28 de noviembre de 2020
7 de diciembre de 2006

Crónica UE/Turquía.- Turquía intenta desbloquear la negociación con la UE abriendo parcialmente el tráfico a Chipre

Nicosia tilda la propuesta de "broma" y el resto de la UE acoge la noticia con cautela

BRUSELAS, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno turco anunció hoy su disposición a abrir de manera provisional el principal puerto del país a los barcos con bandera chipriota y uno de sus aeropuertos, en un intento por desbloquear las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, que le exige cumplir íntegramente y de manera incondicional el llamado Protocolo de Ankara, que incluye esta exigencia.

Los Veinticinco estudiarán con detalle la oferta mañana, cuando la presidencia de turno de la Unión Europea, que ejerce Finlandia, haya logrado aclarar si la propuesta que ha hecho llegar Ankara a la UE está sometida a algún tipo de condición, tal y como se desprende de la información ofrecida por los medios de comunicación turcos.

Nicosia ya ha mostrado su rechazo y tildado la iniciativa de "broma". Grecia tambien ha reaccionado con dureza y el resto de socios mostraron cautela, mientras el Ejecutivo comunitario lo ve como "un paso positivo" si finalmente Ankara no pone condiciones.

Asi, el ministro chipriota de Asuntos Exteriores, George Lilikas, rechazó la propuesta calificándola de "burla" a la Unión Europea porque, a su modo de ver, "carece de un contenido serio y lo que busca es influir en la opinión pública".

"Es una medida premeditada por Turquía para crear la impresión que esperábamos. Es una burla a la Unión Europea puesto que carece de contenido serio", afirmó Lilikas, que desdeñó el plan porque Ankara no cumple plenamente sino de forma parcial sus obligaciones.

Para el titular griego de Exteriores, Giorgos Koumoutsakos, generalmente solidario con la postura chipriota, la oferta tampoco es suficiente y se mostró partidario de enviar a Ankara un "fuerte mensaje".

Llegó incluso a decir que debería amenazarse con congelar más de los ocho capítulos que ha propuesto suspender la Comisión Europea hasta que Turquía no cumpla sus obligaciones. "No creemos que ocho capítulos sean suficientes", declaró. También planteó dar a Turquía 18 meses para aplicar el Protocolo y luego revisar su candidatura europea.

TRES PUNTOS

Según el canal turco de televisión NTV, el planteamiento de Turquía está contenido en tres puntos. El primero de ellos ofrece abrir un puerto y un aeropuerto a buques y aviones grecochipriotas durante un periodo limitado de un año.

En segundo lugar, reclama una solución global a la cuestión chipriota basándose en las propuestas de Naciones Unidas que debería comenzar a discutirse el 1 de enero de 2007 y haber terminado antes del 31 de diciembre de 2007.

El tercer elemento de la propuesta sería la apertura del aeropuerto turcochipriota de Ercan al tráfico internacional y el turcochipriota puerto de Varosha, al comercio internacional.

Los Veinticinco esperan ahora que todo ello se exprese por escrito para tener todos los elementos de análisis sobre la mesa y poder tomar una decisión sobre el rumbo que deberían tomar las conversaciones con Ankara a la luz de este planteamiento.

Así, los embajadores de los Veinticinco, que hoy han tenido un primer debate sobre la cuestión global del proceso de adhesión de Turquía, volverán mañana a reunirse en sesión extraordinaria para estudiar la oferta concreta respecto a Chipre.

PASO POSITIVO

El ministro finlandés de Asuntos Exteriores y presidente de turno de la Unión Europea, Erkki Tuomioja, consideró que si la propuesta de Ankara no está sujeta a condiciones se trataría de "un paso positivo" que influirá en la decisión que tomen los Veinticinco sobre las negociaciones.

