Publicado 12/12/2013 18:01

Expertos vaticinan que el siglo XXI pasará a la Historia como el de los muros y las fronteras

Reparación de la valla de Melilla
DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE MELILLA

MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

Más de 20.000 kilómetros de muros y vallas separan a pueblos de todo el Planeta restringiendo el derecho a migrar que, al menos hasta el siglo XIX, era "patrimonio de toda la Humanidad" y provocando que el siglo XXI vaya a pasar a la Historia como el de los muros y las fronteras.

Esta es una de las ideas puestas de manifiesto por los expertos que han participado este jueves en una mesa redonda sobre las puertas del sur de Europa organizada en la Conferencia Anual de la Abogacía, y entre los que se encontraban el presidente de la Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía Española, Pascual Aguelo; la miembro de Migreurope Sara Prestianni, y Francesca Vietti, representante de Cruz Roja Italia con sede en Lampedusa.

"El Planeta entero se está amurallando", ha destacado Aguelo, para incidir en que los seres humanos deben lanzarse "a la reconquista de un derecho" que les ha sido propio y que quedó fuera de la Declaración Universal de Derechos Humanos, aunque hasta su promulgación "había sido aplicado como tal y respetado".

En su opinión, la política de puertas cerradas de los Estados "no sólo no ha frenado los movimientos migratorios sino que además, ha provocado los flujos irregulares". Mientras, la política de puertas abiertas como la que se practica en el espacio común europeo no ha generado "las invaciones que Francia o Alemania temían" cuando se incorporó España o que todos esperaban con la anexión de Polonia. En la actualidad, según ha dicho, sólo se produce entre un 2 y un 2,5% de movilidad interna.

Asimismo, el letrado ha puesto el acento en que este proceso de "amurallar" las fronteras se lleva a cabo "bajo una excusa de seguridad que luego no se alcanza", como a su juicio prueban los atentados del 11 de septiembre en Nueva York o del 11 de marzo de 2004 de Madrid. Además, tampoco son eficaces para controlar las migraciones "porque lo que hacen es desviar el flujo" y acaban "convirtiéndose en un elemento agresivo para las personas".

"Son 20.000 kilómetros de murallas entre países cuya mayor finalidad es evitar la movilidad de las personas, ese 'Ius migrandi' que durante siglos tuvimos como patrimonio nuestro", ha señalado. Según Aguelo, por más vallas que se levanten, "al final la rieada se lleva por delante el muro".

150 CIES PROMOVIDOS POR LA UE

Por su parte, la representante de Migreurop ha denunciado que junto a esta política de cerrar fronteras, la UE ha puesto en marcha todo un proceso de externalización del control migratorio dejando a países que no respetan los derechos humanos bloquear a miles de personas. En este contexto, ha denunciado la existencia de 350 centros de internamiento de extranjeros con estos fines, 150 de los cuales han sido promovidos o financiados por Europa en terceros países.

"Estos centros están en los países de mayor tránsito de inmigrantes, los que hacen frontera Sur, como Libia, Argelia, Marruecos, Ucrania o Turquía", ha concretado después en declaraciones a Europa Press, para incidir en que "si ya en Europa supone un problema de derechos humanos el internamiento en estos centros, en otros países la situación es aún peor porque ni siquiera hay un marco jurídico que los regule".

En este sentido, ha explicado que los migrantes son encerrados con total discreccionalidad y por periodos de tiempo ilimitados. "En Libia hay personas que son encerradas durante años y dentro de los centros hay verdaderas violaciones de derechos humanos, situaciones horrorosas que yo he visto, como mujeres embarazadas interceptadas en el mar y trasladadas allí que están de ocho meses y nunca han visto a un médico o migrantes que dan testimonio de violencia física", ha señalado.

Para la representante de Migreurop, "la voluntad de la UE es que se gestione la migración lo más lejos posible de los ojos del europeo y poco importa si los derechos son o no respetados". "El hecho de que esos centros se encuentren en territorios donde la fiscalización es muy difícil y la visita de las ONG y los periodistas aun más, proporciona mucha más impunidad", ha denunciado.

En este contexto se ven atrapados miles de solicitantes de asilo que proceden de países en conflicto, como Eritrea o Siria, personas como las 400 que fallecieron en octubre intentando alcanzar por mar la costa de Lampedusa. Francesca Vietti, que estaba allí al pie del muelle con el equipo de Cruz Roja, ha reclamado la apertura de corredores humanitarios que permitan a las personas que requieren protección poder llegar a su destino de forma segura, "sin tener que jugarse la vida en el mar".

Para Migreurope, los corredores son una solución perfecta en casos de emergencia, pero el futuro debe pasar por la libertad de circulación, que es en opinión de Prestianni, la única forma de alcanzar el triple objetivo de evitar que la gente se juegue la vida intentando llegar a Europa, lograr la desaparición de mafias de tráfico de personas y conseguir que los flujos migratorios sean ordenados, porque todos serán legales.

FRONTERAS IMPERMEABLES

En la mesa redonda, moderada por el periodista Nicolás Castellano, ha participado asimismo el diputado del PP por Ceuta y miembro de la Comisión de Interior en el Congreso Francisco Márquez de la Rubia, para quien este objetivo de libertad de movimiento no puede conseguirse sin que los países de origen de la migración "hayan pasado por un proceso" similar al que derivó en la creación de un espacio común en la UE.

Para Márquez de la Rubia, en el control de las migraciones el primer paso debe ser "el cumplimiento de la ley". En este sentido, ha incidido en que "las fronteras no pueden ser permeables" porque de otro modo, supondrían un atractivo para quienes quisieran cruzarlas de forma irregular.

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