5 de marzo de 2021
27 de enero de 2021

Bares y restaurantes de Ibiza protagonizan una cacerolada para exigir medidas y ayudas directas

IBIZA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Establecimientos adheridos a la Asociación de Bares y Restaurantes de Ibiza (ABRE) han llevado a cabo este miércoles una cacelorada para exigir que el Estado les "haga caso y cree un paquete de medidas para asegurar la viabilidad de las empresas, con ayudas directas y no créditos".

En declaraciones a Europa Press, desde ABRE han señalado que, para respetar la prohibición de celebrar reuniones sociales, los trabajadores de cada local participante han llevado a cabo la cacerolada frente a su negocio, sin producirse aglomeraciones.

El portavoz de ABRE, Juan Olmos, ha recordado que la pasada semana protagonizaron en Ibiza una manifestación motorizada para reclamar medidas urgentes, aunque ha lamentado que, por el momento nadie, les haya contestado y, en cuanto a las ayudas anunciadas por el Govern, desconozcan cuándo y cómo van a llegar.

Ante todo ello, el colectivo ha asegurado que seguirá "haciendo ruido y exigiendo derechos" porque apuntan que, según la Constitución, si el Estado obliga a cerrar, deberían existir contraprestaciones. Olmos ha asegurado que todo el esfuerzo que realiza el Estado con los ERTES para salvar a los trabajadores "no servirá de nada, porque esos trabajadores no tendrán puestos de empleo cuando acabe todo esto".

Desde ABRE han lamentado que, a diario, conocen casos de establecimientos que cierran puertas para no volver a abrir y, además, han asegurado que otros países de Europa están destinando mucho más dinero en ayudar al sector.

En España, según han explicado, el colectivo turístico y hostelero aporta el 35 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), pero el Estado consideran que les está "abandonando".

Sobre la prolongación del cierre de los bares y restaurantes ante el aumento de contagios, Olmos ha reconocido que es algo que todos esperaban y ha puntualizado que "el problema no está ahí", aunque entienden que hay que cerrar por el bien de la sanidad.

"Si obligan a cerrar, se necesitan unas contraprestaciones para que las empresas sigan siendo viables. No puede ser que las facturas sigan llegando al 100 por cien", ha insistido.

El pasado miércoles, ABRE convocó en Ibiza una protesta reclamando, entre otras cosas, la puesta en marcha de ayudas reales y directas a modo de compensación por la obligación de cierre o limitación de su aforo a aquellos locales que puedan demostrar que han bajado más de un 50 por ciento su facturación en 2020.

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