"La iniciativa de Turquía es un paso positivo hacia la completa aplicación del protocolo de Ankara, pero todavía necesita aclararse. Si Turquía está dispuesta a hacer este movimiento sin condiciones, sería un paso positivo que influirá en las discusiones del Consejo sobre la continuidad del proceso de adhesión de Turquía a la UE", indicó en un comunicado.

En la misma línea se expresó el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, quien señaló que, de confirmarse el anuncio hecho por las autoridades turcas, se trataría de "un paso muy importante" en la aplicación del Protocolo de Ankara y, en ese sentido, saludaría el paso del Gobierno turco.

También la portavoz de Ampliación del Ejecutivo comunitario, Krisztina Nagy, admitió que el anuncio de Ankara, una vez confirmado, tendría "una influencia positiva" sobre las discusiones de los Veinticinco.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, cuyo país asume la presidencia de turno de la UE en enero, acogió con alegría el anuncio y lo interpretó como una señal positiva. "Si las propuestas son constructivas, habría 'elementos positivos' para las negociaciones del Consejo Europeo la semana que viene para la posible entrada de Turquía en la Unión Europea", indicó en Berlín el máximo representante de la diplomacia alemana.

"Esta señal podría ser una 'disposición cuidadosa' de Turquía a las exigencias de la Unión Europea" para que ratifique el Protocolo de Ankara hasta mediados de diciembre, añadió el político germano.

También el Grupo Socialista del Parlamento Europeo celebró el anuncio, al considerar que se trata de un "punto de inflexión" en las relaciones entre Bruselas y Ankara. El líder del grupo, el alemán Martin Schulz, consideró que "el punto muerto que amenazaba con hacer descarrillar todo el proceso entre la UE y Turquía se ha roto".

"La postura firme y unida adoptada por la Unión Europea ha logrado su objetivo. Turquía ha respondido de manera positiva a nuestra petición, pero todavía debe respetar el protocolo de Ankara completamente y abrir todos sus puertos y aeropuertos", sentenció. A su juicio, la decisión de Turquía es "claramente, un paso en la buena dirección" y marca "un significativo punto de inflexión en las negociaciones".

SUSPENSION PARCIAL

La semana pasada, Bruselas recomendó a los Veinticinco una suspensión parcial del proceso negociador y planteó congelar ocho de los 35 capítulos por la negativa del país candidato a cumplir el llamado Protocolo de Ankara, que le obliga en la práctica a abrir sus puertos y aeropuertos a Chipre, con quien no tiene relaciones desde 1974.

La Comisión Europea basó su recomendación en una declaración firmada por los Veinticinco en septiembre de 2005 en la que se indicaba que si Turquía no aplicaba "íntegramente y sin discriminación" el protocolo de Ankara habría "consencuencias" en la negociación de los capítulos directamente vinculados a este asunto y en la marcha general de las negociaciones.

Los capítulos que no podrán abrirse hasta que Turquía cambie de posición son los de libre circulación de bienes, derecho de establecimiento y libertad de proveer servicios, servicios financieros, agricultura y desarrollo rural, pesca, política de transporte, unión aduanera y relaciones exteriores. Bruselas recomendó, además, no cerrar ninguno de los restantes capítulos de forma definitiva hasta que el Ejecutivo comunitario haya confirmado que Turquía cumple plenamente sus obligaciones.

Para los valedores de la candidatura turca, entre ellos España y Reino Unido, hubiera sido suficiente con congelar tres capítulos --unión aduanera, transportes y libre circulación de mercancías-- porque conviene ser proporcionado para salvaguardar el primer objetivo, que es fomentar que Turquía siga adelante con su proceso de reformas.

Los países que apoyan a Turquía dudan de que "pegar un portazo" al país facilite aplicar el protocolo de Ankara o solucione el conflicto de Chipre. Recuerdan también que, si bien algunos países basan sus campañas electorales en la idea de que Turquía no será nunca miembro del club comunitario, el hecho es que la UE asumió en 1999 el compromiso de abrirle las puertas.