5 de diciembre de 2020
30 de septiembre de 2006

La Xunta prevé definir los usos de la Cidade da Cultura en los últimos meses de 2006, siete años después de concebirla

El complejo debe ser "identificador" de la identidad cultural de Galicia y contar con proyección mundial para atraer turismo

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Cidade da Cultura de Galicia, a partir de un proyecto arquitectónico del Peter Einsenman, dispondrá de usos definidos para todos sus edificios a partir de los últimos meses de 2006, siete años después de que se fallase el concurso internacional para su construcción, según el canlendario previsto por la Consellería de Cultura.

La Xunta de Galicia es la entidad promotora de este proyecto arquitectónico y cultura, que tiene su ubicación en el Monte Gaiás, en Santiago de Compostela. La concepción de este gran espacio arquitectónico y cultural tuvo su origen en uno de los gobiernos populares presididos por Manuel Fraga, pero tras el cambio político surgido de las elecciones autonómicas en junio de 2005 es el bipartito formado por PSdeG y BNG --partido que se opuso en un principio a la actuación--.

El proyecto básico para la construcción del complejo en el Monte Gaiás, formulado en 2000, prevé una superficie construida de 75.000 metros cuadrados, ocupados por los edificios de la Biblioteca y Hemeroteca de Galicia; el Museo de la Historia de Galicia, el Edificio de Nuevas Tecnologías, el Teatro de la Música, los Servicios Centrales y Administrativos y el Bosque de Galicia, a los que se sumaron las Torres Hejduk.

El presupuesto inicial de esta actuación se situó en más de 130 millones de euros, pero la revisión hecha por el bipartito actualizó el coste estimado en 388 millones de euros. Además, la nueva Xunta se planteó a principios del pasado enero que 2006 debía ser el año en el que se concrete una redefinición "definitiva y lo más completa posible" del proyecto cultural que se quiere implantar en el complejo del Monte Gaiás.

SUSPENSIÓN DE OBRAS

La titular de Cultura, Anxela Bugallo (BNG), anunció el 31 de enero la suspensión temporal, durante 14 meses, de las obras de los edificios del Teatro de la Música y de Nuevas Tecnologías de la Cidade da Cultura, los menos avanzados en su construcción. En principio, tras la negociación con las empresas adjudicatarias, la Xunta ahorró 4,8 millones de euros en las indemnizaciones por la paralización de las obras de los dos edificios, ya que "tan sólo" se van a desembolsar 219.000 euros.

Desde entonces, se han sucedido las intervenciones de los dirigentes de la Xunta e, incluso, el propio presidente del Ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, ha resaltado que la Cidade da Cultura es "un proyecto de país". Además, la Administración gallega ha recabado opiniones sobre posibles usos para los distintos edificios, con la recepción de informes encargados al Consello da Cultura Galega (CCG) y al Patronato del Museo do Pobo Galego, así como la aportación voluntaria realizada por el Ayuntamiento de Santiago.

Simultáneamente, la Consellería de Cultura contrajo públicamente a principios de marzo "la responsabilidad" de dirigir y "guiar" el proceso de participación de los distintos agentes culturales en la definición de usos y contenidos de la Cidade da Cultura de Galicia, para lo que días más tarde convocó concurso público que permitió escoger a la empresa que se encargaría de organizar y ejecutar los mecanismos que permitan recabar todas las opiniones.

El departamento de Ánxela Bugallo marcó unas "líneas orientadoras" que sirvieron al CCG y al Museo do Pobo Galego para elaborar sus informes, así como para organizar el proceso de participación de los agentes culturales. El complejo debe ser "identificador" de la identidad cultural de Galicia, un espacio para la innovación, una factoría cultural, un activador del patrimonio histórico y cultural de Galicia, un foco para la atracción del turismo cultural, un espacio de aplicación de las nuevas tecnologías y del I+D+i, y contar con proyección mundial para difundir la creación cultural gallega, entre otras cuestiones.

A partir de ahí, el CCG, entre otras aportaciones, propone que la biblioteca-hemeroteca de la Cidade da Cultura de Galicia se convierta en un espacio "de referencia" que acoja fondos de documentos y publicaciones periódicas en distintos formatos y pertenecientes a los ámbitos gallego, lusófono e, incluso, latinoamericano.

Entre las ideas hechas por el Museo do Pobo Galego está que se dote al complejo arquitectónico de un espacio, que denomina Museo de Galicia, que analice los grandes problemas de Galicia y sus posibles soluciones con enfoques multidisciplinares y una perspectiva de futuro, y de un Centro de Formación y Coordinación que albergase una Escuela Superior Europea de Gestión Cultural.

Además, los expertos que trabajaron para la Alcaldía de Santiago en una redefinición de contenidos para la Cidade da Cultura de Galicia proponen que esté orientada a la "creatividad contemporánea", hasta el punto de sugerir que se le cambie el nombre al complejo arquitectónico, y defienden una integración urbanística y unas adecuadas infraestructuras de comunicación con el casco urbano de la capital gallega.

Hoy los agentes culturales gallegos representantes de distintos ámbitos, a través de su participación en reuniones, mesas de trabajo y del Foro da Cidade da Cultura, proponen a la Xunta de Galicia "que se cambie el nombre" al complejo heredado del anterior gobierno autonómico y reclaman que este proyecto "no absorba todo el presupuesto en materia cultural".

DECISIÓN POR TOMAR

Sin embargo, después de este largo proceso, la decisión de a qué se dedicarán los edificios de la Cidade da Cultura aún está por tomar y la "responsabilidad" corresponde al departamento de Ánxela Bugallo, aunque todo el Gobierno gallego asume el proyecto como suyo.

La propia conselleira de Cultura aseguró hoy en Santiago que se mantiene el calendario previsto, de forma que en octubre se tomará una decisión y se dejarán cuatro meses para hacer los ajustes técnicos necesarios y en abril de 2007 se retomarán las obras en los dos edificios sujetos a la paralización.

En cuanto a la previsión de conclusión de estas instalaciones, inicialmente debía estar funcionando en 2004 o 2005, pero a lo largo de estos siete años los plazos se han ido modificando pero Ánxela Bugallo sostuvo hoy que la Cidade da Cultura debería estar concluida y funcionando "en 2012", aunque algunos edificios --el de Biblioteca y Arquivo-- estarán terminados en 2007 y funcionando en 2008.