18 de abril de 2019
1 de septiembre de 2014

HRW denuncia el uso de munición de racimo por parte de Estado Islámico en Siria

MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los combatientes del Estado Islámico han usado munición de racimo disparada desde tierra "al menos en un lugar del norte de Siria en las últimas semanas", según ha revelado este lunes Human Rights Watch (HRW), que asegura tener "pruebas creíbles" de ello. Asimismo, la organización ha denunciado que el régimen de Bashar al Assad sigue usando este tipo de munición.

En base a las informaciones de las autoridades locales kurdas y pruebas fotográficas, fuerzas del Estado Islámico emplearon munición de racimo el 12 de julio y el 14 de agosto en combates en torno a la localidad de Ayn al Arab, también conocida como Kobani en kurdo, en la provincia de Alepo y muy cerca de la frontera con Turquía.

Esta zona está controlada por las fuerzas kurdas de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG). Un responsable kurdo en la localidad indicó a HRW que cuatro combatientes de YPG y un niño de 11 años murieron en los dos ataques, en los que también resultó herido otro menor.

Según la organización, "éste sería el primer uso conocido de munición de racimo por parte del Estado Islámico, que estado enfrentándose a YPG y otros grupos armados en la zona desde hace más de un año. HRW precisa en su comunicado que desconoce "cómo adquirió el Estado Islámico esta munición de racimo".

EL RÉGIMEN TAMBIÉN LAS USA

En cuanto al régimen sirio, ha usado munición de racimo desde junio de 2012 pese a las críticas internacionales. Según la organización, el Gobierno la ha usado por última vez, lanzándola desde el aire, el pasado 21 de agosto en un ataque contra la localidad de Manbij, en la provincia de Alepo, bajo el control de Estado Islámico desde principios de año.

En dicho ataque, según una organización local, murieron al menos seis civiles y otros 40 resultaron heridos. De acuerdo con HRW, en base a fotos y vídeos y relatos de testigos, así como a investigaciones de distintos organismos, las fuerzas gubernamentales han empleado al menos 249 veces munición de racimo desde mediados de 2012, aunque la cifra podría ser mucho mayor.

En opinión de HRW, "el uso de munición de racimo por actores no estatales como el Estado Islámico demuestra la necesidad urgente de que Siria y todos los países que no se han unido aún se sumen a la prohibición de la munición de racimo y que destruyan sus arsenales".

"Cualquier uso de munición de racimo merece condena pero la mejor respuesta es que todos los países se unan al tratado que las prohíbe y que trabajen colectivamente para librar al mundo de estas armas", ha defendido el director de la división de armas de HRW y director del Grupo Coalición Munición (CMC), Steve Goose.

Según los datos del 'Observatorio de la Munición de Racimo 2014', el informe anual realizado por la CMC y publicado el 27 de agosto, en Siria hubo 1.584 víctimas de munición de racimo y submunición sin explotar en 2012 y 2013, mientras que en la primera mitad de este año hubo cientos de víctimas más. El 97 por ciento de los identificados eran civiles.

"Todas las partes en el conflicto en Siria deberían suspender inmediatamente el uso de municiones de racimo y hacer un compromiso de no usar estas armas, que han estado prohibidas por la mayoría de los países del mundo", subraya HRW. En este sentido, pide a Siria que se sume a la convención de 2008 en la materia y destruya su arsenal.

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