29 de noviembre de 2020
24 de abril de 2006

Crónica O.Próximo.- Abbas amenaza a Hamás con disolver su Gobierno y éste dice que puede suspender su tregua con Israel

Advierte de que "Hamás tiene que enfrentarse a los hechos y establecer comunicación con Israel"

JERUSALEN, 24 Abr. (EP/AP) -

El presidente palestino, Mahmud Abbas, advirtió hoy al Gobierno dirigido por Hamás de que la Constitución palestina le da poderes para disolver al Ejecutivo si lo considera necesario, una amenaza que fue rápidamente contestada por el grupo islámico.

"No nos iremos en silencio. No participaremos en ningunas elecciones nuevas y volveremos a la clandestinidad, como ya hicimos antes, y no adoptaremos ningún compromiso, ni ninguna tregua, de nadie", dijo un alto responsable que pidió el anonimato. "Ser expulsados del poder tendrá un alto precio para todo el mundo, así que esperamos no llegar a ello", añadió.

Abbas, que se encuentra de visita en Turquía, previno de que el Gobierno tiene pocas opciones salvo negociar con Israel. "La Constitución me da la autoridad clara y definida de retirar al Gobierno del poder, pero no quiero utilizar esta autoridad. Todo el mundo debería saber que por ley este poder está en mis manos", afirmó en una entrevista concedida a la cadena de televisión turca CNN-Turk.

Por otra parte, Abbas dijo que Hamás tiene que enfrentarse a los hechos y negociar con Israel o el pueblo palestino morirá de hambre después de que Estados Unidos y la Unión Europea suspendieran el envío de fondos ante el rechazo de Hamás a reconocer a Israel o renunciar a la violencia.

"Hamás tiene que enfrentarse a los hechos y establecer comunicación con Israel", dijo. "Estoy preocupado de que la situación se convierta en tragedia en el futuro próximo. Poco tiempo después podríamos estar ante una gran hambruna en Palestina", precisó. "Sin ayuda, no podremos mantenernos por nuestra cuenta durante mucho tiempo", previno.

Abbas dijo que trabajará por una solución con o sin Hamás. "Hamás puede apoyarme o no. Cuando encuentre un camino hacia una solución con Israel, la presentaré al pueblo palestino en un referéndum. El pueblo palestino está por encima de Hamás y de otros políticos", subrayó.

AYUDA OCCIDENTAL SUSPENDIDA

Estados Unidos y la UE han suspendido toda ayuda destinada al Gobierno palestino --no la ayuda humanitaria-- por considerar que Hamás no ha cumplido las condiciones necesarias para ser un interlocutor para la paz: renunciar al terrorismo, reconocer al Estado de Israel y aceptar los acuerdos de paz ya existentes.

La ayuda internacional es vital para la Autoridad Palestina, y el Gobierno de Hamás no puede pagar los salarios de los 165.000 funcionarios públicos --la Administración es el mayor sector de la maltrecha economía palestina-- entre ellos unos 80.000 efectivos de la seguridad que son, en su mayoría, leales a Al Fatá. Además, Israel ha suspendido la transferencia mensual a la Autoridad Palestina de la recaudación de impuestos que le corresponde, y que asciende a unos 46 millones de euros al mes.

Las palabras de Abbas alimentaron las tensiones en los territorios palestinos, que han sido escenario de enfrentamientos entre militantes de Al Fatá y Hamás a lo largo de todo el fin de semana. Un portavoz del Gobierno, Ghazi Hamad, criticó al presidente por lanzar esta amenaza apenas un mes después de la toma de posesión del Ejecutivo, el 29 de marzo. "Esperamos que el presidente Abbas proteja a su Gobierno y no haga ese tipo de declaraciones", dijo Hamad en una entrevista desde Ciudad de Gaza.

Por su parte, fuentes cercanas a Abbas señalaron que la advertencia va dirigida al líder de Hamás en el exilio, Jaled Meshal, que la semana pasada acusó al presidente de "conspirar" contra Hamás, desencadenando los enfrentamientos del fin de semana.

Abbas, afirmaron las fuentes, no tienen entre sus planes disolver el Gobierno y sólo lo haría si la situación en los territorios degenera hasta extremos catastróficos. Según la ley palestina, el presidente debería entonces encargar la formación de otro gobierno, que requeriría el visto bueno del Parlamento --dominado por Hamás-- y, en caso de que no se logre, podría convocar nuevas elecciones.

La amenaza de Hamás de poner fin a la tregua fue minimizada por un portavoz del Gobierno israelí, Raanan Gissin, que argumentó que Hamás nunca ha reconocido ninguna tregua y "nunca ha renunciado al terrorismo". Aunque haya dejado de cometer atentados suicidas, dijo, coopera con otros grupos, aseguró.