22 de marzo de 2019
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  • 24 de mayo de 2014

    Bélgica afronta "superdomingo" de elecciones federales, regionales y europeas con menos tensiones separatistas

    Los independentistas flamencos lideran las encuestas, pero el debate económico domina la campaña

    BRUSELAS, 24 May. (EUROPA PRESS) -

    Bélgica afronta este 25 de mayo un "superdomingo" de elecciones federales, regionales y europeas simultáneas con menos tensiones separatistas que en las convocatorias anteriores. Los independentistas flamencos del N-VA, dirigidos por el alcalde de Amberes, Bart De Wever, lideran las encuestas con hasta un 32% de los votos en Flandes, pero ha sido el debate económico, y no el enfrentamiento entre flamencos y valones, el que ha dominado la campaña.

    Tras las anteriores elecciones federales de junio de 2010, Bélgica batió todos los récords al tardar 541 días en la formación de un Gobierno, lo que agravó al máximo las tensiones separatistas y situó al país al borde del abismo. Ya entonces el N-VA de De Wever ganó los comicios con el 28% de los votos. Pero acabó excluido de la coalición de seis partidos que sostiene al actual primer ministro, el socialista valón Elio Di Rupo: socialistas, democristianos y liberales, tanto francófonos como flamencos.

    Di Rupo, de 62 años, ha conseguido durante su mandato, que ahora aspira a reeditar, aplacar las tensiones separatistas tras un acuerdo inicial de reforma del Estado y garantizar un periodo de tranquilidad desconocido en los últimos años en Bélgica.

    Sin embargo, las últimas encuestas pronostican una caída de los socialistas valones desde el 37,6% de los votos en 2010 al 28,7%. Aún así, el partido de Di Rupo se mantendría como el más votado en Valonia, seguido de los liberales del MR (21,8%) --dirigidos por el actual ministro de Exteriores, Didier Reynders--, los democristianos del CDH (11,6%) y los verdes de Ecolo (9,4%).

    La clave estaría así en lo que suceda en Flandes. Según los últimos sondeos, por detrás de los independentistas quedarían los democristianos del CD&V (19,7%), seguidos de los socialistas de SP.A (14,9%), los liberales de Open VLD (13,7%), los verdes de Groen (9,2%) y la extrema derecha de Vlaams Belang (7,7%). Sumados, los socios del actual Gobierno belga alcanzarían el 48% de los votos en Flandes, muy cerca de la mayoría, lo que facilitaría repetir la actual coalición con Di Rupo como primer ministro y sin Bart De Wever.

    EL SEPARATISTA FLAMENCO DE WEVER QUIERE SER PRIMER MINISTRO DE BÉLGICA

    Pero De Wever ha dejado claro esta vez que aspira a convertirse en primer ministro de Bélgica y ha dicho que para él "el plan A es formar un Gobierno sin el Partido Socialista" de Di Rupo. "No excluyo nada en este momento. Veremos qué deciden los electores. Puedo imaginarme un contexto que me llevaría a asumir el puesto (de primer ministro) y puedo imaginarme igualmente otros contextos", dijo el líder independentista flamenco a cuatro días de las elecciones.

    De Wever ha propuesto al ministro presidente flamenco, el democristiano Kris Peeters, formar un frente flamenco para negociar a nivel federal después de haber concluido un acuerdo sobre el Gobierno flamenco.

    El propio líder independentista ha admitido que serán las cuestiones socioeconómicas las que dominen el debate de formación del nuevo Gobierno belga y no las institucionales.

    De hecho, la campaña se ha centrado en cuestiones como la reforma del sistema tributario para reducir el impuesto sobre la renta, que en Bélgica es uno de los más altos de la OCDE, o los recortes a las prestaciones sociales, como el seguro de desempleo, que han reforzado la relevancia del eje derecha-izquierda.

    En todo caso, el N-VA sigue defendiendo una mayor descentralización del Estado belga, hasta un modelo totalmente confederal. De Wever ha dicho además durante un debate que si la UE se refuerza, Bélgica podría dejar de existir en 2030.

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