29 de octubre de 2020
19 de abril de 2018

Condenadas más de 260 personas a penas de cárcel en Turquía por su presunta participación en el intento de golpe de 2016

Condenadas más de 260 personas a penas de cárcel en Turquía por su presunta participación en el intento de golpe de 2016
BAZ RATNER / REUTERS - ARCHIVO

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Turquía ha condenado a más de 260 personas a diversas penas de entre doce años de cárcel y cadena perpetua por su presunta participación en el intento de golpe de Estado de julio de 2016, según fuentes judiciales citadas por la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

El 13º Alto Tribunal Criminal de Ankara ha sentenciado a 27 personas a cadena perpetua agravada y a otras 20 a cadena perpetua, mientras que otras 217 personas han sido condenadas a penas de entre doce y 20 años de cárcel.

Estas fuentes han detallado que todos ellos han sido condenados por sus actividades en la 58ª Mando de la Brigada de Artillería y el Mando de la Escuela de Artillería y Misiles durante la asonada. El tribunal ha absuelto además a 64 sospechosos --63 militares y un civil--.

El fallo ha llegado un día después de que el Parlamento del país aprobara prorrogar otros tres meses el estado de emergencia en el país, declarado tras el intento de golpe.

La aprobación del Parlamento era considerada como un mero trámite debido al apoyo del Partido Justicia y Desarrollo (AKP) y Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) a la medida, que de esta forma ha sido prorrogada por séptima vez desde la asonada.

Las autoridades turcas declararon el estado de emergencia el 20 de julio de 2016, cuatro días después de la asonada, que se saldó con la muerte de al menos 240 personas.

Ankara ha lanzado desde entonces una campaña de represión contra aquellos a los que acusa de estar detrás de la intentona, de la que responsabilizó al clérigo islamista Fetulá Gulen, quien reside en Estados Unidos. Gulen ha negado cualquier papel en el golpe.

Bajo una fuerte represión desde la asonada, más de 50.000 personas han sido encarceladas en espera de juicio por supuestos vínculos con Gulen, mientras que 150.000 personas han sido despedidas o suspendidas de empleo en los sectores militar, público y privado.

Erdogan y Gulen eran aliados políticos hasta que la Policía y la Fiscalía, supuestos simpatizantes del clérigo islamista, según el Gobierno turco, abrieron una investigación sobre corrupción en 2013 contra varios altos cargos del Ejecutivo.

Entonces, el mandatario turco acusó al clérigo de conspirar y erigir un Estado paralelo para derrocar al Gobierno con ayuda de la Policía y medios simpatizantes. Diversas organizaciones humanitarias han acusado a Erdogan de utilizar la situación para acabar con cualquier tipo de oposición.

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