió cuando hace tres años supo que la iban a casar. "Me encontré con un marido tres veces mayor que yo (...) se acabó la escuela, así de repente y diez meses después me encontré con un bebé en mis brazos".

   Awatif, que ahora tiene 24 años, fue casada con 14 años cuando todavía iba a la escuela en Sudán, que tuvo que abandonar contra su voluntad, e inmediatamente se quedó embarazada. A la hora de dar a luz tuvo problemas y aunque su familia la llevó finalmente al hospital su hijo murió y "contraje una fístula obstétrica", como consecuencia de lo cual su marido la abandonó y se divorció de ella.