1 de octubre de 2020
7 de agosto de 2020

Aoun aún no descarta la posibilidad de que una "interferencia externa" causara las explosiones en Beirut

Aoun aún no descarta la posibilidad de que una "interferencia externa" causara las explosiones en Beirut
El presidente de Líbano, Michel Aoun - -/DALATI & NOHRA/DPA

Rechaza la posibilidad de una investigación internacional sobre lo sucedido

MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha aclarado este viernes que aún no descarta la posibilidad de que una "interferencia externa" fuera la causa de las explosiones ocurridas el martes por la tarde en el puerto de Beirut, si bien la principal hipótesis es que fueron provocadas por material explosivo mal almacenado.

"La causa de las explosiones no se ha determinado todavía, puesto que existe la posibilidad de que se produjera una interferencia externa vía misil, bomba o cualquier otra acción", ha dicho Aoun en declaraciones a la prensa recogidas por la cadena libanesa MTV.

El mandatario libanés ha revelado que le ha pedido a su homólogo francés, Emmanuel Macron, que el jueves visitó Beirut y se reunió con él, que Francia proporcione a Líbano las "imágenes aéreas de la explosión". "Si no tienen, se las pediremos a otros países para determinar si fue un ataque externo", ha añadido.

Además, ha aprovechado para insistir en que se hará una investigación exhaustiva para determinar las responsabilidades que pueda haber. "Nadie está protegido", ha subrayado, apuntando a posibles implicaciones de altos cargos.

En este sentido, ha rechazado la posibilidad de una investigación internacional sobre lo sucedido y ha resaltado que los llamamientos en este sentido buscan "distorsionar la verdad", tal y como ha informado el portal libanés de noticias Naharnet.

"Un veredicto no tiene sentido si se tarda demasiado en emitirlo. El aparato judicial debe ser rápido, porque una justicia tardía no es justicia", ha dicho Aoun, quien ha incidido en que "como los libaneses, está enfadado". "Nuestro objetivo es desvelar la verdad", ha recalcado.

"Tanto en la guerra como en la paz, nadie puede empujarme a cometer un error y nadie puede evitar que desvele los hechos", ha incidido el presidente, al tiempo que ha argüido que "el verdadero consuelo llega cuando se hace justicia".

En estos momentos, la principal hipótesis es que 2.750 toneladas de nitrato de amonio que llevaban años almacenadas en el puerto de Beirut por las confiscaciones ardieron por las precarias condiciones de seguridad. Las explosiones han dejado al menos 154 muertos, unos 5.000 heridos, cerca de cien desaparecidos y alrededor de 300.000 personas sin casa.

"RECONSIDERAR" EL SISTEMA POLÍTICO

Por otra parte, ha reconocido que el "paralizado" sistema político libanés debe ser "reconsiderado" a partir de un "consenso", después de las críticas en este sentido formuladas por parte de Macron durante su visita oficial a Beirut.

"Si no logramos gobernarnos a nosotros mismos, nadie puede gobernarnos. La soberanía libanesa no será violada durante mi mandato", ha enfatizado, en aparente referencia a algunas críticas vertidas contra las declaraciones de su homólogo francés.

Macron defendió durante su visita la necesidad de "una refundación del orden político" en el país. "En la explosión del 4 de agosto hay una metáfora de la crisis contemporánea de Líbano, resultado de lo que puede pasar cuando hay algo de lo que no nos ocupamos", añadió.

De esta forma, argumentó que "ahora es el momento de responsabilidad para Líbano y sus dirigentes". "Hace falta reconstruir la confianza y la esperanza. Eso no se decreta. Eso no se reconquista de la noche a la mañana, sino que supone una refundación del orden político", dijo.

Por otra parte, el presidente francés pidió dejar de lado "un confesionalismo en ocasiones capturado y un sistema capturado por una corrupción organizada" y dijo que las autoridades tienen la "inmensa responsabilidad" de lograr "un nuevo pacto con el pueblo libanés en las próximas semanas".

Macron aseguró que "este cambio profundo es esperado" y añadió que "los dirigentes y las fuerzas políticas libanesas tienen que demostrar hoy su capacidad y responder". "Lo digo con mucha humildad y mucha exigencia", remachó.

Las explosiones han tenido lugar en un momento en el que Líbano atraviesa una grave crisis económica --la peor desde la guerra civil (1975-1990)-- y se teme que la destrucción ocasionada por las mismas impacten directamente en la importación de alimentos y otros productos básicos.

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