5 de diciembre de 2020
29 de julio de 2006

Crónica Líbano/Israel.- Israel rechaza la tregua de 72 horas reclamada por la ONU y bombardea la frontera sirio-libanesa

Rice regresa a la zona mientras el líder del Hezbolá amenaza con atacar el centro de Israel

JERUSALEN, 29 Jul. (EP/AP) -

El Gobierno israelí ha rechazado la tregua de 72 horas solicitada por Naciones Unidas para facilitar la llegada de ayuda humanitaria a Líbano y ha bombardeado el principal paso fronterizo entre este país y Siria, utilizado por decenas de miles de libaneses para huir.

Israel rechazó hoy la petición hecha ayer por el coordinador de ayuda humanitaria de la ONU, Jan Egeland, de una pausa de tres días en el conflicto tras argumentar que existen corredores humanitarios suficientes para garantizar la llegada de ayuda.

Mientras, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, regresó a la zona con un plan de pacificación que incluye el despligue de una fuerza internacional, y con palabras de comprensión con la propuesta del Gobierno libanés, a pesar de que ésta no se ajusta a la diseñada por Estados Unidos.

El plan de Rice para detener la lucha incluye el emplazamiento de una fuerza multinacional en el sur de Líbano, el desarme de Hezbolá y la devolución al Estado judío de prisioneros capturados por milicianos libaneses. Rice se reunió con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y con la responsable israelí de Exteriores, Tzipi Livni.

Por su parte, el líder del Hezbolá, Hassan Nasrallá, amenazó con nuevos ataques con misiles contra ciudades del centro de Israel, en un discurso retransmitido por la cadena de televisión de su milicia, Al Manar.

Nasrallá aseguró además que Israel había sufrido un "serio revés" en combates de tierra en una localidad libanesa cercana a la frontera de la que las tropas israelíes se retiraron hoy, después de una semana de fuertes combates.

El líder de Hezbolá parecía referirse a Bint Jbail, un enclave de su milicia del que se retiraron hoy las tropas israelíes tras una semana de duros combates en la que murieron entre 70 y 80 militantes y ocho israelíes.

El comandante de las tropas israelíes en el norte del país, el general Udi Adam, dijo que Israel había cumplido su misión y que el objetivo del Ejército no era ocupar Bint Jbail ni permanecer allí, sino "destruir la infraestructura y matar terroristas".

También desde Israel, la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, acusó a Hezbolá de ser "una marioneta de Irán" y el "brazo armado" de este país en Oriente Próximo, al tiempo que dijo que Israel está a favor de la creación de corredores humanitarios y no se opone al despliegue de una fuerza internacional.

CIERRE DEL PASO FRONTERIZO

Un ataque aéreo israelí con misiles alcanzó el principal paso fronterizo entre Siria y Líbano y obligó a su cierre, lo que dificultará la salida de refugiados del país y complicará la llegada de ayuda.

En concreto, la aviación israelí lanzó tres misiles, que cayeron en el cruce de Masnaa, a unos 300 metros de un puesto de la aduana libanesa. El camino entre los puestos de control sirio y libanés quedó cerrado en ambas direcciones.

Además de la vía de escape para cientos de miles de refugiados, el paso se había convertido en una puerta de entrada de ayuda humanitaria a Líbano, afectado por el desplazamiento de más de 750.000 de sus ciudadanos, una cuarta parte de la población, a raíz de los devastadores ataques de la aviación israelí.

El Ejército israelí continuó con su ofensiva y bombardeó más de 60 objetivos, principalmente posiciones Hezbolá, pero también puentes y otras infraestructuras. Asimismo, el Ejército también atacó vehículos sospechosos y carreteras utilizadas por la milicia para acceder a sus lanzaderas de cohetes con los que atacan el norte de Israel.

Los aviones israelíes realizaron 120 misiones contra objetivos en Líbano en las últimas 36 horas, destruyendo un puente sobre el río Orontes en una zona turística cerca de la frontera siria, en el noreste del país.

DOS PACIFICADORES HERIDOS

Una semana después del fallecimiento de cuatro observadores de la ONU, dos pacificadores de la organización de nacionalidad india resultaron heridos en un ataque de la aviación israelí en el sur de Líbano, en el que fue alcanzado un puesto de la misión en el país, UNIFIL.

Los dos soldados indios resultaron "heridos de levedad a consecuencia del impacto de una bomba arrojada desde un avión que alcanzó los aledaños" de su posición en la localidad fronteriza de Adaissé y fueron evacuados a una hospital de UNIFIL en la localidad de Ibl Saqi.

Este ataque se produce el mismo día en que Israel invitó a un observador de la ONU a entrar en un centro de control de actividad militar para permitirle la supervisión de la entrega de ayuda en el sur de Líbano.

También hoy, el Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU anunció la apertura del primer paso fronterizo terrestre para el envío regular de ayuda humanitaria a Líbano, donde se estima que una quinta parte de la población se ha visto desplazada por los combates.

Por otro lado, la ONU llevará a cabo una investigación propia sobre la muerte de sus cuatro observadores, paralela a la que se ha comprometido a realizar Israel, según un portavoz de la ONU, Ahmad Fawzi.

"Israel ha dicho que realizará una investigación, cuyos resultados esperamos. El secretario general pidió una investigación conjunta, y cooperaremos con la investigación israelí, pero la ONU efectuará su propio sumario, como es de rigor en estos casos", explicó el portavoz.