28 de enero de 2021
20 de abril de 2006

Francia.-La socialista Ségolène Royal sigue en cabeza de todas las encuestas sobre las elecciones presidenciales de 2007

PARIS, 20 Abr. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -

La diputada socialista y presidenta de la región Poitou-Charentes (oeste), Ségolène Royal, sigue encabezando todas las encuestas sobre las elecciones presidenciales de 2007 y vencería incluso al favorito, el ministro del Interior conservador, Nicolas Sarkozy, por 51 a 49 por ciento, según el último sondeo, publicado hoy por el diario 'Le Figaro'.

La dirigente, quien ya ha declarado que de mantenerse en cabeza de los sondeos será candidata a liderar al Partido Socialista (PS) en los comicios presidenciales, obtendría también una neta victoria en la primera vuelta, con un 34 por ciento de los votos, frente al 30% que lograría Sarkozy, quien también accedería al segundo turno.

Ségolène Royal ha despertado un auténtico fenómeno de movilización en torno a ella y ha ocupado las portadas de todos los grandes semanarios del país en las últimas semanas. De hecho, Royal supera con amplia diferencia a todos los otros posibles candidatos del Partido Socialista. El primero entre sus perseguidores es el ex primer ministro, Lionel Jospin.

Cada vez más dirigentes del PS se pronuncian en favor de una candidatura de Ségolène Royal, ex ministra de 53 años y compañera sentimental del primer secretario de la formación, François Hollande. La dirigente recaba incluso apoyos desde la orilla contraria, el centroderecha.

El ex primer ministro Jean Pierre Raffarin declaró ayer, frente a quienes critican a Ségolène Royal por ser una candidata basada en la imagen y sin fondo político, que la presidenta de Poitou-Charentes "representa un verdadero proyecto político para anclar el centro en la izquierda". En opinión de Raffarin, Royal "toma prestadas sus ideas a Tony Blair" y éstas son "incompatibles" con la política del PS.

Según el sondeo de 'Le Figaro', la extrema derecha volvería a lograr un buen resultado, aunque menor al obtenido en 2002, donde el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen logró competir en la segunda vuelta, al superar a los socialistas en la primera ronda. En 2007, Le Pen obtendría un 10% de los votos, por el 3% del otro candidato populista de ultraderecha, Philippe de Villiers, del Movimiento por Francia.

Quien queda descolgado de toda ambición presidencial es el primer ministro, Dominique de Villepin, cuya popularidad ha caído en picado tras la crisis del 'contrato joven'. El actual jefe de Gobierno lograría sólo un seis por ciento de los votos.

La extrema izquierda, por su parte, obtendría un resultado cercano al 10 por ciento, entre el 3 por ciento del Partido Comunista, el 4,5 por ciento de la 'trotskista' Liga Comunista Revolucionaria, y el 3 por ciento de Lucha Obrera.