5 de junio de 2020
1 de abril de 2020

Viticultores y agricultores voluntarios colaboran con sus tractores en la desinfección del rural ourensano

El sector bodeguero también se organiza para ceder sus cisternas pulverizadoras a los ayuntamientos

OURENSE, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los viticultores y agricultores ourensanos han movilizado sus tractores y cisternas pulverizadoras para aplicar desinfectante antivirus en las zonas rurales de la provincia, después de observar la capacidad de su maquinaria para acelerar las tareas de limpieza en la lucha contra el COVID-19.

De este modo, las bodegas y viticultores de Valdeorras se han organizado mediante un grupo de WhatsApp para aportar su granito de arena en la lucha contra el coronavirus. Javier García, el propietario de Bodegas Sampayolo (Petín), tras leer en la prensa que países como China o Corea estaban empleando camiones atomizadores para la desinfección de sus calles, cayó en la cuenta de que viticultores y agricultores ourensanos podían hacer lo mismo en sus pueblos.

Así, en coordinación con más de una veintena de compañeros, se dirigió el pasado día 19 de marzo a la Xunta de Galicia por vía telemática para hacerle saber que “en el caso de poder ser útiles, ahí estaban”. “Todas las bodegas disponemos de atomizadores, tractores, algunas mascarillas y guantes de protección. Con unas pequeñas directrices y el producto adecuado podemos fumigar toda la Galicia rural en apenas unas horas”, explicaba en su mensaje.

A partir de ahí tuvieron que esperar a que le dieran el visto bueno. A día de hoy el ayuntamiento de Petín, el municipio vecino de O Bolo y muchas más zonas del rural ourensano ya han puesto en marcha estas labores de desinfección para contribuir a erradicar la pandemia.

“En Petín, a las dos horas de recibir el desinfectante por parte de las instituciones públicas los viticultores y agricultores ya habíamos organizado una reunión de funcionamiento con Protección Civil y Policía Local y teníamos el pueblo divido en ocho partes para comenzar a administrar el desinfectante”, ha explicado Javier García.

El producto se ha esparcido por todas las calles del municipio, tal y como precisa el propietario de Bodegas Sampoyolo. Además, “se ha hecho especial hincapié en los que podrían ser los principales focos de infección tales como residencias, centros de salud, farmacias, panaderías y supermercados”, ha continuado.

La importancia de llevar a cabo estas tareas de desinfección en el rural ourensano radica en su población, con un carácter marcadamente envejecido. “Si en el pueblo entra el bicho puede causar verdaderos estragos porque una parte importante de la población no lograría reponerse a él”, ha declarado Javier García.

DESINFECCIÓN EN GRANJAS GANADERAS

En el ayuntamiento de Castro Caldelas la desinfección se ha extendido más allá de la capitalidad para llegar hasta las granjas ubicadas en sus 95 núcleos poblacionales, debido a que “la cabaña ganadera de la comarca de Caldelas es la mayor productora de carne de vacuno de Galicia”, ha explicado su alcaldesa, Sara Inés Vega.

Desde el día en que se decretó el estado de alarma en Castro Caldelas están llevando a cabo una “desinfección continua” en el pueblo, un protocolo que han hecho extensivo a todas las aldeas para prevenir que los cuidadores de ganado se puedan ver afectados por el coronavirus.

Las desinfecciones son efectuadas por personal voluntario y con la colaboración del Grupo de Emergencias y emplean como producto cloro puro en la cuantía rebajada correspondiente.

Se centran principalmente en la entrada de las granjas y las casas, así como en todos los elementos externos tales como escaleras, bancos, barandillas o contenedores, ha explicado la alcaldesa. “El desinfectante no se aplica en el interior de las cuadras porque ahí ya es necesaria la participación de una empresa preparada”, ha añadido.

En la capitalidad, las desinfecciones se realizaron los primeros días con sulfatadoras manuales y se limitaron a la residencia, centro de salud, ayuntamiento, contenedores, barandillas, bancos y entradas de establecimientos que permanecían abiertos al público.

A continuación, se han hecho extensibles a todas las calles y se emplea un vehículo para lograr la desinfección completa de las mismas, salvo en las zonas de difícil acceso en las que se opta por la sulfatadora manual.

ASOCIACIONES VECINALES

Al sur del ayuntamiento de Ourense se encuentra la parroquia de Seixalbo en la que un equipo de voluntarios de la directiva de la Asociación San Breixo ha comenzado el pasado sábado una desinfección completa de la zona que continuará a lo largo de esta semana.

“Un total de ocho personas con sulfatadoras manuales y producto desinfectante se han repartido para hacer llegar la solución antivirus a las calles más transitadas, la zona del mercado, casco histórico y plazas”, ha explicado el presidente de la Asociación de Vecinos San Breixo, Xosé Carballido.

Las labores de limpieza se han centrado principalmente en los puntos de recogida de basura, los bancos de las distintas zonas de descanso, los espacios públicos y las marquesinas de las paradas de autobús situadas en la OU-105.

Con ello pretenden ayudar a luchar contra el Covid-19 y echar una mano al Ayuntamiento de Ourense, además aspiran a que “la gente se tome verdaderamente en serio la situación”, ha señalado Xosé Carballido.