20 de abril de 2019
  • Viernes, 19 de Abril
  • 22 de marzo de 2008

    Amp.-PNV apuesta por "renovar" el Pacto estatutario desde el derecho a decidir y defiende que la sociedad sea consultada

    Buscará "con todas sus fuerzas" un acuerdo con el Estado y propone negociar "ajustes constitucionales" para responder al deseo social

    BILBAO, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El PNV apuesta, en el documento elaborado con motivo del Aberri Eguna 2008, por "retomar y renovar" el pacto estatutario desde la perspectiva del derecho a decidir y defiende la capacidad de la sociedad vasca a ser consultada y a que su voluntad "democráticamente expresada" sea "respetada por el Estado".

    Por ello defiende "con todas sus fuerzas" un acuerdo político con el Gobierno central destinado a lograr el respaldo de la mayoría de la ciudadanía vasca "sin vetos, ni ventajismos coyunturales" y plantea una "obligación recíproca de las partes" de negociar "los ajustes constitucionales para responder al deseo expresado" por la sociedad vasca.

    "Proponemos -dice- un acuerdo político de fondo, de alcance generacional, en el que podamos configurar un espacio de encuentro desde el que abordar los grandes retos que nos están esperando y para los que necesitamos los mejores instrumentos".

    En el texto, de cinco páginas, recuerda que el Estatuto de Gernika fue "un verdadero pacto político" que se "incumplió" y destaca, en este sentido, que el camino que "no conduce a ninguna parte" es el de "la unilateralidad y la imposición , el de la judicialización del autogobierno o su utilización como moneda de cambio, cuando no su laminación pura y simple".

    "La renovación de aquel gran acuerdo sólo puede llevarse a cabo si nos apoyamos en las previsiones más singulares del Estatuto, en la relación de igualdad que establecía, en la bilateralidad hacia la que apuntaba como procedimiento para dirimir los eventuales desacuerdos", señala.

    El PNV cree que el cumplimiento del pacto estatutario habría "permitido avanzar más en la resolución del contencioso vasco", pero considera que sus potencialidades "han ido perdiendo vigor". En este sentido, indica que el Estatuto "sólo puede ser un espacio de encuentro entre los vascos si se respeta su letra, su espíritu y sus potencialidades intrínsecas".

    La formación jeltzale manifiesta que el pacto estatutario debe ser "retomado y renovado" desde la perspectiva del derecho de la ciudadanía vasca a decidir libremente su futuro, ya que es eso precisamente lo que la ruptura unilateral de un pacto viene a impedir".

    En el documento, el PNV dice querer compartir el principio de que la sociedad vasca "constituye un Pueblo con derecho a decidir su futuro, a ser consultada y a que su voluntad democráticamente expresada sea respetada por el Estado".

    "Compartir que el principio democrático exige dotar a la expresión clara de la voluntad de los ciudadanos vascos de un valor relevante, dando lugar al nacimiento de una obligación recíproca de las partes de negociar los ajustes constitucionales para responder al deseo expresado", añade.

    La formación jeltzale señala que, como recoge su ponencia política, se reafirma en su apuesta "por el impulso al derecho a decidir como vía para avanzar hacia la normalización política".

    "PNV, desde el principio de respeto a la voluntad popular y el derecho de la sociedad vasca a decidir libre y democráticamente su futuro, asume el compromiso de impulsar un acuerdo sobre el derecho a decidir y los procedimientos que garanticen el respeto a la decisión de la ciudadanía vasca. "Un pacto para el ejercicio de la libre decisión", afirma.

    En ese sentido, el PNV, que expresa su voluntad de diálogo para lograr que 2008 sea "el año del desbloqueo político" en Euskadi, defiende que el derecho de los vascos a decidir se conciba "como un verdadero espacio de encuentro", de manera que "todos lo sientan y reconozcan como un derecho compartido". "Entendemos que ese futuro de nuestro pueblo debe asentarse en un doble principio que constituye el verdadero núcleo del procedimiento democrático: reconocimiento de la capacidad de decisión y compromiso por el pacto político", añade.

    El PNV expresa su voluntad de pacto y acuerdo porque afirma no entender que el autogobierno pueda basarse en otro principio distinto "de la libre disposición sobre nuestro destino colectivo y la voluntad de pacto en el seno de la sociedad vasca y con el Estado".

    Por ello, considera que el pacto y la "no imposición" son el procedimiento por el que se constituyen las "reglas de juego" de las sociedades avanzadas. El PNV destaca que lo que plantea es el reconocimiento de la capacidad de la ciudadanía vasca para hacer valer "su voluntad propia y respetar los acuerdos alcanzados".

    En este sentido, asegura que "no hay respeto a la libre decisión" sin un sistema "bilateral de garantías" que permita "una estabilidad institucional del marco de relación pactado e impida una restricción unilateral del nivel de autogobierno que se derive del pacto suscrito". Por ello, se compromete a "empeñar todo su esfuerzo" en lograr "una formulación democrática" de la capacidad de decisión de la sociedad vasca.

    HORIZONTE DE PAZ

    La formación jeltzale reconoce que los ciudadanos vascos desean "un horizonte de paz" y convivencia, en el que, pese "al antagonismo de sensibilidades", el pueblo vasco sea construido por "todas las personas que viven en él". "Un nación vasca abierta, moderna e integradora, tiene que basarse en unos valores compartidos, para dar luego juego al despliegue de sus diferencias", advierte.

    En su opinión, debe ser "una nación de ciudadanos que, con independencia de su origen y posición ideológica manifiestan su libre adhesión de pertenencia a la misma". "La pluralidad ideológicas, identitaria e institucional forma parte de nuestra historia y de nuestra cultura y, probablemente, así seguirá siendo en el futuro, sin que ello suponga renuncia alguna a nuestro proyecto político propio", dijo.

    Para el PNV, si no se produce un consenso "sobre las bases democráticas de la política" es imposible "establecer unas reglas comunes del juego político". En su documento, asume que "el antagonismo ético más relevante respecto al proceso democrático" es "el uso de la violencia". Sin embargo, cree que "no es admisible" que parte de la ciudadanía "tenga el derecho a constitucionalizar su identidad nacional" mientras otra parte "se vea privada de ese derecho".

    "La aceptación de la complejidad propia de las sociedades avanzadas no significa limitar la estructura política a los derechos de la ciudadanía individual, sino reconocer y garantizar también la riqueza y el derecho comunitario como elemento de desarrollo", advierte.

    Insiste, asimismo, que "el reconocimiento y la aceptación de la pluralidad" no pueden significar "anulación de los principios y procedimientos democráticos para que la sociedad vasca pueda tomar decisiones propias.

    NACION VASCA

    El texto, titulado "Porque queda mucho por hacer", recuerda que el PNV ha ejercido "el liderazgo político" en Euskadi durante años porque ha sabido "conectar y hacer su proyecto atractivo para las mayorías y los sectores sociales más dinámicos" y agrega que "conseguir el reconocimiento real del pueblo vasco como sujeto político constituye hoy la clave de nuestra acción política". "Tenemos derecho a seguir existiendo como pueblo y a ser reconocido como tal", dice.

    En su opinión, "es el momento de dar el salto cualitativo" para lograr "el reconocimiento de la Comunidad política vasca como sujeto de derechos".

    Aunque apuesta por el "desarrollo económico, social y cultural", no olvida el "reconocimiento político" y afirma que "la definición cultural de la nación ha de completarse necesariamente con su dimensión política". "Si es la voluntad ciudadana la que constituye la nación, no hay ninguna razón que limite su derecho a decidir libremente su futuro", enfatiza.