2 de junio de 2020
23 de enero de 2008

Rural.- Galicia contará en dos años con 7 plantas de biomasa de 40 megavatios a las que Medio Rural destina dos millones

La industria demanda a la Xunta que no permite "barra libre" y se empleen residuos forestales sin salida en el mercado

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

Galicia contará en dos años con siete plantas que producirán 40 megavatios de energía mediante la quema de residuos de biomasa forestal. Esta es la previsión que maneja la Consellería de Medio Rural que para ello destinará dos millones de euros, que se sumarán a los 131 millones de inversión privada.

Así lo avanzó el director xeral de Montes, Alberto Blanco, que participó hoy, junto al de Industria, Ramón Calvo, en las jornadas sobre la situación de la biomasa como productora de energía en Galicia, que se celebran en Santiago, y que contaron en el acto de apertura y presentación con el conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, quien aclaró que, aunque Galicia es una "potencia forestal" también debe serlo "en el aprovechamiento multifuncional del monte como un instrumento de riqueza colectiva".

En declaraciones a los medios, Blanco adelantó que en las "próximas semanas" se aprobará el decreto de regulación de creación de estas plantas --que nacen en el marco del Plan de Aprovechamiento de la Biomasa Forestal Residual-- y que, en estos momentos, está en los últimos trámites de la Administración.

De este modo, apuntó a la primavera para que esté ya aprobado y en ejecución el decreto "y a partir de ahí ya se pueden hacer las solicitudes", en referencia a las empresas que estén interesados en la creación de estas plantas de aprovechamiento de residuos de biomasa forestal como energía alternativa renovable a los combustibles fósiles.

Precisamente, el director xeral de Industria, Ramón Calvo, reveló que la intención del Gobierno gallego es que en 2012 Galicia cubra el 95 por ciento de sus necesidades de consumo energético con las eólicas, solares-fotovoltaica y la biomasa, que en estos momentos se sitúa en el 50 por ciento.

Con todo, Alberte Blanco admitió que es una alternativa que "no es global" ya que recordó que no hay suficiente biomasa que sustituya a los combustibles fósiles. "La solución será combinación de varias alternativas", reveló.

ALLARIZ, EL PROTOTIPO.

Blanco recordó que, en la actualidad, ya existen plantas de aprovechamiento de biomasa, pero que no son plantas para producir energía para la sociedad sino de la cadena monte-industria y puso el caso de Finsa, que cuenta con plantas térmicas, de la manera que aprovecha residuos forestales para producir calor, que utiliza para el proceso industrial que necesita para la construcción de tableros.

No obstante, precisó que será la de Allariz la que servirá de "prototipo" para las siete nuevas que se pretende construir en los próximos dos años en las comarcas estratégicas de Xallas-Terra de Soneira (A Coruña), Terra Cha-Eume, A Fonsagrada-Meira (Lugo), O Deza (Pontevedra), Terra de Lemos-Chantada-Sarria, O Condado-A Paradanta (Pontevedra) y Verín-A Limia (Ourense).

SERRIN, CORTEZAS, MATORRALES Y CULTIVOS FORESTALES.

Blanco explicó que la potencia máxima instalada por planta será de diez megavatios, aunque apuntó que, en alguna zona, habrá que bajar a siete y medio. Así, se prevé que en dos años se tendrá 40 megavatios instalados en toda Galicia aprovechando los subproductos de la madera (serrín y cortezas) y del matorral o de los cultivos forestales energéticos.

Por estos motivos, entre los "múltiples beneficios" de estas plantas, Blanco destacó que "sacará" del monte un exceso de combustible que puede ser susceptible de ser quemado y crear un incendio forestal "y, por tanto, arruinar la riqueza y el patrimonio forestal del país". Además, subrayó que los propietarios recibirán "una serie de imputs por la venta de esa biomasa".

"Es un plan positivo, véase como se vea, siempre que se haga de acuerdo con las reglas que se marcan", aclaró el director xeral de Montes, quien precisó que aunque es la Consellería de Industria quien dará los permisos a las empresas para la construcción de las plantas, necesitarán de un informe favorable de Medio Rural. Así, entre los condicionantes, se encuentran que dispongan de material combustible para garantizar su mantenimiento y que "no acabe cerrando una central" por este motivo.

MONTE-INDUSTRIA

Por su parte, la industria de la madera que, tal y como proclamó Suárez Canal es un sector "estratégico" en Galicia, recordó que es la "principal usuaria" de la biomasa residual con fines energéticos. Por ello, incidió en que se trata de un recurso energético que "valora" y al que se le debe dar una "oportunidad".

Así lo defendió el director de la Asociación Galega Monte-Industria, Juan Picos, quien reveló que la industria forestal gallega tiene instalado más de 400 megavatios térmicos de biomasa. Así, el 80 por ciento de los megavatios eléctricos que hay a partir de biomasa en Galicia están en la industria, "que lleva más de 30 años aprovechándola".

NO BARRA LIBRE.

Ahora bien, Picos advirtió de que también la industria es "muy cauta" y demandó a la Administración gallega que "esto no puede ser una especie de barra libre" para todo tipo de promotores que puedan llegar, aprovechando de que ahora va estar subvencionada".

El director de Monte-Industria consideró que "lo más importante" es que madera que puede ser transformada en Galicia y, por tanto, generar un valor añadido de empleo y que "no sea meramente quemada en una central".

Por estos motivos, demandó que todo lo que haga la Xunta dirigido al aprovechamiento de biomasa lo sea de residuos que, ahora mismo, no tienen aprovechamiento en el mercado y en la industria, "ya que será positivo y contribuirá a la prevención de incendios".

De este modo, se mostró contrario a autorizar este tipo de centrales "masivamente", porque finalmente se verían obligadas a aprovechar biomasa importada de fuera, "y por tanto no generaría ningún beneficio sobre el rural en Galicia", concluyó.

Por ello, resolvió que, si se limita al residuo y se garantiza que "no va a tener esa suerte de subvención y competencia desleal de impacto sobre las actuales utilizadores de madera", la Xunta "lo estará haciendo bien".