27 de noviembre de 2020
23 de septiembre de 2006

Hungría.- Unos 20.000 húngaros secundan una gran manifestación para pedir la dimisión del primer ministro

BUDAPEST, 23 Sep. (EP/AP) -

Unas 20.000 personas se concentraron hoy en la plaza Kossuth, ante la sede del Parlamento del Hungría para exigir la dimisión del primer ministro, el socialista Ferenc Gyurcsány, quien admitió en unas declaraciones hechas públicas esta semana haber "mentido mañana, tarde y noche" a los ciudadanos sobre la economía del país para ganar las elecciones. Se trata de la manifestación más grande de las organizadas por la oposición desde que el pasado domingo se emitieran por radio las declaraciones de Gyurcsány.

Uno de los líderes de la protesta, el obispo protestante húngaro Laszlo Toekes, afirmó ante los congregados que Gyurcsány era un criminal mucho más importante que los manifestantes violentos que provocaron importantes incidentes durante las noches del lunes, el martes y el miércoles. "¿Quién es el auténtico culpable?", se preguntó Toekes, "¿quien prende fuego a un coche o quien destruye un país entero?". Toekes es un líder nacionalista de derechas que saltó al escenario público por su participación en la revolución anticomunista rumana de 1989.

Los opositores mostraron su intención de mantener las protestas al menos hasta la celebración de las elecciones municipales, convocadas para el 1 de octubre.

"Nuestra protesta no parará hasta que el Gobierno dimita", afirmó Tamas Molnar, uno de los organizadores del acto. "Queremos derribar el actual gobierno post-comunista", afirmó.

Molnar también explicó que tienen previsto llevar a cabo mañana domingo una campaña de resistencia civil "pacífica, amistosa y creativa", sin dar más detalles.

Las banderas húngaras y nacionalistas ondearon en la plaza mientras en las pancartas podía leerse "Si quieres ser presidente, ven a Hungría y miente".

El pasado lunes por la noche miles de personas se congregaron en la misma plaza para exigir la dimisión del primer ministro, pero la protesta degeneró en violencia cuando un grupo de manifestantes intentó irrumpir en la sede de la televisión húngara.

Durante toda la semana los seguidores de la oposición de derecha han continuado celebrando actos contra Gyurcsány, mientras por la noche grupos violentos trataban de asaltar edificios simbólicos como la sede del Partido Socialista, en el poder, o la radio que hizo públicas las declaraciones del primer ministro han dejado cientos de heridos y daños materiales que podrían alcanzar los cientos de miles de euros. Las autoridades han detenido a unas 150 personas desde que comenzaron los incidentes.