15 de agosto de 2020
25 de mayo de 2010

Los desórdenes alimentarios "debutan" cada vez de manera "más precoz" en Galicia y un 30% no llegan a curarse

La única Unidad de Desórdenes Alimentarios de la Comunidad está "totalmente ocupada" y trata de manera ambulatoria algunos casos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 May. (EUROPA PRESS) -

Los desórdenes de la conducta alimentaria en los jóvenes gallegos se detectan cada vez de manera "más precoz" y se diagnostican ya en preadolescentes de 11 y 12 años, que "debutan" en una enfermedad de la que el 30 por ciento de los casos se cronifica y no llega a curarse.

Así lo explicó María Tajes Alonso, psiquiatra de la Unidad de Desórdenes Alimentarios (UDAL), que participó hoy como ponente en la jornada 'Trastornos de la Conducta Alimentaria', organizada por el Colectivo Galego do Menor y que acogerá el Auditorio de Galicia durante todo el día.

En concreto, María Tajes explicó que los casos tratados en Galicia se detectan "cada vez" a edades "más precoces", al igual que ocurre en el resto del Estado español, y señaló que en la Comunidad se están tratando ya casos de niños en torno a los 11 o 12 años.

Sin embargo, señaló la psiquiatra, la incidencia del trastorno es "similar a la de años anteriores". "Vemos cada vez más pacientes afectados porque muchas de estas patologías son crónicas y la edad de debut es cada vez menor", indicó María Tajes, al tiempo que apuntó que los nuevos casos por habitante en Galicia se sitúan "en torno a un dos o un tres por ciento en el caso de la bulimia" y "un poco por debajo en la anorexia".

DISPOSITIVOS

Del tratamiento de estas patologías en Galicia se encargan las unidades de salud mental infanto-juvenil de los hospitales de la Comunidad, así como los servicios pediátricos "en el caso de edades muy tempranas".

Después de un primer diagnóstico, si se considera oportuno, los pacientes se derivan a la UDAL de Santiago, de "referencia" para toda Galicia.

En esta unidad, donde trabaja la psiquiatra María Tajes, disponen de cinco camas para hospitalización completa y ocho plazas adicionales para hospitalización de día, en las que los pacientes permanecen desde las 9.00 a las 16.00 horas. "En este momento tenemos totalmente ocupados los recursos, que es lo habitual", indicó María Tajes, al tiempo que precisó que también están "asistidos de forma ambulatoria" algunos casos que, de ser urgentes, se "solventan" a través del ingreso en una unidad de endocrinología.

RESOLUCIÓN DE LOS CASOS

"Una vez tratados, en torno a un tercio aproximadamente se cronifican", explicó la psiquiatra, que calificó de "muy frecuentes" las recaídas en este tipo de patologías.

En particular, un tratamiento "benigno" tiene una duración de en torno a uno o dos años, y habitualmente "son necesarios cinco años de seguimiento" antes de dar el alta al paciente. Incluso después, el 30 por ciento de los casos no llegan a curarse y se vuelven crónicos.

PREVENCIÓN

En la misma línea, Ángel Martínez Puente, presidente del Colectivo Galego do Menor, alertó de que los trastornos alimentarios son un problema "cada vez más presente" en la sociedad y con una incidencia importante entre los jóvenes.

En particular, Martínez Puente hizo hincapié en la necesidad de "incidir mucho más" en la prevención de estos trastornos, que deben ser analizados con pautas profesionales. "Hay que saber identificar el trastorno, saber que el niño no come porque tiene un problema determinado, no por un capricho, y saber hacer bien la dieta adaptada a un determinado menor", indicó el presidente del Colectivo.

En la jornada de hoy, la psiquiatra María Tajes, la psicóloga Carmen Martínez y la trabajadora social María Eugenia Banet, analizarán ante trabajadores y personal relacionado con estos trastornos y la atención a la infancia las claves de los trastornos alimentarios, así como sus factores de prevención y riesgo, las pautas de detección precoz y la actuación.

"Debería alertarnos en un adolescente una pérdida de peso significativa que ellos no admitan como tal, excesiva preocupación por el aspecto físico que implique cambios en la conducta social y el rendimiento escolar, así como cambios de humor brusco", explicó María Tajes.

TERCERA ENFERMEDAD MÁS FRECUENTE

Los desórdenes alimentarios son, tras el asma y la obesidad, la tercera enfermedad más frecuente en los adolescentes españoles, donde en los últimos años su presencia se ha multiplicado por 10.

Así lo indicó la secretaria xeral de Familia, Susana López Abella, que participó en la inauguración de esta jornada, donde alertó de que, en los países desarrollados, este tipo de trastornos afectan a entre el dos y el cuatro por ciento de las mujeres de entre 14 y 23 años. La décima parte de los enfermos, asimismo, son hombres.

Además de hacer hincapié en el inicio "cada vez más temprano" de la patología, López Abella señaló la "vital importancia" de la detección precoz del trastorno e hizo un llamamiento para realizar "cambios sociales de importancia" en la lucha contra esta enfermedad.