16 de julio de 2019
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  • 30 de enero de 2010

    Nombrados los vocales del Consejo Asesor del Patrimonio Arqueológico de Euskadi, que se reunirá en los próximos días

    La última sesión del consejo se celebró en 1999 a pesar de que debe reunirse al menos dos veces al año

    BILBAO, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

    El Boletín Oficial del País Vasco ha publicado la Orden de la Consejera de Cultura por la que se formaliza el cese de los vocales del Consejo Asesor del Patrimonio Arqueológico de Euskadi, órgano consultivo del Gobierno vasco en lo referente a la protección y defensa del Patrimonio Arqueológico, y se procede al nombramiento de los nuevos vocales.

    La última sesión del Consejo Asesor se celebró en 1999, a pesar de que el artículo cuarto del decreto de su creación establece que, con carácter ordinario, el Consejo se reunirá como mínimo dos veces al año.

    Este órgano consultivo, que se reunirá en los primeros días de febrero, estará presidido por Antonio Rivera, como viceconsejero de Cultura, Juventud y Deportes, mientras que la vicepresidencia recaerá en José Luis Iparragirre, director de Patrimonio Cultural.

    La Ley 7/1990, de 3 de julio, de Patrimonio Cultural Vasco, en su artículo 6, prevé la posibilidad de creación de órganos de carácter consultivo en las diferentes áreas que integran el Patrimonio Cultural.

    Una de estas áreas, como la propia Ley reconoce al someterla a una regulación específica, está constituida por el Patrimonio Arqueológico. En este sentido, el 26 de marzo de 1996 se aprobó el Decreto por el que se crea el Consejo Asesor de Patrimonio Arqueológico de Euskadi/Euskadiko Arkeologi Ondarearen Aholku Batzordea.

    Según el mismo, los vocales de este Consejo son nombrados para un periodo de dos años, pudiendo ser reelegidos. La anterior renovación de este Consejo tuvo lugar en febrero de 2004, es decir, el plazo establecido para el ejercicio del cargo de vocal había finalizado en febrero de 2006, sin que hasta este momento se hubiera abordado su renovación.

    La Orden ahora publicada encauza la "anómala" situación que se había producido y nombra como vocales del Consejo Asesor del Patrimonio Arqueológico de Euskadi a Félix López de Ullibarri, en representación de la Diputación Foral de Álava, actual jefe del Servicio de Museos de esa Diputación; a Iñaki García Camino, en representación de la Diputación Foral de Bizkaia, que repite en el cargo y es arqueólogo adscrito al Servicio de Patrimonio Histórico de la Diputación.

    Además, nombra a Carlos Olaetxea Elosegi, arqueólogo, en representación de la Diputación Foral de Gipuzkoa y perteneciente al Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección de Patrimonio Cultural; a Javier Fernández Eraso, catedrático de Prehistoria de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU); a José Luis Solaun Bustinza, doctor en Historia y miembro del Grupo de Investigación en Arqueología de la Arquitectura (UPV-EHU); y a Armando Llanos Ortiz de Landaluce, reelegido, es académico de la Real Academia de la Historia, presidente del Instituto Alavés de Arqueología, y presidente de la fundación Barandiarán.

    Por último, también han sido nombrados Beatriz Herreras Moratinos, especialista en Arqueología Industrial y miembro de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública y María José Arostegi Irastorza, responsable del Centro del Patrimonio Cultural del Departamento de Cultura del Gobierno vasco, que ejercerá la labores de Secretaría.

    Las funciones del Consejo Asesor de Patrimonio Arqueológico de Euskadi, según se recogen en el decreto de su creación, son las de emitir los informes que la legislación, en materia de Patrimonio Arqueológico, considere preceptivos; informar los desarrollos reglamentarios, en materia de Patrimonio Arqueológico, previstos por la Ley 7/1990, de 3 de julio, de Patrimonio Cultural Vasco; y elaborar criterios y proponer actuaciones generales y particulares en materia de Patrimonio Arqueológico.

    La última sesión del Consejo Asesor se celebró en 1999, a pesar de que el artículo cuarto del decreto de su creación establece que, con carácter ordinario, el Consejo se reunirá como mínimo dos veces al año.