12 de noviembre de 2019
25 de septiembre de 2019

La huelga sanitaria en Liberia deja a miles de pacientes sin tratamiento en hospitales

MONROVIA, 25 Sep. (Reuters/EP) -

La huelga de trabajadores sanitarios en Liberia ha dejado casi paralizado un sistema sanitario que ya acarrea desde hace tiempo problemas y ha provocado que miles de personas se queden sin tratamiento en los principales hospitales del país.

Los médicos, las enfermeras y otros trabajadores sanitarios están protestando por los bajos salarios, el retraso en el pago de sueldos y las malas condiciones laborales que incluyen la escasez de equipos fundamentales y continuos apagones eléctricos.

Liberia, que es uno de los países más pobres del país en el que la mayoría de la población vive sin un suministro eléctrico fiable y sin agua limpia, sufrió de 2013 a 2016 un brote de ébola que mató a más de 4.800 personas, incluidos más de 150 trabajadores sanitarios.

"Estamos sentados y nuestros niños están enfermos. Nos dicen que no entremos por la puerta", ha afirmado Gifty Harris, una joven madre sentada con su hija apoyada en una pared del exterior del Centro Médico Kennedy, el mayor hospital de Monrovia. "Estoy aquí para tratamiento pero el Gobierno no quiere pagar a los trabajadores", ha contado.

Los pasillos del hospital están vacíos y en la puerta principal se ha colocado un gran candado para evitar la entrada de pacientes, por lo que se han quedado esperando fuera. Responsables sindicales ha dicho que han estado negociando con el Gobierno durante los últimos tres meses antes de decidirse a convocar la huelga. Sus planes pasan por mantener el paro hasta que el Ejecutivo cumpla sus demandas.

"Si vamos a dar pasos atrás, al menos necesitamos tener suministros", ha asegurado el secretario general del sindicato nacional de trabajadores sanitarios de Liberia, George Poe Williams, que ha estimado que unos 6.000 trabajadores del sector público han secundado el paro. "¿Se supone que tenemos que volver a hospitales donde no hay luces y tendremos que utilizar las luces de nuestros móviles para trabajar?", ha planteado.

Los pacientes en estado crítico que estaban ingresados antes de que comenzara el paro han seguido en sus camas en los hospitales públicos pero el resto de enfermos han sido dados de altas con antelación o han sido rechazados cuando llegaron al registro.