26 de mayo de 2020
17 de agosto de 2009

Un total de 23 niños entrarán en contacto con la naturaleza gallega a través de una granja escuela de inmersión lingüística

Conocerán las distintas especies de animales y hortalizas, y se fomentará el contenido lingüístico y reflexivo del proyecto

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un total de 23 niñas y niños de entre ocho y once años entrarán en contacto con la naturaleza a través de participación en la granja escuela 'AnimaLingua', que tendrá lugar durante los días 17 y 26 de agosto en Fervenza do Toxa, en Silleda (Pontevedra).

Según la concejala de Normalización Lingüística del Ayuntamiento de Santiago, Guadalupe Rodríguez, el principal objetivo del campamento, que celebra este año su segunda edición, es "ayudar" a la "conciliación" de la vida laboral y familiar, aunque también se pretenderá la "inmersión lingüística" de los niños con el objetivo de que "hablen gallego" precisamente en un medio "cercano a la naturaleza".

Así, la concejala calificó este campamento de "diferente" y aseguró que, el año pasado, cuando se celebró por primera vez, fue un "éxito rotundo". "Algunos niños repiten este año y nos estamos planteando aumentar el número de plazas en ediciones posteriores", afirmó.

Por su parte, la monitora de 'Lingua', Lidia López, que acompañará a los niños durante estos nueve días, explicó que tratarán de trabajar con ellos la "expresión dramática" para que "hablen" el gallego. Así, los niños podrán disfrutar de actividades de temática tradicional, pero "sin caer en los tópicos". "Habrá juegos, mitos y leyendas, canciones tradicionales...", declaró la monitora a Europa Press.

A través de 'AnimaGalia' las niñas y niños podrán aprender a cuidar a los animales que viven en la granja de Fervenza do Toxa y conocerán además todas las especies que se cultivan en la huerta, así como los aparatos de labranza empleados. Estas labores estarán complementadas con talleres de artesanía, creación artística y transformación de alimentos, que se trabajarán con contenido lingüístico y de reflexión para superar los prejuicios con respecto al idioma gallego.

"CARÁCTER EDUCATIVO"

Valeria tiene siete años --"casi ocho"-- y, minutos antes de subir al autobús, afirmó estar "impaciente", ya que es la "primera vez" que sale de casa ella sola. Su madre, Gina, manifestó que este campamento le atrajo desde un principio para su hija porque es de "tipo educativo" y porque, a través de él, Valeria podrá practicar el gallego, idioma que no se habla en casa, ya que ambas son venezolanas y residen en Santiago desde hace tan sólo dos años.

Por su parte, Estela, de ocho años, explicó que la actividad que más le atraía del campamento era poder "nadar". Su padre, Fernando, consideró que se trata de una "iniciativa importante" por parte del ayuntamiento, aunque opinó que "se deberían ofertar más plazas". "La convivencia y el aprendizaje del gallego fueron lo que más me motivó de este proyecto", aseguró.