14 de agosto de 2020
25 de mayo de 2010

El PP extremeño defiende "otras medidas" que no sean "cortar el crédito" para corregir el endeudamiento local

MÉRIDA, 25 May. (EUROPA PRESS) -

La portavoz del PP en la Asamblea de Extremadura, Teresa Angulo, criticó la "chapuza y la improvisación" con la que a su juicio está afrontando la "grave situación del país" el gobierno socialista de Zapatero, a tenor del devenir de los últimos días del decreto que impide a los ayuntamientos endeudarse, y defendió "otras medidas" que no sean "cortar el crédito" a las entidades locales para poder corregir el endeudamiento "muy peligroso" que estas padecen.

"El nivel de endeudamiento de los ayuntamientos ya era muy peligroso pero a lo mejor hay que adoptar otras medidas y no cortar que pudieran acudir al crédito privado (las corporaciones locales)", subrayó en rueda de prensa este martes en Mérida.

Angulo criticó igualmente la actuación gubernamental ante la publicación del decreto. "Desde luego no es una medida pensada seria y razonablemente puesto en 24 horas se ha tenido que desdecir de lo que dijo ayer el presidente del Gobierno", concluyó.

Según dijo, "no se puede primero ocultar y no hacer público entre las medidas de reajuste que se iban a poner en marcha y que iba a contener el decreto anunciado por el Gobierno y la ministra Salgado esa medida dirigida a los ayuntamientos", y que posteriormente ayer en el BOE apareciese dicha medida "de una forma totalmente distinta" a la que hoy Zapatero "sólo en 24 horas corrige".

Resaltó en cualquier caso que la situación que están atravesando los ayuntamientos es "de auténtica asfixia financiera, en muchos casos provocada por las medidas que el gobierno de la Junta y de la nación se estaba obligando a llevar a cabo a los ayuntamientos con convenios deficitarios que hacían que las administraciones locales para poder llevarlos a cabo tuvieran que poner dinero".

Finalmente, alertó que "de repente anunciar" inicialmente que en 2011 no podían ya solicitar créditos los ayuntamientos "podía suponer dejar empantanada muchas de las inversiones y de las infraestructuras que los ayuntamientos tenían puestas en marcha y que ya estaban aprobadas en los presupuestos de cada corporación local".