28 de septiembre de 2020
7 de agosto de 2020

Empleo teme que la tasa de paro supere el 30% por la pandemia y aboga por nuevas medidas de apoyo al "tejido productivo"

Empleo teme que la tasa de paro supere el 30% por la pandemia y aboga por nuevas medidas de apoyo al "tejido productivo"
La consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, Rocío Blanco. - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, Rocío Blanco, ha admitido que, "en determinadas circunstancias desfavorables, la tasa de desempleo puede superar el 30% de la población activa" en la comunidad autónoma en el marco de la actual crisis del coronavirus, y en ese contexto aboga por "perseverar en las medidas" ya adoptadas por el Gobierno andaluz, "no bajar la guardia y seguir adoptando paquetes complementarios que permitan apoyar al tejido productivo, a los trabajadores y a las familias".

Así lo ha trasladado la consejera de Empleo en una entrevista concedida a Europa Press en la que ha sostenido que la tasa de desempleo que se alcance "dependerá de la duración del Covid-19 y de la gestión que el Gobierno de la nación efectúe a partir de ahora", que, según ha apostillado, "debe ser responsable, centrada, igualitaria para todas las comunidades autónomas, y abandonando cualquier radicalismo ideológico".

"Confío en que sea así", ha expresado Rocío Blanco, quien también cree que "las previsiones hay que interpretarlas con prudencia", ya que el hecho de que "se cumplan en la versión más benévola o la más severa depende en gran medida de la forma en que actuemos desde los poderes públicos".

En todo caso, reconoce que "la llegada del Covid-19 y las obligadas medidas de protección necesarias para proteger la salud de las personas han tenido un impacto muy negativo sobre la economía de Andalucía", y aunque después del confinamiento vinculado al estado de alarma, "en el que se ha producido la práctica paralización de una buena parte de las actividades, se está aplicando un proceso de progresiva vuelta a la normalidad", esto ocurre "en un contexto de intensa incertidumbre sobre su duración e impacto sobre el empleo y la supervivencia de las empresas".

PARO ESTRUCTURAL

Preguntada por si cree que hay una cota a partir de la cual se puede hablar de paro estructural andaluz, la consejera ha respondido que "la propia definición de porcentaje de la población activa calculado cuando la economía se encuentra en su crecimiento potencial la convierte en una variable difícil de calcular".

Ha agregado que, "en el momento de la llegada de la crisis sanitaria, la economía andaluza estaba por debajo de ese potencial, aunque ya se observaba una desaceleración en la tasa de crecimiento", y, "desde ese criterio, la tasa posiblemente podría estar situada en torno al 18%, muy elevada, y superior posiblemente en cuatro o cinco puntos a la media nacional, que tenemos que intentar reducir", según ha remarcado.

No obstante, la consejera aprecia "elementos menos negativos", como que "la actual crisis es, de momento, coyuntural", de forma que "sigue siendo válida la capacidad productiva para generar riqueza, a diferencia de lo sucedido en la crisis de 2008". Por otro lado, según ha destacado, "el saldo de la economía española con el exterior es positivo --en torno al 1,8% del PIB en 2019--, cuando en 2008 era muy negativo, obligando a endeudarse de forma muy intensa".

DEFENSA DE LA REFORMA LABORAL

Por otro lado, la consejera defiende la reforma laboral aprobada en 2012 por el Gobierno del PP --"quizás la única reforma seria que se ha llevado a cabo en el último decenio", según opina--, al entender que "ha ayudado a resolver algunos de los problemas históricos del mercado laboral, en especial incorporando más flexibilidad interna a las empresas para adaptarse a las situaciones económicas adversas evitando cierres de negocio o despidos, y aportar seguridad para los trabajadores para que mantuvieran su empleo".

Según pone de relieve, "hasta la reforma laboral, la caída del PIB suponía siempre un hundimiento mayor del empleo", de modo que "un punto de caída del PIB determinaba dos o tres más de desempleo", y la introducción de la figura del expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), "tal y como la conocemos hoy", ha permitido acabar con la tendencia de las empresas a optar "por el despido" ante "dificultades de tesorería" y "debido a la rigidez del mercado laboral".

Al hilo, la consejera considera "cuando menos curioso que, pese a tener su origen en la reforma que rechazan", el actual Gobierno de PSOE y Unidas Podemos "no ha tenido complejo en utilizar esta figura, sino además en legislar sobre ella, reduciendo plazos y documentación".

Además, según valora la titular andaluza de Empleo, la reforma laboral de 2012 "reguló por primera vez el teletrabajo, reconoció el derecho a la formación de los empleados, limitó el encadenamiento de contratos temporales para facilitar el empleo estable y ponía en marcha un nuevo contrato para empresas de menos de 50 trabajadores --la mayoría del tejido productivo español--, que incentivaba la contratación indefinida, especialmente para jóvenes, mujeres y parados de larga duración".

No obstante, la consejera concede que "hay algunos puntos" de la reforma que "se pueden mejorar, sobre todo, en el terreno de la segmentación de actividades principales de la empresa o la duración de las cláusulas de descuelgue".

Rocío Blanco subraya también que "la Unión Europea siempre se ha mostrado partidaria de las políticas incluidas en la reforma laboral, y en los equilibrios de poder comunitarios se han tomado medidas para defenderla". "Una prueba de ello lo tenemos en la inclusión del llamado 'freno de emergencia', un acuerdo del último Consejo de la UE, que el Gobierno de España trata ahora de obviar", según apostilla la consejera, incidiendo en que "la Comisión Europea ha trasladado que es importante que no haya una marcha atrás en las reformas aplicadas".

En esa línea, la consejera asevera que "derogar la reforma laboral en estos momentos sería un gravísimo error, con un altísimo precio para las empresas y los trabajadores, y también para la credibilidad y el prestigio de España a nivel internacional".

"Ante la gravísima situación económica y social que se está produciendo, deberíamos centrar todas nuestras energías en construir el futuro, más que en revisar el pasado, no dejarnos llevar por la ideología, sino guiarnos por la experiencia empírica y cambiar sencillamente aquello que no funciona", según ha abundado la consejera.

Por otro lado, Rocío Blanco ha reconocido que, en comparación con sus anteriores ocupaciones "tanto como inspectora de Trabajo como de directora de la Tesorería General de la Seguridad Social", ser consejera de Empleo le ha permitido tener "una visión mucho más global, de conjunto, de los múltiples ángulos del mundo laboral, de sus carencias y sus fortalezas, y la consideración de que puedes contribuir a cambiarlo con las políticas que se apliquen".

"No sólo desde nuestra área, sino que su mejora es una cuestión trasversal, tanto del resto de las consejerías a nivel autonómico, como de los demás niveles de gobierno, nacional y local, y la certeza de que todas las acciones se deben coordinar con lealtad para que no existan duplicidades y que converjan en la mejora de la empleabilidad de los trabajadores y de la productividad de las empresas", según ha concluido la consejera.