20 de octubre de 2019
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  • 2 de julio de 2014

    Cruz Roja suspende sus operaciones en el sureste de Guinea tras recibir amenazas

    DAKAR, 2 Jul. (Reuters/EP) -

    Cruz Roja en Guinea ha anunciado este miércoles que se ha visto obligada a suspender sus operaciones para hacer frente a la epidemia de Ébola en el sureste del país después de que su personal allí haya sido amenazado por un grupo de hombres armados con cuchillos.

    El incidente se produjo el martes en Gueckedou, a unos 650 kilómetros al sureste de Conakry, y es el último de una serie de ataques contra trabajadores sanitarios, lo que lastra los esfuerzos para ayudar a los frágiles sistemas sanitarios de la región a combatir una de las enfermedades más mortíferas.

    Un centro de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la cercana Macenta fue atacado por jóvenes hace dos meses después de que su personal fuera acusado de llevar la enfermedad a Guinea.

    "Residentes locales con cuchillos rodearon un vehículo con el símbolo de Cruz Roja. Hemos suspendido las operaciones por razones de seguridad", ha explicado un responsable de Cruz Roja en África Occidental, que ha pedido no ser identificado. "Imagino que esta no será la última vez que ocurra", ha añadido.

    El brote de la enfermedad en Guinea, Liberia y Sierra Leona es mayor y el más mortífero hasta la fecha, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ayer informó de que hay 759 casos conocidos desde febrero, de los que 467 han sido mortales.

    Los ministros de Salud de once países de África Occidental están reunidos en Accra, Ghana, este miércoles y jueves para intentar coordinar una respuesta regional a la epidemia.

    La presidenta liberiana, Ellen Johnson Sirleaf, ha calificado la crisis de emergencia sanitaria nacional. Por su parte, el presidente de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma, habló por primera vez a la nación sobre la epidemia y llamó a los líderes de todo el espectro político a trabajar juntos para resolver la crisis.

    "Esta es una lucha nacional y todos deben estar implicados", afirmó. Koroma dijo que el Gobierno y el Programa Mundial de Alimentos (PAM) han comenzado a suministrar alimentos a 30.000 personas en dos distritos afectados por la enfermedad.