19 de mayo de 2019
22 de mayo de 2014

Ansar al Sharia acusa a Haftar de "lanzar una guerra contra la juventud musulmana religiosa"

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El grupo armado libio Ansar al Sharia, uno de los principales objetivos de la ofensiva lanzada la semana pasada por el exgeneral Jalifa Haftar, ha afirmado que las fuerzas leales al militar "están lanzando una guerra contra la juventud musulmana religiosa".

El grupo islamista, que tiene sus principales bastiones en Benghazi y Derna, ha asegurado que es objeto de una campaña de odio incitada por aquellas personas opuestas al Islam y a la aplicación de la 'sharia', según ha informado el diario 'The Libya Herald'.

En este sentido, ha indicado que, pese a que sus milicianos están siendo tildados de terroristas, "los verdaderos terroristas son los responsables de los ataques contra el grupo", en referencia a los soldados leales a Haftar.

Ansar al Sharia ha sostenido que, a pesar de que su objetivo es preservar la preeminencia del Islam en el país, no ha llevado a cabo acciones en detrimento de la seguridad del país, alegando que su imagen "ha sido dañada por los medios de comunicación, los afines al antiguo régimen de Muamar Gadafi y los secularistas respaldados por Occidente".

Este mismo miércoles, Haftar ha propuesto crear "un Gobierno de crisis" que se encargue de guiar al país hasta las próximas elecciones generales, cuya celebración sería inminente.

Haftar ha considerado que tanto el Gobierno como el Parlamento, en quien realmente recae el poder político en Libia, han perdido cualquier legitimidad que pudieran tener debido a su fracaso a la hora de limpiar el país de islamistas radicales.

Además, ha aclarado que la ofensiva que lanzó el pasado viernes contra las milicias islamistas asentadas a las afueras de la ciudad de Benghazi (este), que durante el fin de semana se extendió a Trípoli, va a continuar.

Al margen de los 43 muertos y los 150 heridos que han dejado estos enfrentamientos, los choques han evidenciado la fragilidad del Gobierno libio, ya que el ministro de Cultura, Habib Amin, algunos sectores de las Fuerzas Armadas y autoridades regionales han dado su apoyo a Haftar.

La reaparición de Haftar, que vivió 20 años en Estados Unidos, coincide con la crisis de Gobierno que el pasado lunes llevó al primer ministro interino, Abdulá al Thinni, a solicitar al Parlamento que repitiera la votación para la elección de su sucesor.

Si la sede legislativa fracasara en su intento de elegir un primer ministro de consenso, Al Thinni ha propuesto que su Gobierno continúe, aunque sea de forma interina, hasta la celebración de elecciones generales, que podrían fijarse para el próximo 25 de junio.

A pesar de ello, el primer ministro electo, Ahmed Maitiq, confía en que el Parlamento siga adelante con su nombramiento y en que le otorgue pronto un Gabinete que, según ha prometido hoy, estará abierto a todas las facciones políticas.

El Parlamento, que aún no se ha pronunciado, está dividido entre las fuerzas pro islamistas encabezadas por la rama libia de Hermanos Musulmanes y los nacionalistas, aunque también cuenta con un puñado de regionalistas e independientes.