7 de marzo de 2021
11 de septiembre de 2008

El PP de Mérida advierte de un "pelotazo urbanístico" con la recalificación de suelo rústico en una zona ZEPA

Vargas afirma que el ayuntamiento pudo haber cerrado la fábrica de grasas en octubre de 2007

MÉRIDA, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

La portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Mérida, Pilar Vargas, afirmó hoy que el consistorio emeritense planifica un "pelotazo urbanístico" con la recalificación de unos terrenos rústicos, ubicados en el término municipal y catalogados por el Ministerio de Medio Ambiente como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), para la instalación de "unas" plantas fotovoltaicas y de la futura fábrica de grasas.

En concreto, dijo, este suelo se encuentra situado en la carretera que comunica Mérida con el pantano de Alange, y "curiosamente", añadió, "ya se están haciendo pozos de sondeo y en el ayuntamiento nadie sabe nada, aunque esas actuaciones se están llevando a cabo en plena zona ZEPA".

Según dijo, el proyecto de las fotovoltaicas ocupa una extensión de terreno que en su parte central deja un espacio vacío en el que, a su parecer, irían las nuevas instalaciones de Extremeña de Grasas. En este sentido, anunció que su partido presentará alegaciones contra la "pretendida" recalificación de ese suelo rústico y para "evitar que alguien dé un pelotazo".

En rueda de prensa, la portavoz del Grupo Popular aseguró que "el final de toda la historia" de la fábrica de grasas es procurar que "alguien tenga unas ganancias que no tiene que tener, con la venia de Ángel Calle y con el dinero de todos los emeritenses".

"SIN" AUTORIZACIÓN MEDIOAMBIENTAL

Por otro lado, Vargas criticó la "tardanza" del alcalde de Mérida a la hora de cerrar la fábrica de grasas, pues, según afirmó, Calle "debería haberlo hecho en octubre de 2007, cuando esta empresa no tenía la autorización medioambiental preceptiva, conforme a la nueva normativa, para poder realizar la quema de grasas".

La portavoz del PP de Mérida aseguró que el anterior equipo de Gobierno "ya" tenía abierto un expediente contra la fábrica, con el fin de "exigirle" el cumplimiento de la normativa y la actualización de sus instalaciones.

"Luego llegó Ángel Calle he impuso la calma y el parón de ese expediente", dijo, para "después de año y medio contarnos que la va a cerrar", añadió.