24 de octubre de 2019
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  • 12 de marzo de 2008

    EEUU.- El FBI vigilaba al gobernador de Nueva York desde hacía semanas, según la prensa

    NUEVA YORK, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El gobernador de Nueva York, el demócrata Eliot Spitzer, quien podría verse obligado a dimitir tras salir a la luz su implicación en una presunta red de prostitución de lujo, ya estaba siendo vigilado por el FBI semanas antes de que se produjera el encuentro con una prostituta que ha desencadenado el escándalo, según informa hoy el diario 'Washington Post'.

    Según el diario, que cita a una persona conocedora de la investigación, el FBI había intentado sin éxito coger por sorpresa a Spitzer en el mismo hotel en el que se citó con la prostituta. Tras escuchar una conversación telefónica en la que éste hablaba de la posibilidad de reunirse con una prostituta en un viaje a Washington, el FBI envió un equipo de vigilancia al Hotel Mayflower el 26 de enero.

    Spitzer, considerado una figura emegerte en el Partido Demócrata tras su contundente victoria en Nueva York hace 16 meses, pidió disculpas por su conducta el mismo lunes, cuando salió a la luz el caso, y ayer, pese a las numerosas voces que pidieron su renuncia --incluidos los republicanos de este estado--, permaneció en su casa y se reunió con sus ayudantes y abogados estudiando sus posibilidades.

    El gobernador ha sido identificado por las fuerzas de seguridad como el anónimo 'cliente 9' que aparece en documentos judiciales quien pagó por una prostituta par que viajara de Nueva York a Washington el 13 de febrero para reunirse con él en Mayflower, el mismo hotel en el que ya le esperó el FBI en enero, relata el 'Post'. Los citados documentos judiciales dan a entender que Spitzer era un cliente habitual de las prostitutas de lujo.

    La vigilancia en el hotel se produjo dos semanas después de que un juez federal autorizara a los investigadores a que interceptaran las llamadas del servicio de señoritas de compañía y sus mensajes de texto. Spitzer, según el relato del diario, pasó gran parte del 26 de enero y de la noche en el hotel pero los agentes no vieron llegar a ninguna mujer a su habitación.

    La investigación criminal contra Spitzer comenzó cuando el North Fork Bank notificó a la unidad de delitos financieros del Departamento del Tesoro las actividades sospechosas en una de las cuentas personales del gobernador, según indicó al rotativo otra fuente cercana al caso.

    El intento por parte de Spitzer de realizar una transferencia de 10.000 dólares en tres partes fue lo que hizo saltar las alarmas, para posteriormente comprobarse que este dinero iba destinado a tres compañías que actuaban como tapadera del Emperors Club, que gestiona los servicios de las acompañantes de lujo.

    Siempre según el 'Washington Post', los investigadores han constatado que Spitzer requirió los servicios del Emperors Club en al menos ocho ocasiones en los últimos años y, según precisó un oficial, se sigue investigando el alcance de su actividad.