19 de agosto de 2019
  • Domingo, 18 de Agosto
  • Sábado, 17 de Agosto
  • 28 de junio de 2008

    Rural.- El 'Can de Palleiro' es una raza autóctona en peligro de extinción de la que sólo quedan 157 ejemplares

    Criadores lamentan que se confunda con los perros "mestizos" y aclaran que su nombre viene por su labor de guardián en el pajar

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

    "Can de palleiro no significa trapalleiro". Esta aclaración no carente de sentido de humor del presidente del Club de esta raza, Ernesto Rodríguez, no oculta cierta reprobación a la extendida creencia errónea de que se está ante un animal que debe su origen a encuentros fortuitos de perros sin pedigrí.

    "Nada más lejos de la realidad", lamenta este criador que precisa que no sólo se está ante una raza autóctona gallega, sino que además se encuentra en peligro de extinción: sólo quedan 157 ejemplares.

    No obstante, cuando la Administración gallega inició en 1999 los trámites para el reconocimiento del estándar racial del 'Can de Palleiro' la primera prospección sobre el estado de situación de su censo revelaban el preocupante número de 20 ejemplares en toda Galicia.

    Tres años años más tarde, una orden del 26 de abril consolidó el estándar racial del 'Can de Palleiro' y se creó o libro genealógico de una raza que cuenta con unos "valores impresionantes", remarca Ernesto Rodríguez.

    Entre ellos, enfatiza su capacidad de trabajo e "importante" ayuda en las tareas ganaderas, hasta el punto que todavía se utiliza para cuidar rebaños. "Puede guiar y defender hasta 200 reses tanto ovinas como bovinas", elogia el presidente del Club de Raza de Can de Palleiro.

    UNA DENOMINACIÓN MARCADA POR EL PAJAR.

    De todas formas, las cualidades con las que se queda este criador y con las que asegura que "conquista" a sus dueños son su "fidelidad y docilidad, que no le impide tener iniciativa propia". Precisamente, su reconocimiento como "valiente defensor" y "guardia y vigila" de hogares y patrimonios en aisladas casas del rural dio origen a que durmiese en el pajar, lo que acabó marcando su denominación de origen y pedigrí.

    "Es una raza propia. Es el pastor gallego", ejemplifica Ernesto Fernández en su empeño de que, "una vez por todas", la gente "se conciencia" de que no está ante un animal "mestizo" sino de una raza autóctona que debe su localización en Galicia a las "invasiones celtas, que se asentaron en la esquina de la península".

    El hecho de que finalmente se haya convertido en una raza en peligro de extinción --serían necesario una recuperación hasta el millar de ejemplares para que dejase de tener esta consideración-- están vinculada al "poco valor que se le da a los perros", atribuye Ernesto Fernández. "Como no se come ni da leche", ironiza.

    Por estos motivos, celebra la labor de recuperación que ha emprendido la Consellería de Medio Rural, delegando en este club los trabajos de campo, localizando nuevos ejemplares y criando camadas de pureza racial.

    Sin embargo, admite que queda "mucho camino por recorrer", sobre todo a la hora de dar a conocer que se trata de un "perro de raza". Para ello, se apuesta por la participación de estos ejemplares en muchas ferias. Allí, todavía sigue encontrándose con la "sorpresa" de la gente cuando les descubre que "ese perro tan bonito" al que no dejan de acariciar es el --espera que por poco tiempo-- injustamente desprestigiado 'Can de Palleiro'.