16 de septiembre de 2019
4 de mayo de 2008

Guinea Ec.- El partido de Obiang se perfila como ganador hoy de unas elecciones diseñadas a su medida

CPDS afirma que "en condiciones normales" obtendría el 70% de votos y denuncia la presencia de "reventadores" en sus actos electorales

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, cuenta con todos los números a su favor para arrasar hoy en las elecciones legislativas y municipales, tras una campaña que según la oposición ha estado marcada por la acción de los "reventadores" del Gobierno contra sus actos electorales. Obiang mantiene desde 1979, cuando llegó al poder mediante golpe de Estado, un férreo control sobre un país que, pese a poseer un Producto Interior Bruto (PIB) per cápita comparable al de Canadá o Reino Unido, es uno de los más pobres del mundo en términos de desarrollo humano.

Pocos son los que esperan que el 'jefe' pierda su inmenso poder, ya sea en el Parlamento o en los 30 ayuntamientos que conforman Guinea. Desde 1991, cuando se estableció el mutipartidismo, su Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) ha ganado todos los comicios, ya sea en solitario o mediante la creación de coaliciones con partidos dudosamente opositores.

Mediante esta estrategia, en las elecciones legislativas de 2004 Obiang acumuló 98 de los cien escaños que conforman la Cámara. Los otros dos correspondieron al partido socialdemócrata Convergencia para la Democracia Social (CPDS), liderado por Plácido Micó, que espera conservar sus dos escaños en la isla de Bioko --en la que se encuentra la capital, Malabo-- y obtener alguno más en la región continental.

El primer mitin de campaña --que concluyó la pasada noche-- se celebró el pasado 18 de abril en un estadio de Malabo, para lo cual las autoridades ordenaron el cierre de comercios y oficinas administrativas. En aquel acto, Obiang advirtió a sus seguidores de que les pediría responsabilidades en caso de que se produjera otra victoria de la "POC". Obiang aludía a las elecciones municipales de 1995, en las que la Plataforma de Oposición Conjunta (POC) derrotó al PDGE. La consecuencia fue un rechazo oficial de los resultados y una fuerte oleada de represión.

"REVENTADORES DE LUJO"

De creer a la oposición, los seguidores de Obiang parecen haberse tomado muy en serio las advertencias de su líder. Tanto CPDS como la Unión Popular (UP) han acusado al PDGE de haber "reventado" sus actos de campaña en diversos puntos del país. En un sentido muy distinto, el Gobierno aseguró recientemente en un comunicado que las "manifestaciones multipartidistas" por "la conquista de votantes para los próximos comicios" estaban siguiendo "su cauce normal, sin incidencias".

Fuentes de CPDS han asegurado a la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE) que desde que comenzó la campaña sus actos electorales fueron saboteados por "reventadores de lujo" del PDGE, sobre todo en la región continental. En declaraciones a esta asociación con sede en Madrid, Plácido Micó aseguró el pasado 25 de abril que esta campaña estaba siendo "mucho peor, más dura, que en ocasiones anteriores", ya que los militantes del PDGE "no solamente interrumpen los mítines", sino que "por las noches van casa por casa amenazando a la población".

"Todos estos incidentes responden a un plan organizado desde las más altas instancias del PDGE", declaró Micó, quien aseguró que en estas labores de intimidación han participado "personas que ocupan altos cargos", entre los que citó al presidente del Parlamento, Salomón Owono, al embajador en Londres, Agustín Nse Nfumu, o al antiguo embajador en España y actual portavoz del Gobierno, Santiago Nsobeya. "En condiciones normales, en unas elecciones organizadas conforme a la ley, se produciría un vuelco importante, conseguiríamos en torno a un 70 por ciento de los votos", aseveró.

Por su parte, la Ejecutiva de UP también ha acusado a los militantes de PDGE de haberle "reventado" actos electorales incluso en Malabo y el portavoz de la formación, Daniel Darío Martínez Ayecaba, lamentó recientemente la "falta de apoyo internacional a la causa de la democracia en Guinea" y la "falta de control internacional sobre las irregularidades que el PDGE va a intentar cometer de nuevo". Pese a ello, la UP aseguró que no tenía intención de retirarse de la campaña, tal como se había llegado a especular.

En cambio, el líder de Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE), Avelino Mocache, ha asegurado en varias ocasiones a lo largo de la campaña que los actos de su formación se habían celebrado con normalidad.

Otro problema denunciado por la oposición guarda relación con las modificaciones introducidas en las leyes electorales en las dos principales circunscripciones del país, Malabo y Bata, anunciadas en el decreto de disolución del Parlamento y de los ayuntamientos firmado a finales de febrero por Obiang Nguema.

Concretamente, las dos ciudades más importantes del país dejan de tener una sola circunscripción y se dividen en varios distritos urbanos. El sistema anterior permitía a las formaciones minoritarias obtener algún escaño gracias al sistema proporcional, pero el nuevo método, con circunscripciones de sólo uno o dos representantes, perjudica a las formaciones minoritarias, de forma muy particular a CPDS.

DENUNCIAS INTERNACIONALES

Desde los años noventa, Guinea Ecuatorial ha experimentado uno de los crecimientos macroeconómicos más espectaculares del mundo gracias al petróleo. Según datos de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), Guinea tenía en 2007 un PIB per cápita de 44.100 dólares, comparable al de Suiza, Canadá o Reino Unido. El PIB per cápita del país es el cuarto del mundo.

El país produce alrededor de 380.000 barriles de petróleo al día, cuyos beneficios revierten sobre todo en las grandes compañías estadounidenses presentes en el país y en una oligarquía política cuya renta per cápita es de más de 10.000 euros al año y que controla el 80 por ciento de la riqueza del país.

No obstante, Guinea Ecuatorial "es uno de los países más pobres del mundo en términos de desarrollo humano", según recordó el pasado mes de febrero la organización Global Witness. Guinea ocupa el puesto 121 de los 177 países incluidos en la lista del Indice de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para al Desarrollo (PNUD). Más del 90 por ciento de los guineanos tiene una renta per cápita de alrededor de 160 euros al año y el 60 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, según datos del propio Gobierno.

Por otra parte, el pasado martes la organización estadounidense Freedom House incluyó a Guinea Ecuatorial entre "los diez primeros países del mundo" en lo referente a abusos contra la libertad de prensa y Amnistía Internacional (AI) denunció a mediados de abril la reciente oleada de detenciones y torturas contra opositores políticos.

En concreto, AI llamó la atención sobre la muerte bajo custodia policial de Saturnino Nkogo Mbomio, miembro del proscrito Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE), quien fue detenido el 12 de marzo en relación con un supuesto envío de armas a Guinea desde España para, según el régimen de Malabo, perpetrar un golpe de Estado apoyado por el dirigente opositor exiliado Severo Moto.

Moto se encuentra encarcelado en España desde mediados de abril acusado de tráfico de armas. El autoconstituido Gobierno de Guinea Ecuatorial en el Exilio, que él mismo preside, pidió el pasado 30 de abril la abstención en la "farsa" electoral e instó al Gobierno español a que "deje de prestar su apoyo al dictador guineano".

Otra formación opositora ilegal, Unión para la Democracia y el Desarrollo Social de Guinea Ecuatorial (UDDS), aseguró ayer desde Madrid que a lo largo de la campaña se han constatado intimidaciones y amenazas a la población, violaciones de Derechos Humanos y falta de libertad de expresión y un monopolio por parte del régimen de los órganos informativos.