14 de octubre de 2019
10 de abril de 2008

Crónica Italia (2).- Los electores italianos, llamados a elegir entre un total de 32 listas políticas

Además de los 'favoritos', Veltroni y Berlusconi, se presentan los 'incómodos' Casini y Bertinotti y numerosos partidos pequeños

ROMA, 10 Abr. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

Los italianos deberán decidirse este fin de semana por una de las 32 listas políticas que se presentan a las elecciones generales, en las que, además de los 'favoritos' --Walter Veltroni (centro-izquierda) y Silvio Berlusconi (centro-derecha)--, figuran los 'incómodos' --Pierferdinando Casini (democristiano) y Fauso Bertinotti (comunista)-- y una interminable retahíla de pequeñas formaciones que lucharán para alcanzar el mínimo de votos necesario para entrar en el Parlamento.

Mientras el magnate de las telecomunicaciones y ex presidente de Italia Silvio Berlusconi, de 71 años, es ya veterano en su papel de candidato a las elecciones generales de Italia, su principal adversario, Walter Veltroni, es la primera vez que se presenta.

A sus 52 años, Veltroni ha ocupado el cargo de alcalde de Roma durante los últimos siete años y ha liderado desde el primer momento el recién nacido Partido Democrático, en el que confluyeron hace unos meses las dos principales fuerzas políticas del centro-izquierda italiano.

Este nuevo partido nació en medio de las turbulencias del Gobierno de Romano Prodi, cuya inestabilidad provocó la caída final a menos de dos años del inicio de la legislatura. Prodi, que ganó las elecciones de 2006 con un escaso margen de diferencia con respecto a Silvio Berlusconi, dirigió un Ejecutivo prácticamente paralizado, debido a su misma falta de cohesión interna.

El Partido Democrático nació para terminar con la heterogeneidad congénita del centro-izquierda italiano y Veltroni se convirtió en la nueva cara de este proyecto político.

Además, desde el primer momento manifestó su voluntad de presentarse en solitario a las próximas elecciones, lo que desencadenó un dominó de reacciones en el resto de partidos y principalmente en el centro-derecha, cuyo líder, Silvio Berlusconi, consiguió el apoyo de la segunda formación de esta coalición para formar un partido conjunto, el Pueblo de las Libertades (Pdl).

Sin embargo, la búsqueda de apoyos le llevó a aceptar en la coalición al pequeño grupo de los Radicales, partidarios de la eutanasia y de la ampliación de los derechos civiles de algunas minorías, como los homosexuales, lo que provocó el desconcierto entre los sectores más católicos del PD, amenazando el mismo proyecto de cohesión interna con que nació el partido.

BERLUSCONI: MAGNATE Y EX PRIMER MINISTRO

En el otro lado de la balanza vuelve a estar Berlusconi, que a pesar de sus 71 años ha decidido volver a presentarse como candidato a primer ministro de Italia para el centro-derecha.

Berlusconi, que ha pasado de ocupar el primer puesto al tercero en la lista de los hombres más ricos de Italia según la revista 'Forbes', se convirtió a la política después de culminar una exitosa carrera empresarial al frente del imperio mediático Mediaset, que ahora pertenece a su familia.

Hasta antes de la campaña electoral era el líder de Forza Italia. Pero ante el desafío lanzado por el PD de Veltroni, convenció a sus aliados y montó el Pueblo de las Libertades (Pdl), que unificó las antiguas Forza Italia y Alianza Nacional a pesar de las manifiestas discrepancias que habían tenido en los últimos tiempos.

A quien no logró convencer, en cambio, fue a Pierferdinando Casini, que se está convirtiendo en una de las espinas más dolorosas para Berlusconi. Al frente de la Unión de Centro, Casini luchará por lograr cómo mínimo el 4 por ciento y el 8 por ciento de los votos que se exigen en la Cámara y el Senado, respectivamente, para obtener representación parlamentaria.

Casini se presenta como la alternativa a los votantes partidarios de defender los valores cristianos y sostiene que su partido será "crucial" tras las elecciones, sobre todo para llevar adelante la reforma de las instituciones que quedó pendiente en la anterior legislatura.

Junto a Casini, el otro líder 'incómodo' es la Izquierda Arco Iris de Fausto Bertinotti, aunque en este caso su función es la de complicar las cosas al PD, en el que están sus antiguos aliados de Gobierno.

Bertinotti se presenta a los electores como la verdadera izquierda. De hecho, desde que empezó la campaña no ha parado de asemejar a Veltroni con un nuevo Berlusconi, mientras que el único partido capaz de llevar a cumplimiento los ideales sociales de la izquierda es el Arco Iris, en el que convergen comunistas y ecologistas, asegura.

LOS 'ENANITOS'

Además de los partidos grandes, Italia se caracteriza por su increíble capacidad de creación política. La prensa italiana habla de los numerosos "pequeños partidos" que pretenden alcanzar al menos un escaño en las próximas elecciones como los "enanitos". Van desde la extrema izquierda --como el Partido Socialista de Enrico Boselli, o la Izquierda Crítica de Flavia D'Angeli-- a la extrema derecha que tiene a la Destra de Daniela Santanchè como máximo exponente.

Otro de los fenómenos de esta campaña electoral ha sido la aparición del partido provida '¿Aborto? No, gracias', que lidera el periodista Giuliano Ferrara y cuyos actos electorales han sido fuertemente boicoteados por sectores favorables al aborto en diversas ciudades de Italia.

A pocas horas de que se cierre la campaña electoral, los distintos candidatos están acelerando la marcha para aprovechar los últimos espacios que les quedan. Una de las citas más esperadas será la de las entrevistas sucesivas a Veltroni y Berlusconi que emitirá mañana el programa 'Matrix' de 'Canale 5'.

El programa 'Porta a Porta' de la televisión pública italiana también ofrecerá una última oportunidad a todos los candidatos. Los líderes tendrán a su disposición siete minutos para tratar de convencer a los ciudadanos.