28 de enero de 2021
27 de junio de 2006

Crónica Rusia-Putin pide relaciones en "igualdad" con EEUU y niega aspiraciones neoimperialistas en su política exterior

Aboga por la elaboración de principios universales para la resolución de conflictos regionales

MOSCU, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente ruso, Vladimir Putin, defendió hoy que las relaciones con Estados Unidos deben construirse en pie de igualdad y negó que Rusia tenga aspiraciones neoimperialistas en su política exterior, durante una reuda de prensa en el Ministerio de Exteriores para abordar los aspectos que más preocupan a Moscú a nivel internacional y en asuntos exteriores.

"La asociación entre potencias como Rusia y Estados Unidos sólo puede construirse en términos de igualdad y respeto mutuo", subrayó Putin, que consideró que las relaciones entre los dos países son muy importantes para la estabilidad estratégica pero necesitan algunos cambios. "Tenemos mucho que cambiar", opinó el presidente ruso, en declaraciones que recoge la agencia RIA Novosti.

"Nuestra lucha común contra el terrorismo y los esfuerzos en la resolución de las cuestiones regionales clave son una tendencia positiva, que debería ampliarse a la solución de otras labores pragmáticas", añadió.

Asimismo, propuso la reanudación de las conversaciones con Estados Unidos para sustituir el Tratado para la Reducción de Armas Estratégicas (START). "Pedimos un nuevo diálogo sobre las cuestiones de desarme más urgentes, y en primer lugar, proponemos a nuestros colegas estadounidenses iniciar conversaciones sobre el START, que expira en 2009", explicó.

El START I fue firmado el 31 de julio de 1931, cinco meses antes del hundimiento de la Unión Soviética y continúa en vigor como tratado entre Estados Unidos, Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania. Desde esta fecha, estos tres últimos paises se han desecho por completo de sus armas estratégicas, mientras que Washington y Moscú han reducido sus arsenales.

A este tratado le siguió el START II, que nunca entró en vigor, al que siguió el Tratado sobre la Reducción Ofensiva Estratégica (SORT), firmado en mayor de 2002 por Putin y el presidente estadounidense, George W. Bush, en Moscú. Este tratado, que expira el 31 de diciembre de 2012, limita el arsenal nuclear de ambos países. El SORT ha sido criticado porque no cuenta con elementos de verificación.

En este sentido, Putin expresó hoy su preocupación sobre "la actual situación de parálisis en la reducción de arsenales" e instó a Estados Unidos y otras potencias nucleares a reanudar el proceso de negociación en esta materia.

ASPIRACIONES NEOIMPERIALISTAS

Por otra parte, el presidente ruso negó que su país albergue aspiraciones neoimperialistas en su política exterior, lamentando que "no todo el mundo estaba preparado para ver la recuperación económica de Rusia y que esta haya adquirido una mejor posición en la escena política".

En su opinión, algunos países siguen viendo a Rusia a través de antiguos prejuicios y consideran que la recuperación del país es un amenaza, acusando a Moscú de ambiciones neoimperialistas y de chantaje energético. "Nosotros proponemos lo contrario, que se evalúe la política exterior de cualquier país sobre la base del derecho internacional", agregó.

En cuanto a la cuestión energética, se declaró sorprendido por las críticas de los países vecinos a la decisión de Rusia de cambiar los precios de mercado de los suministros energéticos, en especial el gas. La decisión del monopolio gasístico ruso Gazprom este año de elevar los precios del suministro a países como Ucrania, Bielorrusia o Moldavia, para equilibrar los precios a los europeos, generó el malestar de estos países.

"Es difícil entender por qué una decisión natural y transparente para introducir precios energéticos de mercado para algunos vecinos ha provocado una reacción tan histérica y nerviosa", aseveró Putin, que sin embargo admitió que "quizá esta decisión podría haberse explicado de antemano" para evitar la polémica.

En otro orden de cosas, dijo que Rusia continuará con sus misiones de mantenimiento de paz en las antiguas repúblicas soviéticas "pese a las provocaciones abiertas con las que a menudo nos encontramos". Rusia ha dirigido cuatro misiones de paz en antiguas repúblicas soviéticas.

En Tayikistán, encabeza una fuerza de seguridad de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) que se encarga de combatir a los grupos radicales islamistas y evitar una guerra civil. Moscú, también actuó como mediador en el conflicto entre Moldavia y la región secesionista de Transdniester, mientras que en el Cáucaso cuenta con tropas en las regiones de Osetia del Sur y Abjazia, que proclamaron su independencia de Georgia en los 90.

La misión en Osetia del Sur ha estado en el punto de mira en los últimos meses tras una serie de incidentes, incluidos tiroteos entre las fuerzas georgianas y osetias y la detención por parte de las autoridades georgianas de oficiales rusos. Algunos responsables rusos consideran que los incidentes fueron premeditados por el nuevo Gobierno pro-occidental georgiano para provocar una acción militar e invitar al envío de fuerzas de paz internacionales. Por su parte, Georgia acusa a Rusia de respaldar a los regímenes de sus regiones secesionistas y fomentar en ellas los sentimientos separatistas.

CONFLICTOS REGIONALES

Por otra parte, y en relación con esta última cuestión, Putin hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que elabore principios universales para la resolución de los conflictos regionales, con el fin de que estos principios se apliquen a distintas situaciones de conflicto en todo el mundo.

"Los principios para la resolución (de conflictos) deben ser universales y depender del derecho internacional y respetar los intereses de los pueblos implicados en el conflicto", defendió Putin, para quien esto es válido en todos los conflictos regionales, ya sea Kosovo, Chipre, Osetia del Sur o Abjazia.

Asimismo, el presidente ruso prometió que Rusia jugará un papel activo en el proceso de paz en Oriente Próximo, "tanto a nivel bilateral como a nivel del 'Cuarteto'" del que Moscú forma parte junto a Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU. "En los últimos años, los contactos tradicionales con los países árabes en Oriente Próximo han sido acompañados por un diálogo constructivo y estrecho con Israel", destacó.

En esta línea, dijo que su país no se implicará en ningún choque de civilizaciones, ya que no está en su interés. "Rusia no necesita confrontaciones de ningún tipo y no será parte de ningún tipo de 'alianza sagrada'", remachó, abogando por nuevas posturas que eviten la creencia de que es inevitable un conflicto de civilizaciones similar a la Guerra Fría. En este sentido, defendió que la primera cumbre mundial de líderes religiosos, que se celebrará en Moscú el 4 y 5 de julio, elabore iniciativas para el diálogo entre civilizaciones.