17 de noviembre de 2019
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  • 25 de septiembre de 2019

    Solo una de las tres mujeres asesinadas por su pareja entre 2016 y 2018 en Extremadura había denunciado a su agresor

    Solo una de las tres mujeres asesinadas por su pareja entre 2016 y 2018 en Extremadura había denunciado a su agresor
    Teléfono 016 de atención a víctimas de violencia de género y maltratoEUROPA PRESS - ARCHIVO

    MADRID/ MÉRIDA, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

    Solo una de las tres mujeres asesinadas por su pareja o expareja en Extremadura entre los años 2016 y 2018 había presentado denuncia contra su agresor, lo que supone el 33,3 por ciento.

    En el conjunto nacional, un 30,5 por ciento de las 151 mujeres presuntamente asesinadas por su pareja o expareja entre 2016 y 2018 había presentado denuncia contra su agresor, según un estudio correspondiente a este trienio realizado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

    De acuerdo a los datos recogidos por la institución a partir de procedimientos judiciales, el número de mujeres asesinadas por violencia de género durante los años 2016, 2017 y 2018 fue de 151, un 11,2% menos que en el anterior trienio, en el que fueron 169.

    Del total de las 155 víctimas mortales, 46 habían presentado denuncia previa contra su agresor. Esto quiere decir que casi una de cada tres acudió a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para denunciar su situación de maltrato, frente a la mayoría que no presentó denuncia.

    El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha expresado una vez más su preocupación ante estas cifras, aunque ha destacado que el porcentaje de mujeres asesinadas que habían denunciado previamente aumentó en tres puntos respecto al promedio de los últimos diez años.

    De acuerdo a los datos recopilados y analizados por el organismo, las mujeres que habían presentado denuncia previa tenían una edad media de 38,3 años, mientras que en el trienio anterior fue de 41,7 años. Por tramos de edad, la mayor tasa de denuncias (47%) se dio entre las que tenían entre 16 y 25 años.

    Además, el porcentaje de mujeres que habían denunciado fue superior entre las extranjeras (el 31,5%) que entre las de nacionalidad española (el 29,9%). Asimismo, casi la mitad de las que denunciaron (47,8) vivía con su agresor.

    EL SILENCIO, "UN FACTOR DE RIESGO"

    El Observatorio señala que el silencio de la víctima es un "factor de riesgo para la vida de las mujeres maltratadas". "Las víctimas de la violencia machista viven atenazadas por el pánico, que les impide denunciar por temor a represalias", lamenta.

    En este sentido, destaca que la denuncia es el paso previo necesario que permite a las distintas administraciones iniciar los trámites para la concesión de ayudas, adopción de medidas de protección e investigación de los hechos que pueda concluir con la condena al agresor.

    Asimismo, hace un llamamiento a la sociedad, pues la contribución de los familiares de las víctimas o de terceras personas puede llegar a ser "decisiva". En esta línea, ve "preocupante" que el entorno de la víctima sólo presentase entre el 5% y el 7% del total de denuncias.

    La media de edad de las víctimas fue de 43,5 años, muy similar al promedio registrado en periodos anteriores. Es decir, cerca de la mitad de las mujeres asesinadas se sitúan entre los 26 y los 45 años.

    43% DE LAS VÍCTIMAS TENÍA HIJOS MENORES

    Según los datos del Observatorio, a causa de la violencia machista, 102 menores de edad quedaron huérfanos entre 2016 y 2018 por haber perdido a sus madres. El 43% de las víctimas tenía hijos menores de edad en común con el agresor o bien fruto de una relación anterior.

    Asimismo, el 75% de las víctimas eran madres, un dato que,
    según el Observatorio, indica que la maternidad --junto con la pobreza, la dependencia económica o por discapacidad y el embarazo-- es un factor que hace más vulnerables a las mujeres víctimas de la violencia machista y que guarda relación con el elevado porcentaje de casos sin denuncia previa. A juicio, de la institución, "el miedo atenaza a la víctima, que no denuncia para proteger a sus hijos".

    Según los datos analizados, el 64,9% de las víctimas vivía con el agresor en el momento de su muerte y el 45,7% tenía o había tenido un vínculo matrimonial con el victimario. Si se tienen en cuenta los diez últimos años, ese vínculo existía casi en la mitad de los
    casos: marido (42,8%), exmarido (3,8%), otra relación afectiva actual (29,3%) u otra relación afectiva terminada (24%).

    En cuanto a la nacionalidad de la víctima, las dos terceras partes (el 64,2 por ciento) de las asesinadas en el periodo analizado eran españolas; el otro 35,8 por ciento eran extranjeras, un dato que, según el Observatorio, vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de este colectivo de mujeres.

    Las víctimas no españolas eran originarias en su mayoría de otros países de Europa o de América Latina, con el 48 y el 43% del total, respectivamente. En los años analizados, la mayoría de las mujeres
    asesinadas procedían de Marruecos y Rumanía, seguidos por Ecuador, Bolivia y Republica Dominicana.

    En cuanto al agresor, durante el trienio analizado la edad media era de 48,2 años, cinco años más que el promedio de edad de las víctimas. La mayoría de los victimarios (65,8%) eran españoles y los extranjeros procedían en su mayoría, como las víctimas, de Europa y América Latina, siendo en ambos casos el 41,5% del total. Los países de mayor procedencia son Rumanía, Colombia y Marruecos. En la mayoría de los casos (83% ), la víctima y agresor compartían nacionalidad.

    Entre 2016 y 2018, un 47% de los victimarios fueron detenidos, un
    16,6% se entregaron; el 22,5% se suicidaron; el 13,2% se autolesionaron (tentativa de suicidio) y el 0,7% huyeron.

    La edad media de los suicidas fue de 49,7 años: en el 50% de los casos tenían un vínculo matrimonial con la víctima y un 70,6% de ellos era de nacionalidad española.

    En el 81% de las veces, el crimen se cometió en el domicilio. Los siguientes lugares más frecuentes fueron la vía pública y el vehículo, ambos en un 6% de los casos, y el trabajo (2%).

    En cuanto al método empleado, el 46% de las muertes lo fue por
    arma blanca y el 20% por asfixia o estrangulamiento. Los golpes y
    golpes con objetos fueron causa de la muerte en el 13% de los casos, el mismo porcentaje en el que aparece el uso de arma de fuego.

    Por otro lado, julio fue el mes del año con más feminicidios (11,3%), aunque los datos revelan que no hay un mes o estación del año que destaque especialmente, por lo que puede concluirse que todos los meses entrañan riesgo, según remarca el Observatorio. En cuanto a los días de la semana, la mayoría de las mujeres fueron asesinadas en domingo o lunes (27 en cada caso, lo que equivale al 18%).

    En todas las provincias se han producido al menos dos feminicidios en el ámbito de la pareja o expareja. Asimismo, los crímenes han tenido lugar en todo tipo de poblaciones, aunque cerca del 70% han tenido como escenario localidades de menos de 100.000 habitantes.