25 de mayo de 2019
19 de abril de 2008

Crónica EEUU.- Más de 300 superdelegados reservan su voto para el mes próximo a pesar de las presiones del CND

Los indecisos quieren esperar al fin de las primarias de mayo para confirmar su apuesta por Clinton u Obama.

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los más de 300 superdelegados del Partido Demócrata que todavía no se han pronunciado sobre al candidato que van a apoyar en la próxima Convención podrían decidir, sólo con sus votos, al futuro nominado del partido para las elecciones presidenciales de noviembre. La estrecha diferencia en la carrera entre Hillary Clinton y Barack Obama han puesto a estos oficiales en el punto de mira del Comité Nacional Democrata (CND) presidido por Howard Dean, que ha instado a todos ellos a divulgar inmediatamente su candidato preferido para soslayar la incomodidad de los líderes del partido.

Estos superdelegados conforman aproximadamente un quinto de los delegados que asistirán este verano a la Convención Nacional Demócrata que tendrá lugar del próximo 25 al 28 de agosto en Denver (Colorado). Básicamente son oficiales de partido, actuales o ya fuera de las filas, que tienen la capacidad de elegir entre cualquier candidato, y suelen ser senadores, legisladores de ambas cámaras, activistas políticos o miembros del CND. Por ejemplo, dos de los superdelegados con más alto rango son el ex vicepresidente Al Gore o el ex presidente Jimmy Carter.

El peso de estos superdelegados es exactamente el mismo que el de los delegados comunes. El problema reside en que, de los 794 superdelegados que asistirán a Denver, 308 siguen sin pronunciarse sobre su candidato. Y en un momento en el que el seguro candidato republicano, John McCain, ya ha comenzado a trazar su estrategia de cara a las elecciones de noviembre, el CND no desea nuevas divisiones políticas internas ni más contratiempos. Que los superdelegados voten por Obama o Clinton, pero que se decidan ya.

IMPERTÉRRITOS ANTE EL DEBATE

En el debate mantenido el pasado miércoles antes de las elecciones primarias de Pensilvania, --que tendrán lugar el próximo día 22, martes,-- Hillary Clinton y Barack Obama se enfrentaban teniendo en consideración a los superdelegados indecisos. Sin embargo, parece que sus acusaciones, sus deslices y la escasa energía demostrada en el careo no han influído en lo más mínimo a estos oficiales, que de momento prefieren esperar a los resultados de la votación de la semana próxima, así como la que tendrá lugar en Indiana y Carolina del Norte el próximo 9 de mayo.

"Lo que realmente importa a la gente es cómo Clinton y Obama van a abordar las preocupaciones económicas y crear puestos de trabajo", explicó el superdelegado indeciso y presidente de la Federación Laboral Americana - Congreso de Asociaciones Industriales, John W. Olsen. "También quiero esperar a que hablen todos los demócratas tras las primarias y los caucuses, que todavía no han tenido oportunidad de votar", añadió en declaraciones al diario 'The N.Y. Times'.

Olsen es sólo uno de los 15 superdelegados entrevistados por el diario, pendientes de hacer público su apoyo a uno de los dos candidatos. En términos generales, ninguno de ellos consideró que los recientes altercados entre Clinton y Obama hayan afectado la opinión que tenían previamente de ellos. Pero sí están un poco hartos de la atención mediática, de la agresiva campaña de la senadora, y de los deslices de su rival, como el que le llevó a pedir perdón al asociar la "amargura económica" de los estadounidenses con su aprecio por "las armas, la religión o la xenofobia".

Estos factores son considerados como expresiones de pesimismo que están comenzando a afectar a alguno de los superdelegados, como la presidenta del Partido Demócrata en Colorado, Patricia Waak. "Lo que estoy escuchando de los votantes en este estado es sólo una sensación negatividad, negatividad, y más negatividad, algo que les está frustrando increíblemente", declaró Waak.

Por la parte que les toca a los candidatos, el portavoz de Clinton, Phil Singer, considero que el debate de Pensilvania ha "despertado dudas sobre el senador Obama", lo que ha impulsado a los superdelegados a guardarse sus opiniones mientras dura el proceso".

En respuesta, Hari Sevugan, portavoz del senador por Illinois, no dudó en anunciar que "desde el pasado 5 de febrero, Obama ha conseguido el apoyo de 80 superdelegados por sólo cinco de la senadora". "Dejaremos que los resultados de su estrategia (de Clinton) hablen por sí mismos", concluyó.

DEAN, A LA CARGA

Este ambiente enrarecido ha llevado al presidente del Comité Nacional Demócrata a pedir a los superdelegados que hagan públicos sus apoyos de forma inmediata porque el partido "no puede permitirse desperdiciar dos o tres meses de campaña", tiempo que podría ser aprovechado para "curar" las heridas del enfrentamiento entre Clinton y Obama.

"Tenemos que saber quién es nuestro nominado", declaró Dean al programa de la CNN, The Situation Room. El presidente se enfrentaba así a las críticas de lo que muchos han considerado un liderazgo inconsistente del Comité durante la mayor parte de las primarias, durante las que ha incrementado la virtual presión sobre los superdelegados al permitir "una situación caótica dentro de las filas de su partido", según el analista político Dan Abrams, del 'Huffington Post'.

"Ahora, cada uno de los votos de los superdelegados equivale a los de 10.000 demócratas", explicó Abrams. "Con los candidatos prácticamente empatados a nivel de delegados, y con las batallas en ciernes sobre los delegados --actualmente descalificados-- en Florida y Michigan, los demócratas tienen que actuar ya", consideró.

El peligro reside en que "la lucha de principios" puede dar paso a "una lucha política" que amenaza con desgarrar el partido. "Una vez que se aclare exactamente cómo (los superdelegados) van a influir en el voto, será imposible realizar una evaluación objetiva del asunto", añadió Abrams, al tiempo que pidió a todos los oficiales que "simplemente se limiten a apoyar de forma efectiva al candidato victorioso en su estado y que pasen a un segundo plano en esta carrera electoral".