1 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

Afganistán.- Las autoridades reanudan el sumistro de agua y comida tras un motín en una cárcel con cuatro muertos

KABUL, 27 Feb. (EP/AP) -

Las autoridades afganas indicaron que han reanudado hoy el suministro de alimentos y agua a los reclusos, incluidos mujeres y niños, en la principal cárcel de Afganistán después de que unos 2.000 prisioneros aceptaran una suspensión temporal tras dos días de motín, en los que han muerto cuatro presos.

Las autoridades indicaron que son optimistas de que se avance en las negociaciones con los reclusos. Al menos cuatro de ellos murieron y otros 38 resultaron heridos en el motín, atribuido a unos 350 detenidos talibán y de Al Qaeda.

"La comida, el agua y la electricidad han sido restablecidas. Por el momento, soy optimista. Todo está tranquilo, veamos lo que pasa mañana", declaró el director de prisiones de Afganistán, Abdul Salaam Bakshi. Los suministros habían sido interrumpidos anoche mientras cientos de policías y soldados rodeaban la prisión de Policharki, en las afueras de Kabul, en tanques y con armamento pesado.

Hasta última hora de hoy se pudieron escuchar disparos antes de que se anunciaran los progresos en las negociaciones y se retiraran los camiones de la Policía. El negociador del Gobierno, Sibghatullah Mujaddedi, indicó que los presos le habían dicho que "no lanzarán más ataques por ahora".

"Les he prometido que haré todo lo posible para resolver sus problemas y han confiado en mí", declaró a la prensa en el exterior de la prisión. Mujaddedi señaló que los negociadores han llegado a un acuerdo con los presos para que los heridos sean trasladados al hospital, pero no está claro cuándo ocurrirá esto. Asimismo, dijo que se ha pedido a las autoridades penitenciarias que ayuden a enterrar a los fallecidos, pero no dio más detalles.

Durante las conversaciones, los presos hicieron varias demandas, entre ellas una amnistía general para un número no especificado de reclusos, según Mujaddedi.

Un presunto portavoz de los presos llamó a Associated Press y pidió nuevos juicios para los reclusos, reivindicando que muchos de ellos son inocentes o sus sentencias eran demasiado largas. "Dos terceras partes de los presos aquí son inocentes. Los tribunales no fueron justos", señaló este portavoz, que se identificó sólo como Maqsodi y dijo llamar desde uno de los bloques tomados en la prisión.

Por otra parte, Feruza Kahiastani, miembro de la Comisión Independiente Afgana para los Derechos Humanos, indicó a AP tras reunirse con los reclusos que era optimista respecto a una solución, pero advirtió de que "podría llevar tiempo".

Por otra parte, negó las informaciones que hablaban de que unas 70 reclusas habían sido secuestradas por sus compañeros varones, que presuntamente están armados con pequeños cuchillos y palos, pero que no tendrían armas. Según Kahiastani, un cierto número de reclusas se sumaron voluntariamente al motín, pero posteriormente volvieron a su bloque en la prisión. Alrededor de 70 hijos de las presas también viven en este bloque, pero ninguno de ellos resultó herido.

La violencia había estallado el sábado por la noche después de que los presos se negaran a ponerse los nuevos uniformes, enviados en respuesta a la fuga el mes pasado de siete presos talibán que se habían vestido como visitantes. Policharki fue construida en los años 70 y se ha hecho famosa por sus duras condiciones y su superpoblación, pero está siendo renovada ante la llegada esperada de 110 presuntos terroristas afganos este año desde el centro de detención estadounidense en Guantánamo (Cuba).