25 de agosto de 2019
28 de junio de 2008

Crónica Francia/UE.- Sarkozy se pone el próximo martes al frente de la Unión Europea

La presidencia gala centrada en inmigración, cambio climático, agricultura y defensa se ve contaminada por el 'no' irlandés

PARIS, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, asumirá el próximo martes 1 de julio la presidencia de turno de la Unión Europea que centrará sus trabajos en el control de los flujos migratorios, la lucha contra el cambio climático, la política agrícola comunitaria y el impulso de la Europa de la defensa bajo la sombra de crisis institucional que ha proyectado en Bruselas el 'no' irlandés al Tratado de Lisboa.

París repite que las prioridades del semestre no se verán alteradas por el rechazo de Irlanda al Tratado pero, por lo pronto, Sarkozy viajará a Dublin el próximo 11 de julio para escuchar el análisis de la situación que hace el Gobierno del primer ministro Brian Cowen y ver qué perspectivas reales hay de encontrar una solución al nuevo traspiés en octubre, cuando los 27 vuelvan a reunirse para abordar el 'problema irlandés'.

El desinterés europeo mostrado por Irlanda ha llevado asimismo a las autoridades galas a recalcar la idea de que Europa tiene que acercarse a los ciudadanos, solucionar sus problemas reales y tomar medidas concretas e inmediatas para "protegerles y mejorar su vida cotidiana", en palabras del propio Sarkozy.

En ese contexto sitúa el Gobierno francés su intención de sacar adelante un Pacto europeo sobre inmigración, en cuya redacción ha trabajado España, que será presentado a los Ministros de Justicia e Interior en la cita informal que mantendrán los próximos 7 y 8 de julio en Cannes.

Elaborado por el titular de Inmigración y fiel colaborador de Sarkozy, Brice Hortefeux, el Pacto pretende incrementar la coordinación europea para luchar contra la inmigración ilegal reforzando para ello los medios de la Agencia europea de Fronteras (Frontex), facilitar la integración de los inmigrantes legales, poner las bases de una política europea de asilo y ayudar al desarrollo de los países origen de la inmigración.

El pacto europeo mostrará igualmente el compromiso "solemne" de los Gobiernos europeos a no recurrir a las regularizaciones salvo, caso por caso, y a título excepcional, por motivos humanitarios o económicos, según el ministro. Francia asegura que no se trata de caminar hacia una "Europa fortaleza" sino de evitar una "Europa coladero".

Otro de los objetivos del semestre será hacer frente al desafío climático, área en el que el objetivo es sacar adelante el paquete 'energía-clima' planteado por la Comisión Europea con medidas concretas de reducción de emisiones y desarrollo de energías renovables.

Las decisiones que se tomen bajo la presidencia gala serán decisivas para facilitar un acuerdo en la Conferencia de la ONU sobre cambio climático que se celebrará en 2009 en Copenhague y Francia propone que Europa "anime" a los países en desarrollo para que se asocien a este esfuerzo. También plantea usar "medios disuasorios" para convencer a países terceros de que no rehuyan su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático.

El reto climático va unido al energético. Francia promoverá una estrategia europea que refuerce la independencia de la UE y medidas a corto plazo que alivien a los sectores de la población que más sufren el alza del precio del petróleo a pesar de que Sarkozy ha propuesto en reiteradas ocasiones y siempre sin éxito modular el IVA de los carburantes en función del precio del crudo.

En el capítulo energético, pondrá el acento en las energías renovables y la nuclear, así como en la respuesta ante una posible ruptura del suministro energético y relanzar una cooperación constructiva con Rusia, primer proveedor europeo.

CRISIS ALIMENTARIA La crisis alimentaria y la obligación de la Política Agrícola Común (PAC) de adaptarse al nuevo contexto mundial marcado por las dificultades para producir alimentos, los riesgos crecientes sobre el medio ambiente o la desertificación de territorios rurales destinados al cultivo deberán tenerse en cuenta a la hora de realizar el denominado 'chequeo médico' de la PAC, que Francia quiere abordar durante el semestre.

Francia, principal beneficiaria de las ayudas agrícolas comunitarias, dice no querer "imponer" su visión de la PAC sino celebrar un debate "sereno" sobre la evolución de esa política antes de 2012, fecha en la que expiran las actuales perspectivas financieras.

Pero la batalla con el Ejecutivo comunitario está ya abierta porque Sarkozy acusa sin tapujos al comisario de Comercio, Peter Mandelson, de poner en riesgo los intereses de los agricultores europeos haciendo demasiadas concesiones para lograr un acuerdo en la Organización Mundial de Comercio (OMC). La presidencia ha programado, de hecho, un Consejo de Ministros de Exteriores especialmente dedicado a tratar este asunto en el mes de julio.

La defensa y la seguridad europea será el cuarto eje de la presidencia, que quiere aumentar la capacidades militares y civiles de los Estados europeos en materia de proyección de fuerzas, de capacidad marítima, de observación espacial, industria de defensa y planificación.

Francia justifica la iniciativa recordando que los Estados miembros gastan en su conjunto anualmente el 40% del presupuesto norteamericano en Defensa con un resultado operativo que no está a la altura de las ambiciones europeas. Habrá que ver si las reticencias de Irlanda a la integración europea en defensa no dejan en papel mojado las pretensiones galas.

Finalmente, la inminente presidencia de la UE pretende optimizar los medios europeos para hacer frente a la inestabilidad de los mercados financieros, reforzando la coordinación entre supervisores financieros, definiendo mejor los riesgos de liquidez de los banco y mejorando el funcionamiento de las agencias de notación.

POCO ENTUSIASMO DE LOS FRANCESES Pese al esfuerzo de las autoridades, un reciente sondeo elaborado por el instituto BVA revelaba que sólo un tercio de los ciudadanos franceses tiene confianza en el presidente Nicolas Sarkozy para darle un nuevo impulso a Europa durante el semestre en el que Francia asumirá las riendas de la Unión Europea.

El escepticismo es todavía mayor cuando se trata de cuestiones económicas y ni siquiera los simpatizantes de derecha respaldan masivamente al jefe del Estado, porque sólo el 27% estima que la presidencia francesa puede favorecer el crecimiento en Europa.

El presidente tendrá una oportunidad de rebajar el euroescepticismo de sus conciudadanos el próximo lunes 30 de junio, un día antes de ponerse al frente de la Unión, dado que Sarkozy concederá una entrevista de una hora a France 3 consagrada a abordar los temas de la presidencia de turno, que recoge de Eslovenia y entregará a la República checa el 1 de enero de 2009.