Actualizado 09/02/2010 17:02

El Nobel Stiglitz acusa a la banca de no expresar "ni un mínimo de gratitud" por la ayuda del contribuyente

Pide a Gordon Brown mantenga la calma, desafíe a los mercados e ignore a aquellos que desean reducir el déficit presupuestario


LONDRES, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

El premio Nobel de Economía de 2001, Joseph Stiglitz, lamentó hoy que los bancos no hayan expresado "ni un mínimo de agradecimiento" por la financiación y los subsidios que han recibido de los contribuyentes, ya que sin esta ayuda "no existirían".

En una entrevista concedida al diario británica 'The Independant', Stiglitz acusó además a la banca de haber tenido "el descaro de dar la vuelta a esta situación y decir que no tienen suficiente dinero para prestar a pequeños negocios y personas que solicitan una hipoteca, cuando destinan grandes sumas de dinero, obtenidas a menudo a costa de los contribuyentes, en primas obscenas a sus directivos, que sólo en Estados Unidos ascienden a 33.000 millones de euros".

Asimismo, afirmó que el papel del Gobierno de Estados Unidos se redujo a eliminar los activos tóxicos, los malos préstamos y los titulos sin valor que las propias entidades habían creado. "¿Por que la Casa Blanca durante los mandatos de Bush y Obama gastó tanto en mantener a los bancos pero tan poco en ayudar a los propietarios de viviendas con problemas?, se preguntó.

En su opinión, apoyar a las personas hipotecadas les habría ayudado a mantener sus casas, reducir la caída de los precios inmobiliarios y proteger a los bancos de la principal causa de sus problemas, la caída de los valores basados en hipotecas residenciales. "La actual crisis ha permitido ver al Gobierno asumir un nuevo papel, el de portador de riesgos de último recurso", recalcó.

En este sentido, consideró que esta posición de ayudar a los bancos en vez de a los individuos será ahora difícil de retirar. "Las entidades saben que si son lo suficientemente grandes y su caída representaría una amenaza para la economía, o si tienen suficiente influencia política, el Gobierno asumirá el riesgo de su fracaso", agregó.

Por todo ello, mostró su apoyo a las medidas adoptadas por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aunque asegura que "no van lo suficientemente lejos". "Tenemos que estar contentos de que a los bancos se les siga molestando con qué salió mal, quién fue el culpable y cómo podemos hacer que no vuelva a pasar", añadió.

Asimismo, Stiglitz recordó que la banca ha intentado mantener de manera eficaz "una pistola apuntando a nuestra cabeza", lo que significa que si no nos atenemos a sus exigencias, ellos "matarán la economía".

BROWN DEBE DESAFIAR A LOS MERCADOS

Por otra parte, el asesor económico del ex presidente estadounidense Bill Clinton le pidió al primer ministro británico, Gordon Brown, con quien mantuvo un encuentro en la tarde del martes, que "mantenga la calma, desafíe a los mercados e ignore a aquellos que desean reducir el déficit presupuestario".

En esta línea, le sugirió que mantenga algunos planes para un segundo estímulo fiscal, y considera una estupidez un recorte simbólico del déficit para calmar a los mercados. "Siempre he sido escéptico ante la noción de que el mercado es una persona con la que puedes mantener una discusión, y con que esta persona es inteligente, racional y bien intencionada; esto es una fantasía", recalcó.

Stiglitz subrayó que el mercado "está sujeto a un irracional optimismo y pesimismo y es vengativo". "Estás tratando con un loco, te estás preguntando qué se puede hacer para calmar a un loco. Después de haber conseguido lo que quiere, él todavía quiere matarte", remarcó.