29 de marzo de 2020
23 de julio de 2018

El exvicepresidente de RDC Jean-Pierre Bemba regresará al país el 1 de agosto, según su partido

El exvicepresidente de RDC Jean-Pierre Bemba regresará al país el 1 de agosto, según su partido
REUTERS / POOL NEW - ARCHIVO

MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El exvicepresidente congoleño Jean-Pierre Bemba regresará el 1 de agosto a República Democrática del Congo (RDC), tal y como ha confirmado este lunes la secretaria general del Movimiento para la Liberación de Congo (MLC), Eve Bazaiba.

"Jean-Pierre Bemba Gombo, presidente nacional del MLC, volverá a su tierra natal, la tierra de sus ancestros, RDC, este miércoles, 1 de agosto de 2018", ha dicho.

Asimismo, ha señalado que "el MLC invita a la población congoleña (...) a recibirle de forma calurosa en paz y alegría". Bemba llegará al Aeropuerto Internacional de N'Djili, ubicado en la capital, Kinshasa.

El MLC anunció el 13 de julio que Bemba será su candidato a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo mes de diciembre, en las que aspira a suceder en el cargo al actual mandatario, Joseph Kabila.

"Doy las gracias a todos. Gracias por vuestra confianza", dijo entonces Bemba en una intervención telefónica desde Bélgica, donde se encuentra en estos momentos, a los miembros del MLC, que se reunieron en Kinshasa en un congreso general. "Volveré pronto", afirmó.

Bemba partió a Bélgica después de que el pasado 8 de junio el Tribunal Penal Internacional (TPI) le absolviera de dos cargos de crímenes contra la Humanidad --asesinato y violación-- y tres cargos de crímenes de guerra --asesinato, violación y saqueo-- por los que fue condenado en 2016 a 18 años de cárcel.

El señor de la guerra congoleño, que fue procesado por las atrocidades cometidas por los hombres a su cargo en la vecina República Centroafricana (RCA) entre 2002 y 2003, aún está a la espera de que se resuelva su apelación a otra condena en el TPI por un caso de obstrucción a la justicia.

A pesar de que tiene este recurso pendiente, el TPI ordenó su puesta en libertad porque la mayor pena que puede recibir por este delito son cinco años de prisión y ya ha pasado una década en una cárcel de La Haya por los cinco cargos de los que finalmente fue absuelto.

Bemba sería un firme rival de Kabila. Sin embargo, todavía está por ver si concurre como candidato de consenso de los principales partidos de la oposición congoleña, que en un principio apostaron por formar un frente común contra el actual mandatario.

Kabila, en el poder desde 2001, debía haber abandonado la Presidencia en diciembre de 2016, tras terminar su mandato, si bien las elecciones han sido aplazadas desde entonces y fijadas finalmente para diciembre de este año.

KABILA NO HA ACLARADO SI SE PRESENTARÁ

El propio Kabila afirmó la semana pasada que su "compromiso con la Constitución es inequívoco", si bien evitó nuevamente pronunciarse sobre si se presentará a las elecciones.

Las palabras del mandatario congoleño llegaron horas después de que el secretario permanente adjunto del gubernamental Partido del Pueblo para la Reconstrucción y la Democracia (PPRD), Ferdinand Kambere, defendiera que Kabila tiene derecho a presentarse a un tercer mandato, algo prohibido por la Constitución del país.

Kambere argumentó que, según la revisión de 2011 de la Carta Magna, los mandatos deben ser "de la misma naturaleza, carácter y especie", antes de recordar que Kabila se impuso en 2006 por mayoría absoluta y en 2011 por mayoría simple, por lo que no se cumpliría dicho extremo.

La comparecencia de Kabila tuvo lugar además un día después de que la Plataforma, la principal coalición opositora de RDC, subrayara que no participará en una "parodia electoral" y presentara cinco exigencias para concurrir a los comicios.

Las tensiones políticas se han recrudecido en el país después de que Kabila, que ocupa la Presidencia desde 2001, se negase a renunciar al cargo una vez que había expirado formalmente su actual mandato en diciembre de 2016, a raíz de un acuerdo con parte de la oposición para aplazar las elecciones.

Los constantes retrasos han sumido el país en el caos y en la violencia política, que se ha cobrado las vidas de decenas de personas y causado que partes del país hayan acabado en manos de insurgentes que han amenazado con seguir la lucha hasta que el presidente abandone el poder.

La oposición ha denunciado desde entonces que el presidente está intentando aferrarse al poder más allá de su mandato. Kabila niega dichas acusaciones, si bien se ha negado a descartar que vaya a intentar enmendar la Constitución para suprimir los límites de mandatos que le impiden optar a la reelección.