5 de diciembre de 2020
25 de enero de 2007

Irak/Líbano.- El empresario iraquí, acusado de financiar a la insurgencia, permanecerá arrestado bajo custodia libanesa

BEIRUT, 25 Ene. (EP/AP) -

Un empresario iraquí detenido en Beirut, acusado por el Gobierno iraquí de financiar a la insurgencia suní en Irak, permanecerá bajo custodia libanesa a la espera de que Irak solicite su extradición, informó hoy la agencia estatal libanesa.

Después de interrogar al empresario Mudhhir Abdul Karim Thiyab al Kharbit, el fiscal general libanés, Saeed Mirza, ordenó mantenerle en prisión en territorio libanés.

Por su parte, Interpol emitió una orden internacional de captura contra Al Kharbit y, en este sentido, Mirza pedirá al organismo internacional que informe a las autoridades iraquíes de la detención del empresario iraquí en suelo libanés, ya que, incidió el fiscal, será decisión de Bagdad solicitar su extradición para juzgarle en Irak.

Al Kharbit fue detenido por la Policía migratoria el pasado viernes en el aeropuerto de Beirut --donde se reunió con su mujer pendiente de someterse ésta a una operación quirúrgica en un hospital beirutí--, según fuentes de seguridad libanesas gracias a una pista de Interpol.

La televisión estatal iraquí indentificó por su parte a Al Kharbit como un empresario importante de la construcción responsable de la financiación de la insurgencia iraquí, sin dar más detalles.

Por su parte, el Ejecutivo iraquí ha asegurado que el detenido está implicado en el caso de corrupción que estalló en el seno del Programa Petróleo por Alimentos de la ONU, destinado a paliar las deficiencias alimentarias en Irak poco antes de la invasión en marzo de 2003 del país, además de ser un canal de financiación de la insurgencia en la provincia iraquí de Al Anbar, un importante bastión suní, de donde es originario, y de la rama de Al Qaeda en Irak.

Por su parte, Al Kharbit, cuya familia gozaba de especial simpatía durante el régimen del ex presidente iraquí Sadam Husein por su participación en sustanciosos proyectos de infraestructuras en el país, es reclamado por Estados Unidos, que ha puesto precio a su cabeza, valorada en 50.000 dólares, al ocupar el puesto número 41 de personas más buscadas por Washington.